El intendente suscribió el boleto de compraventa del edificio que el Municipio proyecta recuperar para la atención de adultos mayores. La iniciativa había sido autorizada por mayoría en el Concejo, en medio de cuestionamientos por los costos de refacción, las condiciones del inmueble y la alternativa de ampliar el actual Hogar de Ancianos.
El intendente Gilberto Alegre firmó este viernes 16 de octubre el boleto de compraventa del ex Hotel Rucalén, en un acto realizado en su despacho con la intervención del escribano Pablo Gonnet. Por la parte propietaria suscribieron Antonio Gatti y su hija, Fernanda Gatti. También participaron la secretaria de Gobierno, Valeria Iglesias; el secretario de Obras Públicas, Marcelo Elgue; y el tesorero municipal, Valentín Francisco.
La firma se produjo después de un debate político que atravesó al Concejo Deliberante y expuso diferencias incluso dentro del oficialismo. El edificio, de aproximadamente 1.600 metros cuadrados y con más de cinco décadas de historia, será destinado, según informó el Municipio, a su recuperación y adecuación para ampliar los servicios de atención, alojamiento y cuidado de adultos mayores.
Una operación que llegó al Concejo con posiciones enfrentadas
El proyecto ingresó al Concejo el 27 de agosto y quedó en comisión. Desde el comienzo, los principales interrogantes giraron alrededor del estado del inmueble, la inversión necesaria para adaptarlo y los gastos que demandaría su funcionamiento. Finalmente, el 24 de septiembre, el cuerpo autorizó por mayoría la adquisición por 230.000 dólares, con el acompañamiento de Fuerza Patria y la mayoría del oficialismo. Oscar Trojaola votó en contra, al igual que los representantes de La Libertad Avanza.
La información difundida este viernes sobre la firma del boleto no detalló las condiciones de pago ni precisó el presupuesto de las futuras obras.
Los cuestionamientos por la inversión y la accesibilidad
Durante el tratamiento previo, las concejales Josefina Caramés y María José Echave, de La Libertad Avanza, reclamaron conocer el costo integral del proyecto. Sus reparos incluyeron las condiciones de accesibilidad, la instalación y el mantenimiento de ascensores y los recursos necesarios para atender a los futuros residentes. Ambas reconocieron la falta de plazas para adultos mayores, pero pidieron evaluar alternativas antes de comprometer la inversión.
El Comité de la Unión Cívica Radical también rechazó la iniciativa mediante un comunicado publicado el 8 de septiembre. Cuestionó la adecuación de un edificio de planta baja y dos pisos para ese destino, planteó objeciones sobre evacuación y seguridad y señaló la ausencia de informes técnicos y presupuestos de refacción. Como alternativa, propuso destinar los recursos a ampliar el actual Hogar de Ancianos Municipal, aprovechando su predio para construir en planta baja.
La diferencia dentro del oficialismo
La discusión también dividió posiciones en el bloque oficialista. César Julián defendió la autorización y sostuvo que incorporar el inmueble permitiría ampliar servicios de salud, con posibilidades de destinar espacios a adultos mayores y consultorios externos.
Trojaola, en cambio, cuestionó que no se hubiera realizado una visita de los concejales junto con profesionales de Salud y Obras Públicas para evaluar las instalaciones. También objetó la falta de precisiones sobre las refacciones y propuso considerar la ampliación del establecimiento municipal existente. Su voto negativo dejó expuesta una diferencia con la posición mayoritaria de su bancada.
Desde Fuerza Patria, Sofía Mackay planteó la necesidad de discutir una política integral de cuidados y envejecimiento activo. Polari defendió la recuperación de una estructura céntrica y cuestionó que varios interrogantes no se hubieran trabajado previamente en comisión. El bloque acompañó la autorización.
Los argumentos de Alegre para avanzar
El Ejecutivo defendió la ubicación céntrica del Rucalén por las posibilidades de integración de los adultos mayores con la vida comunitaria y la cercanía con sus familias. En un espacio solicitado publicado por Actualidad el 14 de septiembre, aclaró que la propuesta buscaba complementar al actual Hogar de Ancianos.
En esa presentación reconoció que el expediente todavía no contaba con un estudio técnico integral ni un presupuesto definitivo de refacción. Argumentó que esos instrumentos se elaborarían después de obtener la autorización y avanzar con la adquisición, junto con la definición de la categoría sanitaria y el proyecto de adecuación.
El 30 de septiembre, después de la aprobación legislativa, Alegre volvió a defender la operación en una entrevista con Actualidad. “Necesitamos camas”, afirmó. También respondió a Trojaola y al radicalismo y reclamó que las alternativas incluyeran proyectos concretos, presupuestos y cantidad de plazas disponibles.
La etapa que se abre con el boleto firmado
Con la firma del boleto, el Municipio avanzó en la adquisición y anunció como próximos pasos la evaluación integral del edificio, la definición de las intervenciones y la planificación de su funcionamiento.
El presupuesto de recuperación, los plazos de ejecución, la capacidad de alojamiento y las condiciones de habilitación serán las próximas definiciones para conocer el alcance de una iniciativa que consiguió respaldo legislativo, pero generó controversia sobre la mejor manera de ampliar la atención a los adultos mayores.

