El defensor de Ingeniero White habló en la previa de una nueva edición del clásico de Banderaló ante Juventud Unida. Destacó la competitividad de la Liga, el sentido de pertenencia que encontró en el Rojo y aseguró que el equipo buscará cerrar el Clausura con una victoria que le permita llegar fortalecido al próximo desafío.
Nicolás Roldán transita su quinta temporada defendiendo la camiseta de Ingeniero White. Desde su llegada al club en 2022, el defensor se convirtió en una de las piezas habituales del equipo y encontró en Banderaló un lugar donde, según reconoce, se siente valorado tanto desde lo futbolístico como desde lo humano.
Actualmente radicado en Carmen de Areco, Roldán se las ingenia para sostener su preparación. Por las mañanas realiza trabajos de gimnasio y por las tardes entrena con un club de aquella localidad, mientras que sus estudios de Educación Física le impiden hacerlo durante la noche. “Uno trata siempre de dar el máximo donde le toca jugar. Por suerte, la gente del club confía en mí y por eso sigo jugando para Ingeniero”, explicó en su paso por OVACIÓN.
El defensor también puso en contexto el crecimiento que experimentó la Liga de Fútbol de General Villegas durante los últimos años. “Llegué en 2022 y ahora, en 2026, creo que el nivel subió. Todos los equipos se reforzaron, pero también trabajaron con los jugadores propios. Domingo tras domingo se demuestra que está muy competitiva”, sostuvo.
Para Roldán, la paridad obliga a prestar atención a cada detalle. Y más todavía desde su posición, teniendo en cuenta la jerarquía ofensiva que incorporaron varios equipos. “Siempre tenés que estar preparado, sea el equipo que vayas a enfrentar. Si uno está preparado y entrenado, las cosas pueden salir o no, pero la tranquilidad interna de uno mismo es muy importante”, señaló.
Un clásico que siempre tiene un condimento especial
El próximo desafío será nada menos que Juventud Unida. Roldán conoce perfectamente la importancia del duelo para todo Banderaló: su debut con Ingeniero fue precisamente frente al clásico rival.
En el Apertura, el Rojo derrotó a Juventud como visitante y terminó siendo protagonista indirecto de la definición del torneo, ya que aquel resultado le impidió a la Juve coronarse dependiendo exclusivamente de sí mismo. “Sabíamos que el clásico tiene mucha importancia para Ingeniero y para lo que es el pueblo. Se logró ganarlo y que el rival de toda la vida no lo haga, pero nosotros le damos más importancia al clásico en sí”, remarcó.
Ahora, con una situación diferente y el Clausura definido, el objetivo pasa por cerrar el torneo de la mejor manera y utilizar el clásico como impulso para lo que viene. “Queremos terminar bien el torneo y ganar el clásico creo que nos va a dar un envión anímico importante para enfrentar lo que es el decagonal”, afirmó. Roldán imagina un partido “intenso y trabado”, aunque sostiene que Ingeniero no debe perder su identidad. “Tenemos que buscar el partido siendo inteligentes”, manifestó.
La revancha que ofrece el formato
Ingeniero no logró quedarse con el Apertura ni tampoco tendrá posibilidades de alcanzar el Clausura, pero el defensor entiende que el nuevo formato todavía ofrece una oportunidad concreta de pelear por el título del año. “Tenemos una vía más. Son seis partidos que te pueden llevar a una semifinal y después a una final. Tenés revancha y dos meses más de trabajo donde las cosas pueden cambiar”, explicó.
En ese sentido, Roldán evita hablar de rivales accesibles. “No hay equipos accesibles. Todos tienen grandes planteles y se reforzaron bien en todas las líneas. El que menos errores cometa va a tener más posibilidades de ganar”, sostuvo.
También recordó la campaña del año pasado, cuando Ingeniero encadenó doce victorias consecutivas en el Apertura y terminó llegando a la definición frente a Santa Rita. “Tuvimos nuestras posibilidades. En los primeros 20 o 25 minutos de aquella final tuvimos tres o cuatro ocasiones de gol. Si entraban, era distinta la historia. Después Santa Rita hizo los goles en los momentos que había que hacerlo”, recordó.
Con esa experiencia como aprendizaje, Roldán entiende que Ingeniero deberá sumar algo más que buen juego para llegar hasta el final. “Nosotros somos siempre de proponer, sea la cancha que sea, pero también hay que ser inteligentes y saber en qué momento jugar, cuándo defender, cuándo apretar los dientes y sacrificarse por el equipo. Ahí se ven los equipos inteligentes”, concluyó.

