Una vecina jubilada de General Villegas denunció que sufrió el robo de dinero de su cuenta bancaria después de responder a una falsa propuesta de descuento en la factura de gas. Los estafadores utilizaron el nombre y el logo de Camuzzi y la guiaron por teléfono para realizar acciones en su celular, según relató a Actualidad.
La mujer pidió preservar su identidad, pero decidió contar lo ocurrido para advertir a la comunidad. Su testimonio expuso una modalidad que utiliza supuestos beneficios para jubilados y la identidad de empresas de servicios para generar confianza y obtener acceso a información sensible.
Un supuesto beneficio que terminó en estafa
Todo comenzó cuando encontró en WhatsApp una propuesta que aparentaba pertenecer a Camuzzi. El mensaje ofrecía un descuento para jubilados e invocaba la ley de zonas frías. Como recibía habitualmente sus facturas por medios digitales, la propuesta le resultó creíble y pidió más información.
Durante el contacto le preguntaron a nombre de quién estaba la boleta. Luego le propusieron modificar la titularidad del servicio y comenzaron a darle instrucciones para operar el teléfono.
“Me hicieron apretar esto, lo otro”, recordó. Su relato no permitió establecer qué procedimiento utilizaron para acceder al dinero, pero sí describió cómo los interlocutores la presionaron para que siguiera sus indicaciones.
La sospecha apareció cuando advirtió un cambio de voz y un trato cada vez más impaciente. “Primero era una voz joven y después era la voz de un hombre grande, y se enojaba porque yo tardaba en hacer lo que decía”, contó.
“Dije: ‘No, esto no es Camuzzi’”, recordó. Decidió interrumpir el contacto, aunque al día siguiente, cuando concurrió al banco, supo que habían sustraído dinero de su cuenta.
La denuncia y los trámites en el banco
La vecina explicó que realizó la denuncia policial y gestionó ante su entidad bancaria las medidas de seguridad y el reemplazo de la tarjeta de débito. También señaló que, según le informaron, no se habían solicitado créditos a su nombre.
En su testimonio destacó la atención recibida en la comisaría, donde una oficial se interesó por su estado y le ofreció comunicarse con alguien que pudiera acompañarla.
La mujer decidió hacer pública la experiencia para evitar que otras personas atravesaran una situación similar. El caso también mostró la importancia de acompañar a quienes sufren estos delitos: la vergüenza o el temor a recibir reproches pueden demorar el pedido de ayuda.
El logo de una empresa no garantiza que el contacto sea auténtico
La utilización de nombres e imágenes institucionales es parte del engaño. Desde distintos organismos públicos advirtieron sobre maniobras similares dirigidas a jubilados, con falsos descuentos de servicios públicos y perfiles que exhibían el logo de Camuzzi.
En sus recomendaciones oficiales, Camuzzi aclaró que no realiza transacciones fuera de sus oficinas comerciales o canales oficiales y que no cuenta con departamentos especiales de atención a jubilados o pensionados. Ante una oferta, corresponde verificarla mediante los canales oficiales de la distribuidora.
Aunque estos engaños suelen utilizar beneficios destinados a adultos mayores como señuelo, cualquier persona puede resultar afectada.
Cómo prevenir y qué hacer ante una sospecha
La principal recomendación es cortar la comunicación cuando alguien solicita claves, códigos de verificación, token o instrucciones para operar una cuenta. El Banco Nación advierte que esas credenciales no deben compartirse, incluso si quien las pide dice representar a la entidad.
Tampoco se debe compartir la pantalla ni instalar aplicaciones por indicación de un supuesto asesor. Por su parte, el Banco Provincia identifica esas solicitudes como mecanismos utilizados para acceder al dispositivo y comprometer las cuentas.
Para comprobar una oferta, hay que buscar por cuenta propia el teléfono o el sitio oficial de la empresa. No alcanza con reconocer su nombre o su fotografía de perfil.
Si el contacto ya ocurrió, es fundamental avisar inmediatamente al banco mediante sus canales oficiales, pedir medidas de protección y realizar la denuncia. Conviene conservar mensajes, números y comprobantes para aportarlos a la investigación.
Ante la duda, interrumpir una llamada y consultar con una persona de confianza puede evitar una pérdida económica.
