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General Villegas
miércoles, 26 enero, 2022

Raúl Sala: «Un médico no se jubila nunca porque se lleva en la sangre»

En el Día del Médico, fecha que se recuerda cada 3 de diciembre, ACTUALIDAD dialogó con el director del Hospital municipal, doctor Raúl Sala, sobre la profesión que ejerce desde hace 27 años, desde su experiencia personal y en un plano más general, teniendo en cuenta la actualidad de quienes practican a diario la medicina.

Actualidad: ¿Cómo llega este día al Hospital?

Sala: Bien. En realidad como todos los días. La tarea del médico es anónima, solitaria, de no tener sábados, domingos ni feriados; y estar en la medida de lo que se pueda al servicio de la comunidad y de quien lo necesite. Los médicos trabajamos solos, solamente lo hacemos en equipo cuando algún caso en particular requiere la atención multidisciplinaria o la visión de más de dos ojos. Por eso muchas veces somos un poco parcos al momento de dar los informes, no somos muy verborrágicos, tampoco mediáticos. Nuestra tarea es trabajar en silencio y tratar de mejorar a aquella persona que lo requiera.

A: ¿Por qué eligió ser médico?

S: Creo que todos los que ejercen el arte de curar, no sólo médicos sino también enfermeros y todos los trabajadores de la salud que eligen serlo, lo hacen por vocación. Uno lleva algo en la sangre o en la genética que te hace ayudar al prójimo de esta manera. Es una profesión muy sacrificada, reconocida, pero no valorada. Reconocida por los pacientes y no valorada por quienes deberían valorarla. Siempre digo que para que el mundo pueda funcionar como realmente lo tiene que hacer, hay que darle prioridad a la educación, la salud y la seguridad; y creo que ninguna de las tres en el mundo está valorada. Pero en este caso en particular, la vocación va por dentro. Es muy difícil que un médico llegue a cursar sus estudios o pueda ejercer su profesión si decide serlo en el quinto año, a través de un test vocacional. Creo que uno lo decide desde chiquito, así como quien dice que va a ser Bombero y termina siéndolo. Es algo que llevás en la sangre, es más fuerte que uno y es una adrenalina que necesitás alimentar todos los días con la atención del paciente.

A: Cuando habla de lo no valorado, ¿hace referencia al aspecto económico?

S: Tampoco pasa mucho por lo económico. Yo no soy un profesional que mira primero cuánto le va a cobrar al paciente y después si lo atiendo o no. No solamente la valoración pasa por la parte económica, sino también por la parte personal. Así como se ha desvirtuado la atención médica y la mayoría (no todos) hacen de esto un negocio, se ha desvirtuado mucho el trato, el reconocimiento y la forma de ver al médico en la sociedad. Esto es algo que pasa a diario. Estamos muchas veces teniendo que tomar decisiones que pueden ser de vida o muerte; y se te cruza siempre el ‘cuco’ del abogado o el juicio de mala praxis. Obviamente si lo hacés tenés que responder por lo que hiciste, pero siempre está el abogado esperándote o chicaneando al familiar del paciente para ‘clavarte’ un juicio y después hay que responder ante la justicia, pero independientemente de si sos culpable o no, o incurriste en un delito como puede ser la impericia, la imprudencia o la negligencia, es mucho el desgaste que insume para un profesional médico, más allá de que tenga la tranquilidad ética, profesional y moral de que no hizo nada. Es devastador. Por eso digo que no sólo por lo económico. Ojalá que todas las profesiones y oficios del mundo sean reconocidos y valorados como deben serlo.

A: ¿Qué fue lo más agradable y qué lo más difícil en 27 años de profesión?

