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General Villegas
lunes, 20 septiembre, 2021

Recuperó la libertad el sujeto que no pudo huir de Bautista Báez Alvarez

Se trata de Carlos Dante Faundes (30), acusado de Tentativa de Hurto, causa en la que interviene el Fiscal Fabio Arcomano, a cargo de la UFI N° 6 del Departamento Judicial de Trenque Lauquen.

 

Bautista Báez Álvarez regresó este viernes por la noche a su vivienda junto a su madre, Analía Álvarez, luego de un viaje que ambos habían realizado.

Era tarde y estaban dispuestos a descansar. «Notamos cosas ínfimas y la verdad que lo que menos imaginamos era que habían entrado a robar. Al otro día mi mamá se pone a limpiar, yo a cocinar y alrededor de las ocho de la tarde lo veo a mi vecino, que vive enfrente, salgo a buscarlo para entregarle un presente por habernos cuidado la casa y me comenta que le había llamado la atención que el ventiluz del lavadero -que no tiene rejas- tenía las hojas salidas», relató Bautista en ACTUALIDAD.

Inmediatamente se dio cuenta que alguien había entrado a la casa, adonde regresó pidiéndole a su madre que revisara la vivienda porque habían robado. «Se habían llevado la computadora, parlantes y botellas de whisky. No fue por necesidad, porque la heladera estaba llena», dijo el joven.

El paso siguiente fue llamar a la policía. «Vinieron, sacaron fotos del lugar por donde habían entrado y de donde faltaron los objetos, se hizo la denuncia y en todo momento se tuvo el presentimiento de que iban a volver, de que algo iba a pasar», continuó.

Y lo que sospechaba se cumplió. «Mi mamá habrá estado cuarenta minutos en la comisaría, volvió y a los veinte minutos escucho ladrar los perros de los vecinos. Yo, en alerta, agarré un bate de béisbol que tengo. Me asomé por una puerta del garage y veo en la vereda de enfrente dos pibes, uno le pasa al otro un cuchillo, el ‘flaco’ corre en dirección a mi casa y se enfila directo a un tapial lindero con la casa del vecino, que tiene aproximadamente 1,20 metros. Yo sabía que si alguien se metía a robar lo iba a hacer por ahí», siguió el relato.

Pero el ladrón «nunca esperó encontrarse conmigo. Lo agarro largándose para el lado de mi casa, lo ataco con el bate de béisbol, le pego tan fuerte que cae del otro lado del tapial y ahí arranca la persecución. Los corrí por Berutti en contramano hasta Alberti, también en contramano, gritando que llamen a la policía. Uno de los dos desiste de la huida y el otro se va. Por lo menos que uno de los dos se ‘coma’ el garrón por unas horas, que lo identifiquen, que le hagan una causa, lo que sea», agregó Bautista.

El joven asegura no conocer a los sujetos. «En realidad al que llegó a estar en mi casa no le pude ver la cara en ningún momento; sí fue identificado por las cámaras de seguridad. Según me dijo la policía se vio desde dónde empiezan a caminar hasta que llegan a mi casa. Además hay algún que otro vecino sobre calle Alberti que tiene cámaras y los enfocan perfectamente. Yo no los conozco».

En este contexto Bautista se tuvo que acercar a declarar a la estación de policía, también un vecino que fue testigo y, según manifestó, el aprehendido «dio la identidad de quien estaba con él, reconoce que habían robado en otra circunstancia y a quién le vendieron lo robado, que terminó con la recuperación de elementos que habían sido sustraídos a otros vecinos días anteriores».

El joven cuestionó el número de efectivos trabajando en la ciudad. «Si fuera delincuente no me preocuparía para nada en una zona tan liberada como Villegas que, en este momento, un sábado a la madrugada tiene solamente cuatro efectivos trabajando. Entonces se manejan con total impunidad, si no hay móviles que los detengan. Si yo en el momento no me defiendo, los corro y uno de ellos desiste de huir, hoy no se sabría quiénes son, no los habrían agarrado», expresó.

«Espero que esta experiencia sirva para que todos los ciudadanos se empiecen a dar cuenta de que deberían preocuparse. No puede ser que en una ciudad grande como Villegas, con tantos hechos delictivos constantes, un sábado a la una de la mañana estén trabajando cuatro efectivos. Quienes se tengan que hacer cargo de esto que se despierten; y que los vecinos no se queden en la comodidad de su casa diciendo ‘a mí no me pasó’, porque les puede pasar», añadió por último.