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General Villegas
viernes, 7 octubre, 2022

El villeguense Miguel Sánchez, suegro del parricida de Vicente López, declaró en Fiscalía que «nos arruinó la vida a todos»

Cuando tomamos conocimiento los lazos familiares que unían a Martín Santiago del Rio con General Villegas, no pudimos abstraernos del dolor que ese hecho violento producía en la familia del villeguense Jorge Miguel Sánchez.

La tragedia provocada en el interior de la mansión del matrimonio de José Enrique del Río y Mercedes Alonso en manos del hijo menor de la pareja la volvía un crimen espantoso motivado por codicia y desesperación.

Padres muertos, hermano apesadumbrado, esposa e hijos destrozados y una familia en nuestra ciudad que todos conocemos y tratamos de preservar hasta ahora, en que se produjo la declaración judicial de Sánchez ante la Fiscalía, que se replicó en los medios nacionales.

Hasta ahora, nadie quiere verlo, según infiere la crónica de Infobae. Ninguno de sus familiares tiene la menor intención de acercarse a la celda de la DDI de San Isidro, donde permanece alojado por el momento.

Un nuevo testimonio familiar aniquiló al parricida. Se trata del villeguense Jorge Miguel Sánchez, su suegro, padre de su esposa y abuelo de sus nietos.

Según señala el sitio, Miguel Sánchez fue contundente en sede de la Fiscalía: “Martín nos arruinó la vida a todos. Nos encontramos todos totalmente destruidos. No nos esperábamos una cosa así. No sé como hizo para mentirnos durante tanto tiempo. Mi hija no puede creer que estuvo treinta años engañada. No nos entra en la cabeza cómo pudo haber matado a los padres, es una cosa que no se entiende”.

De acuerdo a lo declarado por Sánchez sobre su yerno, su hija y nietos desconocían que el asesino tenía una relación paralela con una amante mientras vivía con su familia en Nordelta.

Para los fiscales Alejandro Musso, Marcela Semería y Martín Gómez, la peculiar forma de caminar de Martín Del Rio fue fundamental. Quien está sindicado como parricida, sufre de nacimiento de una desviación de la pierna izquierda. Ese detalle hizo presumir que era a quien se veía salir de la casa de Vicente López el día y hora de los asesinatos.

Tal como continúa la crónica, tal como a los otros testigos, el fiscal Musso le exhibió a Miguel Sánchez las imágenes de vigilancia, quien aseguró que “no tengo ninguna duda de que fue él. El que se ve en los videos es Martín. Me doy cuenta porque tiene un ritmo particular. Camina encorvado hacia adelante. Además, mueve los brazos. No tengo ninguna duda”.

También le mostraron a Sánchez la filmación hecha en la fiscalía el día de la indagatoria, cuando se le pidió al imputado que caminara a lo largo de un pasillo. Según todos aseguraron, el imputado hizo un gran esfuerzo para ocultar problema. El suegro, bajo juramento comentó: “Qué hijo de puta. Así no camina. Hasta la pata derecha pone”.

El villeguense y suegro de Del Río se refirió también a las armas que el detenido tenía en su poder, expresando que “yo sé que él había comprado una pistola Glock 9 mm con un estuche que no me acuerdo si era de plástico o de madera. Esto habrá sido hace 6 o 7 años atrás. Me la mostró estando en la casa de Nordelta. Pero sé que de ahí la sacó porque mi hija no quería que haya armas en la casa”.

Sobre el estilo de vida que llevaba, Miguel Sánchez aseguró que hacía un tiempo había comenzado a “meterse en deudas con compras de inmuebles que eran superiores a lo que era su ingreso”. Además, especificó que “Martín andaba siempre sin líquido para la vida diaria. No tenía mucama y estaba retrasado en las expensas. No puedo creer todas las mentiras”.

Tal como se publicó, Sánchez no será la última testimonial del expediente. Los fiscales continuarán con la ronda de declaraciones mientras se espera que esté el análisis completo de la información que había en el mail y celular del acusado.

Mientras tanto, el presunto parricida Martín Santiago del Río lee y escribe cartas. Hizo una para su esposa, otra para sus hijos y una tercera para su hermano Diego, pero ninguno de ellos quiso recibirla.