Home Sociedad Triquinosis: advierten que el mayor riesgo está en los chacinados clandestinos y...

Triquinosis: advierten que el mayor riesgo está en los chacinados clandestinos y llaman a reforzar la prevención

0
La prevención es la herramienta más efectiva para combatir la enfermedad

El médico veterinario Martín Monti alertó sobre el brote registrado en Lincoln y recordó que General Villegas forma parte de una zona endémica. Insistió en la importancia de realizar el análisis gratuito de la carne antes de elaborar chacinados y advirtió sobre las consecuencias penales para quienes comercializan productos sin controles.

El reciente brote de triquinosis detectado en la ciudad de Lincoln volvió a poner en alerta a toda la región. Aunque los casos se registraron fuera del distrito de General Villegas, la cercanía geográfica y la presencia permanente del parásito en el noroeste bonaerense obligan a reforzar las medidas de prevención.

Así lo explicó el médico veterinario Martín Monti, responsable del área de Bromatología municipal, quien remarcó que la triquinosis «es una enfermedad endémica», lo que significa que el parásito circula de manera permanente en la región y que los brotes aparecen periódicamente cuando fallan los controles o se consumen productos contaminados.

El peligro de los chacinados clandestinos

Monti señaló que muchas personas asocian la enfermedad únicamente con las tradicionales carneadas familiares, pero advirtió que actualmente una parte importante de los brotes está relacionada con la elaboración y venta clandestina de embutidos.

«Lo peligroso es comercializar estos productos sin análisis, sin rótulo y fuera de establecimientos habilitados», explicó.

El veterinario fue categórico al señalar que quienes venden chacinados elaborados de manera ilegal no solo incumplen el Código Alimentario Argentino, sino que además pueden enfrentar responsabilidades penales por poner en riesgo la salud pública.

«Estás atentando contra la salud pública. Estás enfermando personas», afirmó durante la entrevista.

La carne para vender debe provenir de frigoríficos

Uno de los conceptos sobre los que más insistió fue la diferencia entre una elaboración destinada al consumo familiar y aquella que se comercializa.

Explicó que un elaborador habilitado únicamente puede utilizar carne proveniente de frigoríficos autorizados y trabajar en salas de elaboración habilitadas.

«No puede carnear él y vender después esos chacinados», resumió, al explicar que la carne utilizada para la venta debe contar con todos los controles sanitarios correspondientes.

El análisis es gratuito

En General Villegas, Bromatología realiza gratuitamente el análisis para detectar triquina en las muestras de carne destinadas al consumo familiar.

Monti recordó que cualquier vecino que realice una faena doméstica debe acercar una muestra antes de elaborar embutidos.

«El análisis es gratuito y no cuesta nada hacerlo», señaló, remarcando que esa práctica constituye la principal herramienta para evitar nuevos casos.

También indicó que durante todo el año reciben numerosas muestras, especialmente de jabalíes cazados, aunque aclaró que resulta imposible saber si todas las personas cumplen con esa obligación preventiva.

Qué hacer si ofrecen chacinados caseros

Consultado sobre qué debería hacer un consumidor cuando recibe salames o chorizos caseros elaborados por familiares o amigos, Monti fue muy claro.

La primera pregunta debe ser si la carne fue analizada antes de la elaboración. Si la respuesta es negativa, recomendó no consumir esos productos.

En el caso de las compras comerciales, aconsejó elegir siempre alimentos correctamente rotulados y provenientes de establecimientos habilitados, ya que el rótulo constituye una garantía de que atravesaron los controles sanitarios exigidos.

Además, recordó que una vez elaborado un salame o un chorizo ya no es posible realizar un análisis que garantice su inocuidad.

«Después ya no se puede», explicó, porque durante la elaboración intervienen otros componentes que impiden certificar la seguridad del producto.

Martín Monti

Cuáles son los síntomas

Monti explicó que la enfermedad comienza con un cuadro gastrointestinal, caracterizado por vómitos, diarrea y dolor abdominal, síntomas que muchas veces se confunden con una simple indisposición.

Si en esa etapa se realiza el diagnóstico, el tratamiento antiparasitario suele ser muy efectivo.

Sin embargo, cuando las larvas migran hacia los músculos aparecen dolores musculares, fiebre, cefalea y un signo muy característico: la inflamación de ambos párpados.

Ese cuadro obliga a consultar rápidamente al médico, especialmente si hubo consumo reciente de chacinados caseros o carne de procedencia dudosa.

Una región donde el riesgo es permanente

Aunque el foco actual se encuentra en Lincoln, Monti insistió en que General Villegas no está exento.

Explicó que la circulación de animales silvestres, especialmente jabalíes, favorece la permanencia del parásito en toda la región, sin respetar límites entre distritos o provincias.

«El parásito está acá», sintetizó, al remarcar que la única forma de disminuir el riesgo es actuar con responsabilidad individual y respetar todas las medidas de prevención.

Finalmente, destacó que las campañas preventivas y los controles resultan mucho más eficaces y menos costosos que atender personas enfermas, por lo que pidió a productores, elaboradores y consumidores asumir un compromiso común para evitar nuevos brotes.

Salir de la versión móvil