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General Villegas
domingo, 27 septiembre, 2020

Picadas de motos: ¿Un problema sin solución?

Las picadas de motos y sus ruidos molestos a altas horas de la madrugada (cortes) parecen ser un problema sin solución en la ciudad de General Villegas. La Policía hace lo suyo y despliega operativos de control, pero no hay suficientes agentes como para apostar un control en cada esquina. Los adolescentes y jóvenes, que noche a noche atormentan a los vecinos, lo saben y van rotando su «pista de carreras»: algunas veces es en el Parque Municipal, otras en calle Mitre, también en la ruta o en el Acceso Carrozzi y el listado sigue. Los moticiclistas -que son cada vez más- se pasan el dato a través de grupos de Whatsapp y evaden los controles.

Pero lo que más preocupa es que las autoridades están atadas de pies y mano: los policías no pueden perseguir a los menores para atraparlos, ya que si alguno de los motociclistas se accidenta será responsabilidad de ellos. Las motos que son secuestradas (desde agosto del año pasado hasta enero de 2020 se secuestraron 83 motos) son recuperadas -sin dificultad alguna- por los padres de los infractores, quienes pagan la multa y las retiran.

Quizás la clave sea esa: el hogar. ¿Saben los padres lo que hacen sus hijos, las molestias que generan y el peligro al que se exponen?

Una vecina de calle Alberti se comunicó con FM Actualidad y brindó su testimonio: «Cerca de las 2 o 3 de la madrugada escuchamos explosiones muy fuertes, parecían bombas de estruendo. Eran alrededor de 15 motos que tiraban cortes y chispas, largaban como fogonazos. Nos dimos un susto bárbaro, no sabíamos lo que pasaba. A la velocidad que pasaban era impresionante. Quedamos asombrados de lo que sucede. Era un ruido que te taladraba la cabeza. Es lamentable la realidad que estamos viviendo», comentó.

¿Habrá solución para este problema? ¿O el problema irá incrementándose cada vez más?