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General Villegas
lunes, 28 septiembre, 2020

Trece días de misterio y desesperación: ¿dónde está Rosa Fernández?

Después que cerró la puerta de su casa, el domingo 26 de julio, Junín ignora el paradero de esta joven de 29 años, madre de cuatro hijos. Se busca por agua, tierra y aire, pero no hay pistas firmes que permitan dar respuestas y encontrarla.

De Rosa Inés Fernández, 29 años, madre de tres varones y una nena, nadie volvió a tener noticias después que saliera de su casa la tarde del domingo 26 de julio. Hasta ahora, casi dos semanas después, y a pesar de los operativos montados por toda la ciudad, sigue ignorándose su paradero. Su familia está desesperada, pero también hay preocupación en toda la comunidad: los juninenses se acuestan cada noche rogando que Rosa aparezca, con vida.

Ese domingo, alrededor de las 18.30, Rosa salió de su casa ubicada en Chile al 600 para dirigirse hacia el domicilio de una amiga. Se fue sin llevar consigo su teléfono celular y tampoco se “arregló” como solía hacerlo, según cuentan su mamá Nilda y su hermana Carolina, porque no solía ver la calle sin plancharse el pelo o delinearse los ojos.

En ese último viaje que se le conoce, fue llevada por su expareja, el papá de sus hijos, en el auto. La dejó a unas cuadras del lugar de destino, algo que se comprobó posteriormente a través de cámaras de seguridad, pero en ese momento arrancó un gran agujero negro que rodea la historia: Rosa nunca llegó a visitar a su amiga, según también declaró esta mujer ante la Justicia.

¿Qué le pasó? ¿Dónde está, casi dos semanas después en que se fue con lo puesto? ¿Con quién se encontró después que se bajó del auto y se encaminó hacia lo de su amiga? ¿La secuestraron? ¿Se fue por propia voluntad en esas condiciones, sin volver a comunicarse con sus hijos y la familia? La única realidad es que todas estas preguntas, por ahora, no tienen una respuesta certera.

SIN ARREGLOS

“Si se iba un día o un día y medio, siempre estaba comunicada conmigo o con el hijo, pero ahora nunca envió un mensaje”, cuenta la madre.

La familia no estaba presente en el momento en que partió de la casa. La hermana la vio por última vez ese domingo al mediodía, y no estuvo con nadie unos momentos antes de desaparecer, así que Rosa no comentó que tenía planeado salir y mucho menos dónde iba y a hacer qué.

La ropa que llevaba puesta en esa ocasión es otro punto a tener en cuenta. Según la familia, Rosa tenía la costumbre de vestirse mejor. Pero no, fue como si una urgencia la hubiese apremiado y allá fue, sin arreglarse, sin llevar el celular ni los documentos.

LOS OPERATIVOS

La familia se preocupó casi de inmediato por la ausencia de Rosa, pero esperó hasta el miércoles 29 de julio para radicar la denuncia en la Comisaría Segunda, de acuerdo con la jurisdicción que correspondía.

La búsqueda arrancó por los círculos íntimos el mismo jueves, pero tomó intensidad desde el viernes 31 y ya no paró más. Más de 120 efectivos de todas las reparticiones, junto a otros provenientes de localidades vecinas, patrulleros, motos, bicicletas, perros entrenados llegados de Rojas, un dron aportado por el municipio, equipos de psicólogos especializados, tecnología arribada de otros centros policiales y muchas cabezas pensando en el “equipo de trabajo”, como lo denomina el fiscal Esteban Pedernera, al mando de todos los movimientos.

Fue el mismo funcionario quien señaló que “casi toda la zona de la Comisaría Segunda” fue rastrillada, en los sucesivos operativos diarios que se programan y parten desde la plaza Sarmiento del barrio Belgrano.

Los contactos cercanos de Rosa declararon una y otra vez sobre sus últimos encuentros, y fueron periciados teléfonos celulares. Se siguen al menos “entre cuatro y cinco hipótesis” de trabajo, según confirmó el fiscal Pedernera, aunque poco trascendió al respecto.
En estos últimos días, se ofreció una recompensa de 100 mil pesos para aquellas personas que puedan aportar pistas. Sólo apareció un vecino y su versión fue descartada de inmediato por la policía.

También se dijo que se siguieron otras líneas investigativas, profundizándose con allanamientos y recorridas en determinados lugares, pero todo tuvo resultado negativo.
Se la buscó en estos últimos diez días por aire, tierra y agua, ya que hasta los Bomberos ayudaron con gomones por los espejos de agua de la zona.
En el medio, también hubo alarma: se encontraron tres dedos en la calle y por la ruta, fue vista una sábana con sangre, que al parecer resultó ser pintura. Todos los vecinos están atentos, expectantes… y dan aviso a las autoridades ante cualquier cosa que pudieran relacionar con Rosa.

LA INVESTIGACIÓN

Mañana se cumplirán dos semanas de esta misteriosa desaparición de Rosa Inés Fernández. Repleta de interrogantes, de ‘huecos’, en el marco de una investigación que profundiza cualquier dato recibido pero no sabe a ciencia cierta ya adónde apuntar para continuar.
Hace trece días, parece que a Rosa “se la tragó la tierra”. Nadie sabe, nadie vio, nadie encuentra… y mientras, cada hora con más desolación, esperan sus cuatro hijos y toda su familia. Y una comunidad entera que pretende que aparezca ya, y viva. (La Verdad)