S: Hay un sinnúmero de cosas, pero creo que la mayor satisfacción que te puede dar el hecho de ejercer esta profesión es darte cuenta, sin que te lo reconozcan o agradezcan, que ayudaste a una persona y que si no hubiese sido por vos, en tiempo y forma, no se hubiese podido salvar una vida. Darse cuenta que lo que hiciste fue producto de años de trabajo, preparación y dedicación. Obviamente somos humanos, todos estamos sujetos a errores. Los médicos no somos máquinas, necesitamos horas de descanso, de recreación, de compartir, de instrucción y educación, porque debe ser una de las pocas profesiones donde hay que estar permanentemente actualizado. Esto no es estudiar y hacer una residencia, todos los días tenés que leer un artículo con nuevas alternativas terapéuticas o nuevos tratamientos.

A: Permanentemente capacitándose e informándose, para no quedarse en el camino.

S: Te quedás en el tiempo y te terminás aislando, porque la ciencia y la tecnología crece a pasos agigantados, la medicina progresó en este último siglo de una forma estrepitosa; y si no vivís perfeccionándote, ni siquiera podés hablar de igual a igual con un colega. Es parte de la vida del médico.

A: Además de estar a cargo de la dirección del Hospital, atiende en consultorio.

S: Jamás dejé de atender, desde el primer día que me recibí, independientemente de las funciones que haya desarrollado a lo largo de mi vida profesional. Siempre hice medicina asistencial.

A: ¿Cuáles han sido esas funciones? ¿Por qué pagos lo ha llevado la medicina?

S: Desde que me vine de La Plata, después de mi formación, me radiqué en Carlos Tejedor y siempre lo hice en distintos lugares del distrito. En Timote estuve 7 años como médico rural, después ejercí la medicina en Tejedor y desde el 2002 estoy en Tres Algarrobos. Pero a lo largo de esa trayectoria estuve 15 años como médico de policía, fui forense del cuerpo médico de Pehuajó que depende del Poder Judicial de Trenque Lauquen. También me desempeñé como funcionario, cuando hice mi incursión en la política, como concejal, intendente municipal y algunas otras actividades que he desarrollado. Pero jamás dejé de atender en consultorio.

A: Como médico forense intervino en reiteradas oportunidades en General Villegas. ¿Cómo fue la experiencia en esa función?

S: Desde 1998 hasta 2013 estuve cubriendo Villegas en numerosas oportunidades. Si uno lo toma con el respeto que se debe en esta situación, siempre priorizando el profesionalismo y viendo el sufrimiento de los familiares del caso de una muerte traumática, no dejás de ser un elegido para poder hacer lo que se tiene que hacer. Y cuando se tiene que hacer, debe ser con el respeto que amerita. Una operación de autopsia bien realizada puede revelar la causal de la muerte; y cuando está bien hecha, no se necesita una segunda. Por eso hay que hacerlo con el debido respeto hacia la familia dolida y hacia el cuerpo que perdió la vida. Todas las cosas, y más que nada en el acto médico, deben ser tomadas con la misma responsabilidad que se atiende un paciente u otro. Y cuando estás agotado, cansado, desbordado por el trabajo, debemos saber en qué momento parar, porque un médico cansado es como un mono con escopeta.

A: ¿Cómo se encuentra hoy el Hospital respecto a la cantidad de médicos de la que dispone?

S: La cantidad de médicos es exactamente la misma. No hemos tenido pérdida de profesionales que se hayan ido a otro lado, que hayan renunciado. Lo que sí es muy evidente es el estrés post traumático de la batalla contra la pandemia. Los médicos seguimos cansados, agotados, descreídos por la falta de reconocimiento y por los cuestionamientos. Eso, sumado a estos dos años de pandemia, más el mes que estamos transitando y la imposibilidad de tomar las vacaciones que corresponden porque estamos en alerta permanente, hace que se vea el agotamiento del personal de la salud, no sólo de los médicos. El equipo de recurso humano de salud está todo por igual y los incluyo a todos. Esta es una maquinaria en la que todos los engranajes tienen que estar al cien por ciento, porque sino esto no funciona.

A: Se está hablando ya del presupuesto 2022 y en el área de Salud se destinarían alrededor de 806 millones de pesos a la administración y gestión de la dirección del Hospital. ¿Alcanza para la salud pública?

