El arte argentino perdió este lunes a uno de sus grandes referentes. Carlos Alonso murió a los 97 años en su casa de Unquillo, Córdoba, donde residía desde hacía décadas. Pintor, dibujante, grabador e ilustrador, fue una de las figuras centrales de las artes plásticas argentinas del siglo XX y mantuvo a lo largo de su vida un vínculo particularmente estrecho con General Villegas.
Ese lazo quedó plasmado para siempre en La guerra al Malón, la extraordinaria serie que Alonso realizó para ilustrar el libro del comandante Manuel Prado. Las 45 obras originales pertenecen al patrimonio de General Villegas y se conservan completas en el Museo Municipal de Bellas Artes que lleva el nombre del artista.
Una obra que nació en General Villegas
La historia comenzó en 1964, cuando la Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba) convocó a Alonso para ilustrar La guerra al Malón, el libro publicado originalmente por el comandante Manuel Prado en 1907 y basado en sus experiencias en la frontera durante las campañas militares contra los pueblos originarios.
Alonso no quiso realizar el trabajo desde la distancia. Para comprender el paisaje y acercarse al escenario histórico de aquellos acontecimientos, decidió instalarse durante un tiempo en General Villegas. Aquí encontró la geografía, los rostros y el ambiente que necesitaba para transformar el relato de Prado en imágenes.
Durante su permanencia en la ciudad se hospedó en la casa de sus amigos vinculados a la familia Carrozzi y recorrió el paisaje de la región. La propia historia conservada por el Museo señala que el artista buscó deliberadamente impregnarse de la pampa antes de realizar las ilustraciones.
El resultado fue una serie excepcional integrada por 45 trabajos realizados con tintas, acuarelas y técnicas mixtas, que recorren los 25 capítulos del libro. La edición ilustrada de Eudeba apareció en 1965.
Las 45 obras quedaron en la ciudad
Terminada la serie, ocurrió algo decisivo para la historia cultural de General Villegas. Alonso consideró que aquellas obras debían permanecer en el lugar donde habían sido concebidas.
Un grupo de vecinos las adquirió y posteriormente las donó con el propósito de conformar un museo. De aquella iniciativa surgió el actual Museo Municipal de Bellas Artes Carlos Alonso, cuya historia quedó así ligada desde sus orígenes al artista mendocino.

La particularidad es todavía mayor: la colección permanece completa.
En marzo de 2025, durante la incorporación de nuevas obras al patrimonio del Museo, el intendente Gilberto Alegre destacó precisamente esa circunstancia y señaló la excepcionalidad de conservar íntegra una serie de un artista de la dimensión de Alonso. También recordó que los paisajes utilizados para ambientar La guerra al Malón estuvieron inspirados en lugares de esta zona.
La colección salió en distintas oportunidades de General Villegas para ser exhibida. En 2007, por ejemplo, las 45 obras fueron presentadas en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, donde se destacó que habían sido concebidas por Alonso en General Villegas.
Una relación que permaneció vigente
Seis décadas después de la creación de aquellas imágenes, General Villegas volvió a ponerlas en el centro de una producción cultural.
En noviembre de 2024 se presentó La Guerra al Malón, una puesta de danza, teatro y música desarrollada por Luciano Garbuio y Gastón Courreges. La producción, realizada precisamente al cumplirse 60 años de la creación de la serie, tomó como referencia el relato de Prado y las imágenes realizadas por Alonso y conservadas en el Museo local.
De ese modo, una obra creada en la década de 1960 continuó generando nuevas expresiones artísticas en la misma ciudad donde había nacido.
Uno de los grandes nombres del arte argentino
Carlos Alonso había nacido el 4 de febrero de 1929 en Tunuyán, Mendoza. Desde muy joven manifestó su vocación por el dibujo y se formó con importantes maestros de las artes plásticas argentinas. Con el paso de las décadas construyó una producción atravesada por la realidad social, la violencia, la historia argentina y la condición humana.
Su vida también estuvo marcada por uno de los episodios más dolorosos de la historia argentina reciente. Después del golpe de Estado de 1976 se exilió y su hija Paloma, de 21 años, fue secuestrada y permanece desaparecida. Aquella tragedia personal atravesó profundamente su obra posterior. Alonso regresó posteriormente al país y se radicó en Unquillo, Córdoba.
A lo largo de su extensa trayectoria recibió numerosos reconocimientos, entre ellos dos Premios Konex de Platino, en 1982 y 1992, y una Mención Especial a la Trayectoria de las Artes Visuales en 2012.
Un legado que también pertenece a General Villegas
La muerte de Carlos Alonso tiene para General Villegas una dimensión particular.
No se trata solamente del fallecimiento de uno de los grandes artistas argentinos. Alonso vivió aquí, observó este paisaje y eligió esta parte de la pampa para construir visualmente una de las obras más importantes de su trayectoria.
Sesenta y dos años después, las 45 imágenes originales de La guerra al Malón continúan juntas en General Villegas. Constituyen el núcleo histórico de un museo que lleva su nombre y forman parte de un patrimonio que pocas ciudades argentinas pueden exhibir: una serie completa de uno de los grandes maestros de la plástica nacional.
Carlos Alonso murió este lunes a los 97 años. Su obra, sin embargo, seguirá teniendo en General Villegas uno de sus lugares fundamentales.
Comunicado del intendente municipal / General Villegas despide a Carlos Alonso
Con profundo pesar recibo la noticia del fallecimiento de Carlos Alonso, uno de los grandes artistas de la cultura argentina y una figura entrañablemente vinculada a la historia de General Villegas.
En nombre de la Municipalidad de General Villegas y en el mío propio, hago llegar mis condolencias a sus familiares, amigos y a toda la comunidad artística y cultural de nuestro país.
Carlos Alonso llegó a General Villegas en 1964 para trabajar en las ilustraciones de La guerra al malón, de Manuel Prado. Durante su permanencia en nuestra ciudad produjo una serie de 45 obras que forman parte de nuestro patrimonio y que hoy se encuentran en el Museo Municipal de Bellas Artes que lleva su nombre.
Pero su relación con Villegas tuvo también una dimensión profundamente humana. Aquí construyó una amistad que mantuvo durante toda su vida con Tito Carrozzi y con su familia. La casa de los Carrozzi fue para Alonso un lugar de encuentro, trabajo, afectos y creación.
Ese vínculo dejó una huella que nuestra comunidad decidió preservar.
El Museo Municipal de Bellas Artes Carlos Alonso representa hoy esa historia compartida. En sus salas permanece parte de la obra que el artista creó en nuestra ciudad y también el testimonio de una relación de amistad y generosidad que permitió que esas obras permanecieran en General Villegas.
Alonso fue protagonista de un momento fundamental de nuestra historia cultural y su nombre forma parte de la identidad de nuestro Museo y de nuestra comunidad.
Hoy lo despedimos con tristeza y con profundo agradecimiento por todo lo que nos dejó.
Nuestro compromiso será continuar cuidando su obra y preservar la memoria de los vínculos que hicieron posible que una parte de su extraordinario legado permanezca para siempre en nuestra tierra.
A sus familiares y seres queridos, nuestro abrazo afectuoso y nuestras más sinceras condolencias. Carlos Alonso vive en su obra, en nuestro Museo y en la memoria de General Villegas.