El espacio «Goyo el Memorioso» volvió a poner en valor la historia de uno de esos vecinos que dejaron una huella imborrable en General Villegas. En esta oportunidad, el homenaje estuvo dedicado a Héctor José González, conocido por todos como «el Flaco», un apasionado del básquet que marcó a varias generaciones de deportistas y que también fue uno de los impulsores de Villegas Televisor a Color, un proyecto que transformó la forma de acceder a la televisión en la ciudad.
Durante la charla, Goyo destacó la importancia de mantener vivos estos recuerdos, especialmente para que las nuevas generaciones conozcan a quienes hicieron grandes aportes a la comunidad. «A medida que pasa el tiempo las figuras que recordamos se agigantan. Hay gente que hizo mucho y los jóvenes no saben quiénes fueron. Por eso está bueno rescatarlos», reflexionó.
De Avellaneda a General Villegas
Héctor José González nació en Avellaneda en diciembre de 1941. Quedó huérfano de padre siendo muy pequeño y fue criado por su madre, Angelica Cataffo, junto a sus tías. Desde joven encontró en el básquet su gran pasión y llegó a integrar el plantel de primera división de Racing Club.
Como recordó Goyo, existía una curiosidad que definía su personalidad: por la mañana defendía la camiseta de Racing en la cancha de básquet y por la tarde cruzaba apenas unas cuadras para alentar a Independiente, el club del que era fanático.
Su llegada a General Villegas se produjo cuando trabajaba como viajante de la empresa IGGAM. En uno de esos viajes conoció a Silvia Figueroa, con quien formó una familia y decidió radicarse definitivamente en la ciudad. De esa unión nacieron Gustavo y Eugenia.

El hombre que revolucionó el básquet de Eclipse
Ya instalado en Villegas abrió el comercio de electricidad Sil-Fer, nombre que surgió de la combinación entre Silvia y Fernando, su cuñado.
A través de Oreste Crusat llegó al Club Eclipse, donde comenzó a enseñar básquet en 1974. Allí inició una etapa que Goyo definió como una verdadera «época de oro» para la disciplina.
Con una enorme vocación docente, González trabajaba durante horas formando jugadores y jugadoras desde las categorías infantiles. En poco tiempo reunió a más de 300 chicos y chicas, impulsó el básquet femenino y reconstruyó una actividad que había perdido continuidad dentro de la institución.
Los comienzos fueron difíciles. Goyo recordó una anécdota en la que uno de los equipos infantiles perdió 90 a 4 en un torneo en Pehuajó. Lejos de desanimarse, González transmitía tranquilidad: «Esto es así, paciencia, ya van a mejorar». El tiempo terminó dándole la razón.
Con esfuerzo y perseverancia, Eclipse comenzó a competir con clubes de Trenque Lauquen, Lincoln, Ameghino y Pinto, obteniendo resultados cada vez mejores. Se afilió a la Asociacion Linqueña de Básquet para participar en campeonatos oficiales.
Un año inolvidable
Uno de los momentos más destacados llegó en 1977. Ese año Eclipse obtuvo campeonatos en varias categorías del básquet femenino y subcampeonatos en las divisiones masculinas.
Además, González dirigió al equipo de la Escuela N° 1 que se consagró campeón provincial de los Juegos Interescolares, un logro histórico para la institución educativa.
Para muchos de sus exjugadores fue mucho más que un entrenador. «Fue un maestro», resumió Goyo al recordar el cariño y el respeto que todavía despierta entre quienes compartieron aquellos años.
El nacimiento de Villegas VTC y el fin de una etapa
En 1980 decidió cerrar su ciclo en Eclipse para impulsar un nuevo desafío: la creación de Villegas VTC, junto con Audilio Antonini, Nelson Millán y Ricardo Eguren.
A partir de entonces concentró todas sus energías en ese proyecto y, con el tiempo, el básquet dejó de practicarse en Eclipse, poniendo fin a una etapa que había marcado profundamente la historia deportiva del club.
Durante la investigación para este homenaje, Goyo descubrió además un apodo poco conocido con el que lo recordaban muchos de sus dirigidos: «Catafito», en referencia al apellido de su madre.
Un protagonista del cambio tecnológico
Más allá del deporte, Héctor González también fue uno de los fundadores de Villegas Televisora Color, emprendimiento que significó un verdadero antes y un después para la comunidad.
En una época en la que la televisión se veía con dificultad y predominaban las transmisiones en blanco y negro, el nacimiento de VTC permitió mejorar notablemente el acceso a la señal televisiva y acompañó la llegada de la televisión color a General Villegas.
«Fue un golpe de escena para Villegas. Cambió toda la historia de la televisión de nuestra ciudad», destacó Goyo, al señalar que ese aporte fue tan trascendente como su trabajo en el básquet.
Un legado que permanece
Integrante también del Club de Leones —que posteriormente pasó a llamarse Club Argentino de Servicio—, González participó en numerosas iniciativas comunitarias, entre ellas la organización del recordado recital de Los Plateros en General Villegas.
Falleció en febrero de 1996, con apenas 54 años, dejando un enorme vacío entre familiares, amigos y quienes compartieron con él la pasión por el deporte.
Al cerrar el homenaje, Goyo resumió el legado del «Flaco» con las palabras que, según dijo, mejor lo definen: «Trabajo, perseverancia, esfuerzo, sacrificio y responsabilidad». Virtudes que hicieron de Héctor González una figura inolvidable de la historia deportiva, tecnológica y social de General Villegas.
- Emblemático logo de VTC
- Carnet de jugador de basquet de Racing Club de Avellaneda