S: Para la salud pública no va a alcanzar ninguna plata del mundo si la querés optimizar y brindar todo lo que en realidad uno quiere. El año pasado el presupuesto tuvo una afectación del 35% del presupuesto total; y así y todo no alcanzó, tenemos algunas áreas en rojo. Pero esto sucede siempre, porque la salud pública demanda muchísima plata, porque no debe ser tomada como una institución privada (como un sanatorio o una clínica) y porque en los últimos años se ha desviado mucho la atención de toda la población al asistencialismo público. El privado ocupa un muy pequeño porcentaje de esa cobertura de demanda espontánea y urgencias, entonces todo termina cayendo en el Hospital y eso hace que no alcance ninguna plata del mundo, más la inflación, los insumos que aumentan día a día y el aumento de la cantidad de empleados, porque esto crece exponencialmente. Nosotros una de las grandes falencias que tenemos en el predio hospitalario es la falta de espacio físico, porque ya no tenemos lugar donde poner diferentes servicios, especialidades. Creo que está haciendo falta otro pabellón de este peine. Tenemos muchísimas más ideas para implementar. Sí o sí tenemos que ejecutar la colocación del resonador nuclear magnético, que le va a dar muchas ventajas a toda la población de General Villegas.

A: En esta demanda que crece, ¿también están incluidos los afiliados de Osecac que desde hace un par de meses no tiene cobertura en General Villegas?

S: Por supuesto que sí. No sólo Osecac, también algunas prácticas de Osprera, Ioma, Unión Personal, todas las obras sociales de monotributistas, empleados de comercio o empleadas domésticas, los está absorbiendo el Hospital y obviamente no está pudiendo cobrar a las mutuales. Son cifras casi millonarias las que se les descuentan a todos los empleados y no se recibe nada a cambio. No puede ser que si estás pagando por un servicio, haya que pedir por favor. Esto es vergonzoso. Entonces, ninguna plata del mundo alcanza para la salud pública. Hay muchas idas y vueltas que la mayoría no se entera y que padecemos a diario nosotros, los profesionales de salud. No puede ser que una obra social no cubra un parto, la atención a una embarazada. ¡Es una vergüenza! Entonces que no descuenten la plata del sueldo si no pueden prestar el servicio. Es una de las tantas cosas que están mal en nuestro país.

A: ¿Cómo se imagina retirado de la medicina? ¿A qué edad se jubila un médico?

S: Un médico no se jubila nunca porque se lleva en la sangre. Cómo hacés para parar después de 35 o 40 años de esa adrenalina que tenés todos los días de ejercer tu profesión no sólo para sentirte útil, sino también para ayudar a quien lo necesita. Se jubilará de su lugar de trabajo o del Hospital si está en la administración pública, pero va a seguir ejerciendo toda su vida. Por eso hay muy poca cantidad de médicos que dejan de ejercer por completo, pero los felicito, porque uno tiene que tener un tiempo para disfrutar y gozar y, por otro lado, dejar lugar a la caja de médicos que cuesta dinero y no nos jubilamos ninguno. Cuando te jubilás pasan dos años y te morís. Son esas cosas que tiene la medicina. Yo me imagino un viejo hincha pelot… que no lo aguanta nadie, aislado en el medio del monte pampeano. Pero no me pienso retirar.

Un agradecimiento a la Cooperadora

Sala agradeció «a la gente de la Cooperadora que luchó y lucha incansablemente junto con cada uno de los habitantes, asociaciones o instituciones que, en forma anónima, han colaborado con esta pandemia y siguen colaborando para que el Hospital pueda tener algunos insumos, o pueda cambiar aparatología. Esta semana estuvieron entregando por ejemplo un Holter, que es un aparato para poder detectar arritmias dentro de las 24 horas de colocado; y un espirómetro, que es fundamental para hacer el seguimiento de un paciente respiratorio. Y siguen trabajando en forma anónima e incansable. Ellos como cara visible y toda la ciudadanía atrás, apoyando con donaciones y colaboraciones».