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General Villegas
martes, 29 septiembre, 2020

Detenido por el coronavirus, el boxeo villeguense aguarda el momento para resurgir

Oscar «Caito» Valdebenito recordó con nostalgia esos viejos días de gloria que el boxeo, y más específicamente su Escuela de Box, supo vivir en General Villegas. Hoy en día toda la actividad deportiva está detenida por la pandemia y el deporte de los puños no es la excepción.

«La verdad es que tengo sentimientos encontrados. Hace poco se cumplieron 10 años de esa famosa pelea de Emanuel Peralta y Claudio Olmedo. En ese tiempo no tenía consciencia de lo que estábamos haciendo. Ver ese marco de personas, ver lo que estaba sucediendo, que TyC Sports viniera a Villegas para transmitir en directo a todo el país. Esa pelea colocó a Villegas en el mapa. Desde el que vendía la taquilla hasta el que anunciaba, todo fue made in General Villegas. Ni hablar de los protagonistas de fondo, de las peleas estelares, la gente. Fue emocionante ver ese SUM de Bomberos repleto», recordó Valdebenito.

«Caito» rememoró también aquella gran fiesta popular que fue esa velada de boxeo al aire libre, en la plaza principal de General Villegas. «Tengo esperanza que volverán esos días, necesito ser optimista para poder transmitirles eso a los pibes», reflexionó Valdebenito.

Más allá de que los días que vive el boxeo villeguense no son los mejores, «Caito» confía en el potencial de algunos de sus pupilos: «Veníamos bien, con dos o tres proyectos de pibes jóvenes que tienen hambre de gloria, una base familiar muy buena y mucha conducta: Valentín Domínguez; Candela Verdugo, que cumple 19 años y ya se puede volver profesional; y Braian Farías, un chico al que le tengo mucha fe. Tengo muchas esperanzas en él porque es un chico que reúne muchas condiciones. Es profesional y ya tiene dos peleas, las dos ganadas. Con él creo que vamos a caminar bastante», señaló.

Ya vendrán nuevos días de gloria para el boxeo local. Por el momento, en tiempos de coronavirus, «Caito» sabe que lo único que hay por hacer es contener esa ansiedad natural de los boxeadores jóvenes que quieren llegar a la cima lo antes posible. Estos son días en los que el profesor tiene que darles tranquilidad a sus pupilos y enseñarles que en el boxeo, como en la vida, hay buenas y malas, altas y bajas, y que su oportunidad ya va a llegar.