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General Villegas
miércoles, 20 octubre, 2021

Los interrogantes del radicalismo

El intendente Eduardo Campana anunció ayer que buscará la reelección en octubre de 2019. Ya es oficial. Se terminaron las especulaciones. El jefe comunal se presentará para un nuevo período de gobierno 2019-2023.

Poco a poco los misterios se van develando y los nombres propios aparecen donde antes había signos de pregunta.

No obstante, con el diario del lunes y el titular de «Eduardo Campana nuevamente candidato a intendente por Cambiemos» surgen otros interrogantes: ¿Qué harán sus socios del radicalismo? ¿Le expresarán su apoyo (incluso a regañadientes) con tal de priorizar la lista de unidad? ¿Intentarán ungir a un candidato propio y llegar a una PASO? ¿Podrán zanjarse las diferencias luego de que arreciaran las críticas a la gestión?

Consultadas por diario Actualidad, algunas autoridades del radicalismo local manifestaron que la UCR todavía no tiene una decisión tomada porque primero debe reunirse la comisión directiva junto con los afiliados. Dicho encuentro podría llevarse a cabo el miércoles que viene y de él saldrá la posición formal y orgánica que adopte el centenario partido político de cara a las elecciones de octubre.

Sin embargo, más allá de que falta mucho tiempo y de que en política puede pasar cualquier cosa, el radicalismo de General Villegas tiene ciertas «ataduras».

Hay varios factores que le juegan en contra. El primero de ellos es que existe una suerte de acuerdo entre las fuerzas políticas que forman Cambiemos de respetar la candidatura de quienes ya estén ejerciendo. Por ese motivo Macri, Vidal y los intendentes (ya sean del PRO como Campana, o de la UCR como Aiola) irán por la reelección, sin internas. Mientras que en distritos donde Cambiemos no está en el poder sí se habilita la PASO (como por ejemplo en Pehuajó o en la provincia de La Pampa, donde el radicalismo se impuso al PRO).

El segundo factor es lo acordado en la convención de Gualeguaychú (cuando se conformó Cambiemos). En ese momento se hizo un pacto de convivencia hasta diciembre de 2019 (que podrá renovarse o no) entre el PRO, la UCR y la Coalición Cívica. Si el radicalismo villeguense no quisiera ir encolumnado detrás de Campana y si «desde arriba» le bajaran el pulgar a una PASO con el actual intendente, la UCR local no tendría la libertad de «abrirse» puesto que su boleta pertenece a Cambiemos. Además, esto sería mal visto por el radicalismo provincial presidido por Daniel Salvador, quien ya fue confirmado como candidato a vicegobernador por un segundo período.

El tercer y último factor a tener en cuenta es: ¿Quién es el candidato si no es Campana? Desde hace unos meses algún sector del radicalismo fogoneaba el nombre de Juan José Tomaselli como posible candidato, pero lo cierto es que nunca fue algo concreto. De hecho, ni siquiera el propio Tomaselli se autopostuló o mencionó que existieran chances verdaderas de que su nombre encabezara la lista. No hay candidatos seguros. Además, Campana logró lo que nunca había logrado el radicalismo en 20 años: vencer (y dos veces) al alegrismo. Ese activo, en política, es algo que no se puede desperdiciar.

Jugar al desgaste

Las esperanzas de la UCR radicaban en que Campana se baje de la reelección, y ahí sí se abría un escenario de interna que se podía dirimir en una PASO entre el radicalismo y otro candidato del PRO. Pero el anuncio del intendente borró de un plumazo esa alternativa.

La única opción de la UCR local es jugar al desgaste. Quienes tienen más de una campaña electoral sobre la espalda afirman que Campana se apuró en anunciar su candidatura tan pronto. Eso puede jugar en su contra y desgastar su imagen de cara a octubre.

De hecho, diario Actualidad publicó en su web una encuesta donde los lectores pueden votar y calificar su gobierno. La evaluación que hicieron los vecinos de la gestión del actual intendente fue tan mala que el espectro de imagen negativa supera el 70% (dividido entre las variables «Muy Mala», «Mala» y «Regular»).

Lo que piensan algunos radicales es que si los números siguen bajando Cambiemos no se va a arriesgar a perder la elección, y ahí esperan dar el zarpazo y subir un candidato propio.

Difícil. No imposible.

La ardua tarea de reconciliar a los correligionarios con Campana

El intendente ya anunció que buscará la reelección, y para la UCR llegar a una PASO es un camino cada vez más cuesta arriba. Va a ser necesario, entonces, encolumnar a toda la UCR detrás de Campana; tarea ciclópea si se tiene en cuenta que muchos radicales están desilusionados y enojados con el actual jefe comunal.

Será cuestión de hacer un sacrificio en pos de no perder de vista el objetivo central: ganarle la elección a una oposición que, desde la vereda de enfrente, ya está hablando de unidad.

Lo que le queda a la UCR local es exigir que se respeten las posiciones en la lista (si Campana va primero deberá ir secundado por un candidato radical a 1° concejal, que bien podría ser Tomaselli una vez más), exigir que se le dé mayor participación a la hora de tomar las decisiones políticas, y empezar a formar candidatos y equipos de trabajo de cara a las elecciones de 2021 y 2023.