La disciplina atraviesa un momento de crecimiento, con nuevas incorporaciones, mayor cantidad de chicos y una agenda que incluye su primera participación en un torneo de la Liga de La Pampa.
El handball de Eclipse continúa dando pasos firmes en su objetivo de consolidarse y sumar cada vez más jugadores. Bajo la conducción de Emilia García Zunino y Agustina Ullúa, quienes trabajan juntas desde hace un año, la disciplina atraviesa una etapa de expansión que tendrá este fin de semana un capítulo especial: por primera vez, una delegación del club viajará a Santa Rosa para participar de un torneo organizado por la Liga de La Pampa.
Antes de ese compromiso, el plantel masculino tuvo una jornada de preparación en Carlos Tejedor, en donde participaron de dos encuentros amistosos. El conjunto de la vecina localidad ya se convirtió en un rival habitual para Eclipse, permitiendo que los jugadores sumen minutos, experiencia y ritmo de competencia.
El viaje a Santa Rosa representa mucho más que una competencia deportiva. Serán 17 jugadores, acompañados por las dos entrenadoras, que pasarán 48 horas juntos y tendrán la posibilidad de compartir una experiencia fuera de General Villegas. La delegación se alojará en un albergue proporcionado por la Liga de La Pampa y estará integrada por chicos de entre 13 y 17 años.
“Estamos muy contentas, emocionadas y ansiosas”, contó García Zunino, quien destacó además que se trata de una oportunidad que habitualmente no tienen: “Siempre recibimos invitaciones de la provincia de Buenos Aires y ahora nos abrieron las puertas desde La Pampa”.
El viaje tendrá además un condimento especial: Eclipse estrenará su nueva indumentaria oficial. Después de mucho esfuerzo de las familias y de los propios integrantes de la disciplina para reunir los fondos necesarios, los jugadores cuentan ahora con ropa de entrenamiento y competencia que les permite fortalecer también su identidad como equipo.
En ese sentido, García Zunino remarcó el acompañamiento que recibe el handball de parte del club, las familias y la comunidad. Al tratarse de una disciplina que todavía busca mayor popularidad, buena parte de los materiales y necesidades se consiguen mediante rifas, ventas y distintas actividades.
Ese esfuerzo empieza a reflejarse también en el crecimiento de las categorías más pequeñas. Los mini infantiles, de 6 a 11 años, pasaron de ser apenas cinco jugadores al comienzo del año a contar actualmente con 14 chicos, lo que ya permite organizar encuentros y proyectar nuevas actividades.
Mientras tanto, el plantel masculino continúa consolidándose y la deuda pendiente pasa por sumar más jugadoras. “Necesitamos mujeres, menores, cadetes, de 13 años en adelante”, explicó la entrenadora, quien invitó a todas aquellas adolescentes que quieran acercarse a formar parte del grupo.
Los entrenamientos para mayores se realizan lunes, miércoles y viernes de 19 a 20, mientras que los mini infantiles entrenan esos mismos días de 18 a 19. Los viernes, además, el equipo tiene la posibilidad de utilizar el Polideportivo del Parque Municipal, con medidas oficiales, una herramienta importante para mejorar la preparación.
García Zunino también destacó el rol de Rafael Gómez, histórico referente del handball de Eclipse, quien continúa acompañando al grupo y aportando su experiencia. La dupla técnica que conforma junto a Ullúa, además, se sostiene sobre una premisa fundamental: el diálogo y el respeto.
“Siempre estamos abiertas a escucharlos y solucionar si pasa algo”, señaló Emilia, convencida de que el crecimiento de un equipo no depende únicamente de sus condiciones deportivas. En Eclipse, el objetivo va más allá de los resultados: formar un grupo, generar vínculos y construir una identidad alrededor de una disciplina que, de a poco, vuelve a ganar protagonismo.
