La iniciativa buscó acompañar a la joven villeguense, que finalizó su tratamiento de quimioterapia y comenzó una nueva etapa con sesiones de radioterapia.
Mujeres Entrelazadas volvió a transformar el acompañamiento en una muestra colectiva de afecto. Este martes, integrantes del grupo y vecinos participaron de una caravana para recibir a Aimé Urquiza, quien atraviesa la etapa final de su tratamiento contra el cáncer de mama.
La propuesta fue anunciada por Daniela Specogna y Yanel Montes, integrantes de Mujeres Entrelazadas, durante una entrevista en Radio Actualidad. El objetivo fue acompañar a Aime en un momento especialmente significativo: la culminación de las sesiones de quimioterapia, para comenzar con radioterapia.
«Es una manera de recibirla, acompañarla para darle fuerzas, ánimos para continuar, que se sienta acompañada, que no está sola», explicó Specogna. La convocatoria invitó a la comunidad a ubicarse a lo largo del recorrido para que Aime pudiera sentir ese acompañamiento durante su llegada a la ciudad.
La caravana ingresó por Moreno, continuó por Belgrano, Rivadavia y Pringles, hasta finalizar el recorrido en Paso. También se había invitado a quienes no pudieran participar de la caravana a sumarse desde las esquinas y distintos puntos del trayecto.
Para Specogna, el cierre de la quimioterapia representa un momento de enorme significado para quien atraviesa la enfermedad. «Es como el cierre de una etapa, el comienzo de algo nuevo, el tener esperanza, el seguir afrontando las diferentes situaciones que, por ahí, la vida nos pone a prueba», había señalado.
Acompañar también es celebrar
Yanel Montes, quien también integra Mujeres Entrelazadas y atravesó su propio tratamiento, destacó el valor emocional de estos momentos. Recordó especialmente la inauguración, en 2025, de la campana instalada en el Hospital Municipal, una iniciativa que permitió visibilizar el cierre de los tratamientos y compartir públicamente una instancia cargada de emoción.
«Lo que se siente es indescriptible porque es eso, cerrar una etapa, es todo el esfuerzo que uno hizo para llegar y decir, bueno, a partir de ahora tengo que vivir la vida de otra manera», expresó Montes.
Desde esa experiencia, remarcó que el acompañamiento no se limita a quien recibe el diagnóstico o atraviesa un tratamiento, sino que alcanza también a familiares y amistades. «La familia sufre a la par tuyo», sostuvo, al referirse al impacto que la enfermedad genera en todo el entorno.

La integrante de Mujeres Entrelazadas también contó que, después de hacer visible su propia experiencia, recibió mensajes de personas que hasta entonces no se habían animado a acercarse. Para ella, compartir las historias permite que otras personas se sientan identificadas y encuentren una forma de enfrentar el cáncer.
En ese sentido, Specogna insistió en que el grupo funciona durante todo el año como un espacio de información, ayuda y contención. A través de su red de contactos, las integrantes colaboran con traslados, medicamentos y distintas necesidades que pueden surgir durante los tratamientos. «Es un grupo de ayuda, de contención, de poder acompañar al otro, estar a la par», resumió Specogna.
Una comunidad que acompaña
La recepción a Aime Urquiza fue, así, una expresión concreta de ese espíritu. Más allá del recorrido, el mensaje buscó poner en primer plano la importancia de estar cerca de quien atraviesa una enfermedad y celebrar cada paso que implica avanzar en el tratamiento. Visibilizar y generar conciencia en la importancia de controlarse cada año, aún cuando no hay síntomas, ya que es otra la situación frente a la probabilidad de un diagnóstico.
La propuesta también se inscribió en las actividades que Mujeres Entrelazadas prepara para el Octubre Rosa, período en el que el grupo intensifica sus acciones de prevención y concientización sobre el cáncer de mama, ya que octubre fue declarado por la Organización Mundial de la Salud como el mes de sensibilización sobre la enfermedad, con el objetivo central de promover la detección temprana, el diagnóstico precoz y el acceso a tratamientos oportunos.
Specogna adelantó que, entre otras actividades que se irán informando, este año volverá a participar la psico-oncóloga Marina Hechem, con una charla abierta a toda la comunidad bajo el eje «Cuidar al que cuida», destinada a reflexionar sobre el acompañamiento de familiares y personas cercanas durante los tratamientos.
De esta manera, Mujeres Entrelazadas continúa trabajando para visibilizar el cáncer de mama desde una mirada que no se queda solamente en la enfermedad, sino que también pone el foco en la prevención, los controles, la contención y, especialmente, en la posibilidad de celebrar la vida junto a quienes atraviesan cada etapa del proceso.