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General Villegas
jueves, 6 agosto, 2020

Una vida y una familia detrás del sindicato de Luz y Fuerza

Hace muchos años atrás, los hijos de Jorge Luis Francucci, que apenas eran niños, ya cantaban el himno del sindicato de Luz y Fuerza. Hoy Gastón Francucci continúa con el legado de su padre. Pasado, presente y futuro de la conducción gremial.

El 13 de julio fue el día del Trabajador de la Electricidad en la República Argentina y dos emblemas del sindicato Luz y Fuerza de General Villegas pasaron por los estudios de FM Actualidad: Jorge Luis Francucci (padre), histórico secretario de seccional, y Gastón Francucci (hijo), actual secretario de seccional.

Padre e hijo, pasado y futuro de Luz y Fuerza. Una familia siempre ligada a la vida sindical.

Jorge Luis, quien actualmente es colaborador del sindicato de Luz y Fuerza de Mercedes, ingresó al gremio en General Villegas en el año 1975.

«Fui un colaborador, sin ser afiliado. Colaboraba y ahí me enganché para siempre. Era algo completamente ad honorem, por el interés de trabajar por el otro. Me parece que la única manera que las cosas funcionan es a través de las instituciones, porque si vamos a esperar que venga todo del Estado es imposible», comenta Jorge, y luego agrega: «Todo es ad honorem y tenés que preocuparte del otro, el problema del otro es tuyo. Es un compromiso que te tomás: te empezás a hacer cargo de medicamentos oncológicos, de cadenas de frío, de internaciones. Hay que estar disponible todo el tiempo para el compañero que lo necesite».

Luego de años como secretario seccional, posteriormente asumió como secretario del interior, donde tuvo bajo su mando jurisdicciones como América, Ameghino y Tres Algarrobos. En el 2011 se fue a Mercedes como colaborador, a la parte específica de servicios sociales del sindicato.

Ahora el que tomó la posta en la Seccional General Villegas es su hijo, Gastón. «Siempre tengo el apoyo de mi padre y de los demás compañeros de Mercedes. Se trata de viajar y ver las inquietudes o problemas de los compañeros de las distintas cooperativas. Hasta ahora no hemos tenido inconvenientes complicados y tengo un gran grupo de trabajo», remarca.

En cuanto a lo que implica la amenaza del COVID-19, Gastón remarca que los empleados de EDEN están protegidos por la empresa: «Se aplican todos los protocolos: se limpian los vehículos, nos dan barbijos. Desde el 20 de marzo la oficina está cerrada. No se atiende al público, pero hay guardias», declara.

A manera de mensaje final, Jorge remarca que la idea del sindicato siempre es «reclamar por los derechos de los trabajadores, sin importar el gobierno que esté de turno. El fin del sindicato es bueno, uno es el que tiene que ser responsable de que funcione. Si el sindicato no funciona la culpa es de los que lo conducen, la culpa es nuestra, nosotros tenemos que hacer que la institución funcione bien».