El concejal contó que había propuesto repetir en 2027 la fórmula que compartió con el actual intendente en 2023, pero aseguró que hoy esa posibilidad quedó descartada. Dijo que prácticamente no existe diálogo entre ambos y habló sobre su salida del Ejecutivo municipal.
La decisión de Oscar Trojaola de competir electoralmente en 2027 ya había tomado estado público. Sin embargo, en diálogo con Actualidad, el concejal avanzó sobre un aspecto hasta ahora menos conocido de ese escenario: la ruptura de la relación política con Gilberto Alegre, con quien llegó al Concejo Deliberante en 2023 y cuyo gobierno integró posteriormente desde el área de Desarrollo Social.
Trojaola reveló que, antes de su desvinculación del Ejecutivo, había imaginado un escenario completamente diferente para 2027. Su propuesta era volver a conformar la fórmula electoral que había llevado a Alegre a la intendencia y a él al primer lugar de la lista de concejales.
La propuesta que antecedió a la ruptura
“Un mes antes de que me desvinculen a mí del Desarrollo Social por haber manifestado esto de la interna, yo propuse la intención de que para estas próximas elecciones de 2027 se repitiera la fórmula del 2023”, afirmó.
La fórmula a la que hizo referencia era Alegre-Trojaola. Según relató, incluso había planteado que, si no existía acuerdo político, la discusión podía resolverse mediante una interna.
“Eso me costó el puesto justamente, porque dije que, bueno, de última iremos a internas”, sostuvo.
El escenario cambió desde entonces. Trojaola confirmó que actualmente trabaja en la construcción de su propio espacio electoral y mantiene contactos con referentes provinciales vinculados al gobernador Axel Kicillof para determinar bajo qué estructura podría competir en 2027. Si esa alternativa no prospera, no descartó recurrir a una lista de carácter local.
La particularidad es que continúa integrando el bloque oficialista en el Concejo Deliberante, pese a haber quedado políticamente distanciado del intendente.
Trojaola explicó que su permanencia responde al mandato obtenido en 2023 y aseguró que seguirá acompañando aquellas iniciativas del Ejecutivo o de cualquier otro bloque que considere beneficiosas para la comunidad. “Si es un proyecto válido y sirve para la gente”, afirmó, está dispuesto a respaldarlo independientemente de quién lo presente.
Una relación reducida a lo institucional
Más contundente fue cuando se le preguntó por su relación actual con Alegre. Trojaola reconoció que prácticamente no existe diálogo político entre ambos.
“No, con el Intendente, de hecho, no he tenido diálogo desde ya un tiempo atrás, lamentablemente”, señaló.
Los contactos que actualmente mantiene con Alegre se producen fundamentalmente dentro del funcionamiento institucional del Concejo. Antes de las reuniones de comisión, los integrantes del bloque mantienen encuentros con representantes del Ejecutivo para analizar los expedientes que serán tratados.
“Es ahí donde hay un diálogo, pero es una cuestión de trabajo”, explicó. Lo definió como un vínculo “formal, técnico” y aclaró que no existe una relación más allá de esas obligaciones legislativas.
Incluso volvió sobre las circunstancias de su salida del gobierno municipal y aseguró que nunca recibió personalmente una comunicación formal del intendente informándole su desvinculación.
“Nunca me notificaron a mí de mi baja. Nunca me dijeron: ‘Trojaola, vení, mañana nos vamos a juntar. Trojaola, estás desvinculado del Ejecutivo’”, expresó.
Una decisión que también atravesó a la familia
Trojaola es sobrino de Alegre y la ruptura política inevitablemente alcanzó también esa dimensión. En la entrevista contó una conversación con su madre que considera determinante para lo que viene.
Según relató, después de lo ocurrido ella le pidió algo poco habitual, ya que normalmente no interviene en sus decisiones políticas o laborales: que no volviera a involucrarse políticamente con su tío.
Trojaola aseguró que asumió ese compromiso y que piensa cumplirlo. La afirmación prácticamente cierra la posibilidad de reconstruir para 2027 la sociedad electoral que había imaginado antes de abandonar el Ejecutivo.
Eso no significa, sin embargo, que descarte una conversación con Alegre. “Yo no tengo ningún inconveniente en sentarme a hablar, a charlar”, sostuvo hacia el final de la entrevista. Pero aclaró que en una eventual conversación plantearía su posición y también algunas cuestiones que considera pendientes desde su desvinculación.
Trojaola afirmó que respeta a Alegre “como político, como funcionario, como Intendente”, aunque reconoció que existen diferencias que no pudieron resolver: “No hemos podido zanjar alguna diferencia, no hemos podido charlar”.
De esta manera, mientras comienza a tomar forma el escenario político de 2027, la sociedad electoral Alegre-Trojaola que fue parte central de la elección municipal de 2023 aparece hoy definitivamente quebrada. Trojaola continuará, por ahora, dentro del bloque oficialista en el Concejo, pero su construcción electoral ya transita por otro camino.
