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General Villegas
miércoles, 30 septiembre, 2020

Horacio «Lacho» Rodríguez, el último wing

En esta oportunidad OVACIÓN entrevistó a uno de los nuestros, un miembro de la familia de Actualidad y un jugadorazo: Horacio «Lacho» Rodríguez.

Llega a la redacción de Actualidad con su infatigable bicicleta y su clásica renguera a causa de esa cadera que lo tiene a maltraer los días de mucho frío. Se sienta en la silla donde tantas veces se sentó, pero esta vez no es para trabajar. No va a hacer la página de Sociales, ni va a escribir el horóscopo; en esta oportunidad Horacio «Lacho» Rodríguez se ubica del otro lado: él va a ser la noticia.

Y es que los muchachos de OVACIÓN (el programa deportivo que se transmite de lunes a viernes, de 12 a 13 horas por FM Actualidad) decidieron recordar al «Lacho» en sus días de jugador de fútbol, cuando las que sufrían eran las caderas de sus rivales frente a sus gambetas endiabladas y sus piques en velocidad.

«Yo jugaba en la canchita del Cura. El Padre Godoy decía que el que no iba a misa no jugaba, así que me la pasaba en la Iglesia. El Cura organizaba campeonatos y siempre jugábamos», recuerda «Lacho».

Los clubes no tardaron en darse cuenta del talento que tenía ese pibito y empezaron a disputárselo. El «Chengo» Sieyro lo quería para Sportivo y el «Turco» Handorf para Eclipse. Handorf -que vivía pegado a la pensión del padre del «Lacho», en calle Alberti- se asomó por la medianera, le pidió una foto y listo: Horacio Rodríguez ya era jugador de la «Maquinita». Eran otras épocas.

Empezó a jugar en la segunda de Eclipse y lo hizo con «nenes» de la talla de «Bocha» Gutiérrez, Bartolo Gerna, Gianolio, Arribas, Licera, «Pepe» González, «Gatica» Maldonado, «Aguja» Fuentes, «Mula» Lemos, Raúl Handorf, «Gorrión» Paviolo, entre otros.

Debutó en primera en el año 65, contra Huracán de Tejedor, en un campeonato de campeones que Eclipse disputó con Huracán y los Verdes de Cuenca (equipo que terminó consagrándose campeón del torneo). «Debuté en reemplazo de Perfecto Alarcón. Jugué con Walter, Tito, Daniel y el Mate. Ganamos 4 a 0. ¡Qué jugadores! Me tenían cortito. ‘Dale nene, corré’, me decían. Por ahí gambeteaban, perdían la pelota y la tenía que correr yo. Pero después te la daban redonda», recuerda «Lacho».

Con Eclipse integró equipos fabulosos y compartió plantel con jugadores que ya son leyenda en nuestro fútbol chacarero. Fue bicampeón en el 78/79, siendo además goleador con 12 tantos en el año 78 (junto a Juan Verón, de Ingeniero). De hecho, Horacio Rodríguez ocupa el puesto n° 10 en la tabla de máximos artilleros de Eclipse (desde la creación de la Liga de Fútbol de General Villegas hasta hoy) con 33 goles, honor que comparte junto a Humberto Polucci y Mario Muriño.

Tan bien jugaba el «Lacho» que fue convocado para formar parte de una selección local que se enfrentó a un equipo de las estrellas integrado por apellidos emblemáticos del fútbol argentino, como por ejemplo Roma, Marzolini, Ermindo Onega, el «Muñeco» Madurga, Rattin, Rendo, el «Tanque» Rojas, Artime, entre otros.

«Me acuerdo de ese partido. En un momento pierde la pelota Gonzalito y pico. Me fui solito. Cuando levanto la cabeza veo una cosa negra que se me aparece. Era Roma. Le pegué un puntazo, le pegó en el pecho, agarró la pelota como si nada y salió lo más bien. Era una bestia, un arquerazo», rememora.

Terminó su carrera en Cosmopolita -«Yo ya no quería jugar más. Me llevaron de suplente. Entraba por Pastorino», cuenta-, pero sin dudas será recordado siempre por esos años dorados en Eclipse, por sus goles, sus gambetas y sus piques.

Cuando finaliza la nota, el último wing renguea un poco, agarra la bicicleta y se va. Los que estamos en la redacción lo miramos irse y le vemos la espalda, lo mismo que hacían los defensores.