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General Villegas
miércoles, 30 septiembre, 2020

Carlos González pide que le abran juego a la sangre nueva del radicalismo y busca una renovación de autoridades

En el marco de una interna radical que ya marcha contra reloj (el viernes 11 hay que entregar el listado y aún no ha habido acuerdo entre las dos partes), el bungense propone una solución salomónica: repartir los cargos en mitades iguales.

Para Carlos González, bungense y ex legislador provincial, el hecho de que se celebre una interna del radicalismo a nivel provincial y municipal en este marco de pandemia y en la actual situación sanitaria es «una locura».

«No corresponde porque hay problemas mucho más graves. Por otro lado, no hay posibilidades de hacer una elección porque no hay posibilidades de reunirse. Convocar a todos los afiliados es imposible. Es una locura hacer una interna. Hay que reflexionar. Las autoridades locales tendrán que abrirse, respetar la carta orgánica y acordar entre los dos grupos: el oficialismo y un grupo de jóvenes que quieren tener protagonismo dentro del radicalismo, cosa que me parece bien porque es nueva sangre que viene, militancia que tiene ganas de trabajar y crecer», dijo González en declaraciones a Actualidad.

Renovación del radicalismo villeguense

«El radicalismo de Villegas, del 83 en adelante, estuvo manejado en forma bastante autoritaria. Algunas veces estuvo vinculado al gobierno local y otras fue oposición. Creo que hay que cambiar el eje de trabajo y creo que hay que respetar la carta orgánica del radicalismo. El artículo 30 habla de las incompatibilidades entre los cargos de la administración pública y los partidarios. El partido tendría que ser independiente del gobierno, cuando en realidad estamos muy cercanos y el manejo partidario político está muy concentrado: el presidente del Concejo (Tomaselli), la presidente del bloque (Laino) y uno de los posibles candidatos a presidente del partido (Cerrajería) están en un sólo núcleo. Creo que tiene que haber una apertura distinta y hay que cambiar los ejes de acción», enfatizó González.

El ex asesor del Ministerio de Agroindustria de la Nación agregó: «Si todo funciona como hasta ahora los resultados van a seguir siendo los mismos. Por eso creo que hay incorporar a la juventud, tener una relación fuerte con el Ejecutivo, de defensa de la gestión, pero las políticas que se implementan tienen que ser discutidas. Tenemos que cambiar el enfoque como para que haya una mayor participación. Trabajar en comisiones, por ejemplo. Tenemos que volver a represtigiar la política. Hay que hacer una apertura, hay que discutir, hay que llevar adelante determinadas políticas y no tenerle miedo a debatir y a sacar conclusiones».

¿Qué opina de Alicia Laino como candidata a presidente?

«Yo no soy quién para decir que no corresponde ser presidente del partido y tener un cargo. Lo que sí creo que no corresponde es que esté circunscripto a un grupo muy estrecho de gente. Creo que hay que abrirlo: hay gente en todo el Partido y gente más joven. Siempre son las mismas figuritas: ¿Qué pasó que no fuimos capaces de generar que la política tenga nueva gente y haya participación?», se preguntó.

¿Qué propone Carlos González?

El bungense plantea una solución salomónica: mitad de la lista para el bando oficialista de la UCR y la otra mitad para los radicales que buscan una renovación.

Además, González subrayó que el presidente de la UCR local debería ser económicamente independiente del gobierno municipal, en una crítica soslayada a Marcelo Sotelo que trabaja como director de Patrimonio. «¿Cómo el presidente del Comité puede ir a discutirle al intendente un proyecto con el que esté en contra cuando depende de los ingresos del municipio, tanto él como su familia?», disparó.

«Por eso hay que impulsar gente nueva, que los nuevos vayan adelante. Los más viejos seríamos como los consejeros de la tribu. Tenemos que incorporar gente joven en cargos importantes», dijo González y pidió, además, que haya reuniones entre los afiliados: «Tiene que haber asambleas donde se discuta; no ir al Comité a comer un asado y después de tomar un vino hablar. Una asamblea para definir hacia dónde queremos ir y para empezar a tener representatividad», cerró.