Raúl Martins, exagente de la SIDE y acusado en una causa por asociación ilícita, explotación de la prostitución ajena y lavado de activos, fue extraditado desde México y ya se encuentra en la Argentina. Su nombre tiene además un particular vínculo con la historia deportiva de la región: en 1974 integró el equipo de FC Larroudé que se consagró campeón de la Liga de Fútbol de General Villegas.
Raúl Martins, de 77 años, llegó este viernes por la noche a la Argentina extraditado desde Cancún, México, después de años de disputas judiciales para evitar su traslado al país. El exagente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) quedó a disposición de la Justicia Federal y deberá afrontar un proceso por delitos vinculados con una organización dedicada, según la acusación, a la explotación sexual de mujeres y al lavado de dinero.
El caso tiene una derivación que conecta una historia de alcance nacional con General Villegas. Mucho antes de convertirse en un hombre relacionado con los servicios de inteligencia y de quedar involucrado en graves investigaciones judiciales, Martins pasó por el fútbol regional. En 1974 jugó como wing en FC Larroudé y formó parte del plantel que se coronó campeón de la Liga de Fútbol de General Villegas.

De las canchas de la Liga a una historia de alcance nacional
La presencia de Martins en aquel equipo campeón forma parte de los archivos deportivos de Actualidad. En fotografías de aquellos años aparece junto a futbolistas como Santos De Brasi, Rubén Schropp, Oscar Vaccarini y Hugo Ruzziero, integrantes de una etapa recordada del fútbol de Bernardo Larroudé.
Décadas después, aquel futbolista sería conocido públicamente por motivos completamente diferentes. Martins ingresó a la SIDE y con el tiempo su nombre comenzó a aparecer relacionado con el negocio de los locales nocturnos y la prostitución en Buenos Aires. En 2006 se radicó en México, particularmente en Cancún, donde también desarrolló actividades comerciales vinculadas al mundo nocturno.
La investigación que finalmente derivó en su extradición adquirió enorme repercusión en enero de 2012, cuando su propia hija, Lorena Martins, lo denunció públicamente y ante la Justicia.
Según aquella denuncia, existía una estructura dedicada a captar y explotar mujeres y a manejar establecimientos nocturnos tanto en Argentina como en México. Entre las acusaciones también aparecieron presuntos pagos destinados a obtener protección policial y de funcionarios públicos.
La denuncia de su hija que cambió el caso
Lorena Martins sostuvo que mujeres jóvenes eran captadas mediante falsas ofertas laborales. De acuerdo con su relato, algunas recibían propuestas para trabajar como mozas en México y, una vez allí, eran sometidas a mecanismos de endeudamiento, amenazas y violencia para obligarlas a ejercer la prostitución.
Las investigaciones también alcanzaron distintos establecimientos de Buenos Aires presuntamente relacionados con Martins, entre ellos locales nocturnos y un conocido club swinger ubicado en la calle Anchorena.
A partir de esas denuncias comenzaron distintas causas judiciales y también investigaciones relacionadas con movimientos de dinero y bienes que, según los fiscales, podían provenir de actividades ilícitas.
Durante años, Martins permaneció en México mientras sus abogados planteaban recursos contra la extradición solicitada por la Justicia argentina.
El regreso a la Argentina
La situación cambió finalmente esta semana. Una comisión de la Policía Federal Argentina viajó a México para concretar el traslado y Martins arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza durante la noche del viernes 21 de agosto.
Allí se desplegó un operativo conjunto de la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Martins quedó a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº7 de Buenos Aires, que deberá llevar adelante el juicio en una causa en la que existen más de diez imputados. Por el momento no se encuentra definida la fecha de inicio del debate oral.
Su hija Lorena, que actualmente reside en España, se refirió públicamente a la extradición y recordó el largo recorrido iniciado con su denuncia.
“Hice la denuncia hace muchos años, fue doloroso y un camino muy duro”, expresó. Y destacó el cambio que representa la llegada de su padre al país: “Hoy ya no hablamos de una orden de captura ni de una extradición pendiente. Hablamos de su regreso a Argentina y de su puesta a disposición de la Justicia argentina”.
Un nombre que también quedó en la historia del fútbol regional
Para General Villegas y la región, la noticia recupera inevitablemente un capítulo mucho menos conocido de la vida de Martins.
Antes de la SIDE, Cancún, las investigaciones por prostitución, las denuncias de su hija y las causas judiciales que terminaron convirtiéndolo en una figura de las páginas policiales nacionales, Raúl Martins había sido futbolista.
En 1974 vistió la camiseta de FC Larroudé y fue parte del equipo que alcanzó el campeonato de la Liga de Fútbol de General Villegas.
Más de medio siglo después de aquella vuelta olímpica, el nombre de aquel wing campeón vuelve a ocupar las noticias. Esta vez, muy lejos del deporte: extraditado desde México y frente a la Justicia argentina por graves acusaciones vinculadas con asociación ilícita, explotación de la prostitución ajena y lavado de activos.

