Daniel Suárez, profesor de Educación Física de General Villegas, se quedó con el premio mayor de la 19ª Fiesta de Apadrinando, realizada en América. El número 4.183 le dio una camioneta que, según adelantó, podría convertirse en la oportunidad de terminar la vivienda que construye junto a su pareja y su hija. “Esto vino como una bendición, que nos saca a flote”, expresó.
La alegría por el premio mayor de la 19ª Fiesta de Apadrinando llegó hasta General Villegas. Daniel Suárez, docente de Educación Física y vecino de la ciudad, se convirtió en el ganador de una Volkswagen Amarok 0 km durante la celebración que se desarrolló el fin de semana largo en el campo de doma del Vivero Forestal de América.
El número 4.183 fue el que cambió la jornada para Daniel y su familia. La noticia lo sorprendió en su casa, sin que siquiera estuviera siguiendo el sorteo. Los llamados telefónicos y el aviso de una familiar que se encontraba en el evento terminaron de confirmar lo que, en un primer momento, parecía difícil de creer.
“Todavía el lunes a la noche, con mi familia, nos costaba dormir y seguíamos hablando. No caíamos. La emoción fue muy grande, fue algo muy lindo y también muy necesario”, contó en diálogo con M Actualidad 93.7.
Daniel explicó que esta era la tercera vez que compraba la rifa de Apadrinando. El responsable de insistir para que participara fue José Castro, alumno suyo, quien cada año le ofrecía los números.
Aunque tiene familiares a los que les gustan las jineteadas y el folclore, reconoció que no es alguien que frecuente demasiado ese ambiente. Su participación en la rifa se había convertido casi en una tradición compartida con Castro, entre bromas sobre la posibilidad de ganar.
Esta vez, además, hubo una elección especial. Suárez suele buscar números que incluyan el 83, en referencia al año de su nacimiento. Cuando revisó los cartones que le ofrecieron, encontró uno que terminaba con esas cifras y decidió elegirlo.
“Le dije: ‘Quiero este’. Y bueno, se dio. No sé, por esas cosas del destino, la suerte estuvo de nuestro lado”, relató.

El premio llegó cuando más lo necesitaban
Detrás de la noticia del villeguense que ganó una camioneta hay un proyecto familiar que lleva varios años de esfuerzo. Daniel y Magalí, ambos docentes, compraron un terreno hace aproximadamente tres o cuatro años y comenzaron a construir su vivienda, con el objetivo de dejar de alquilar y tener su propia casa junto a Emilia, su hija.
En los últimos meses habían retomado los trabajos con la expectativa de avanzar lo suficiente para poder mudarse antes de fin de año, aunque todavía quedaban tareas por completar.
Por eso, la llegada de la Amarok representa mucho más que la posibilidad de tener un vehículo 0 km. Daniel adelantó que la intención es destinar parte del valor del premio a terminar la vivienda y concretar un objetivo que vienen persiguiendo desde hace tiempo.
“La camioneta es preciosa, es un lujo, pero nos agarra en un momento en el que hace tres años que venimos con un proyecto de familia, tratando de terminar nuestra vivienda. La idea es poder concretarlo completo y mudarnos de una mejor manera”, explicó.
El ganador no ocultó que le gustaría quedarse con el vehículo, pero fue claro al señalar cuáles son hoy sus prioridades.
“Me encantaría tener un vehículo, pero priorizamos otras cosas. Creemos que hay cuestiones más importantes que algo que nos está costando mucho y que venimos hace varios años tratando de concretar”, sostuvo.
Y describió con una frase el momento económico que atravesaban mientras intentaban avanzar con la construcción: “Estábamos, como decimos nosotros, con el agua hasta la pera. Esto vino como una bendición, que nos saca a flote”.
Los saludos de Villegas y una alegría que se multiplicó
La noticia no tardó en circular entre familiares, amigos, compañeros, alumnos y exalumnos de Daniel. Muchos se comunicaron para confirmar si era cierto que el ganador de la camioneta era el docente de General Villegas.
Incluso recibió mensajes de personas con las que había compartido etapas de su vida y con las que hacía años no tenía contacto. La repercusión lo sorprendió, especialmente por tratarse de alguien que se define como una persona de perfil bajo.
“Estoy muy agradecido porque todos los saludos que recibí de gente que se alegraba por uno. Compañeros que estudiaron conmigo, con los que hacía más de diez años que no hablábamos, me escribían y me llamaban”, contó.
En su casa, la alegría también reunió a una familia extensa, padres, primos, tíos y demás seres queridos compartiendo la emoción. Para Daniel, el premio llegó en un momento en el que el acompañamiento familiar tiene un valor especial.
“Mi familia siempre está ahí, muy unida, en las malas mucho más y en las buenas también. Y estaban todos felices”, expresó.
La 19ª Fiesta de Apadrinando volvió a convocar a una multitud en América, con jineteadas, finales, peñas, música y baile. Pero para General Villegas, el resultado del sorteo dejó una historia propia: la de un vecino que compró una rifa casi por insistencia de un alumno, eligió un número vinculado con su año de nacimiento y terminó recibiendo una noticia capaz de cambiar sus planes.
Daniel Suárez ganó una Amarok 0 km, pero su mayor expectativa está puesta en otro objetivo. Después de años de esfuerzo, el premio podría convertirse en el impulso que necesita para terminar su casa y empezar una nueva etapa junto a Magalí y Emilia.


