La villeguense integra el seleccionado argentino +35 que compite en Países Bajos. Recordó sus comienzos en La Lucila, valoró el crecimiento del hockey en General Villegas y contó cómo vive una experiencia que define como inolvidable.
Representar a la Argentina siempre es especial. Para Belén Cepa, además, significa cumplir un objetivo que jamás imaginó alcanzar. La jugadora surgida en La Lucila atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva al disputar el Mundial de Hockey Máster +35 en Schiedam, Países Bajos, defendiendo la camiseta albiceleste.
«Lo llamo un sueño que nunca había soñado», confesó durante una entrevista con FM Actualidad, reflejando la emoción que le genera integrar un seleccionado nacional en esta etapa de su vida. «Hace un año y medio que tengo esta oportunidad y la estoy disfrutando completamente», aseguró.
El recorrido hasta llegar a esta cita mundialista tuvo un largo camino detrás. Cepa recordó sus primeros pasos en General Villegas, cuando el hockey todavía daba sus primeros pasos en la ciudad y las jugadoras debían afrontar extensos viajes para competir.
«Toda la vida jugué en La Lucila, intentando conformar equipos y atravesando muchos desafíos. Hoy el hockey creció muchísimo gracias al trabajo de Gerardo Barrionuevo y Alejandro Calzada, además de la llegada de la cancha sintética», destacó.
También rememoró el cambio que significó mudarse a Buenos Aires para estudiar y continuar su carrera deportiva. Tras un primer intento fallido por llegar fuera de término a las pruebas, logró incorporarse al Club Ciudad, una de las instituciones más prestigiosas del país.
«Pasar de jugar en césped natural a una cancha sintética fue volver a empezar. Era prácticamente otro deporte», explicó. Sin embargo, remarcó que el club terminó siendo mucho más que un lugar para entrenar. «Cuando uno se va a estudiar, formar parte de un club también significa encontrar una segunda familia.»
Una pasión que sigue intacta
Belén integra la categoría Máster +35, una modalidad que reúne a jugadoras desde los 35 años y que mantiene el espíritu competitivo con entrenamientos semanales y competencias internacionales.
La defensora central explicó que la preparación exige un gran esfuerzo porque todas las integrantes deben combinar el deporte con sus trabajos, familias y responsabilidades cotidianas.
«Entrenamos normalmente los domingos y, cuando se acerca un torneo importante, sumamos otro estímulo semanal. Es agotador porque todas seguimos trabajando, pero quienes llegamos a esta edad con ganas de seguir jugando lo hacemos con muchísimo corazón y pasión», afirmó.
Además, destacó el valor humano del grupo.
«Hay compañeras que son madres, otras que viven en distintos países y hacen enormes sacrificios para entrenar. Primero hay que formar un grupo y después transformarlo en un equipo.»
Competir en la cuna del hockey
El Mundial se desarrolla en Países Bajos, considerado uno de los grandes centros del hockey mundial. Allí, Argentina consiguió meterse entre los ocho mejores equipos de la categoría tras superar la fase de grupos.
En cuartos de final llegó el desafío más exigente: enfrentar al poderoso seleccionado local. «Ayer nos tocó jugar con Holanda. Duele perder, pero fue una experiencia inolvidable. Acá el hockey es profesional y muchas jugadoras siguen teniendo nivel de selección mayor. La diferencia todavía existe», reconoció.
La villeguense explicó que el nivel europeo también se potencia por la cercanía geográfica con la sede del torneo, lo que facilita la convocatoria de sus mejores jugadoras.
Pese a la derrota, el equipo argentino mantiene intacta la ilusión y buscará cerrar de la mejor manera su participación cuando enfrente nuevamente a Sudáfrica. «No vamos a dejar de dar todo en la cancha. Vamos a seguir disfrutándolo hasta el último minuto», sostuvo.
Antes de despedirse, dejó una frase que resume el vínculo que mantiene con su ciudad natal, pese a llevar muchos años viviendo fuera de ella. «Hace más tiempo que vivo fuera de Villegas que en Villegas, pero uno nunca deja de ser villeguense.»
Una afirmación que refleja el orgullo con el que hoy representa no solo a la Argentina, sino también a la ciudad donde comenzó a construir una historia que, muchos años después, la llevó a cumplir un sueño impensado.

