Después de casi 19 años de trayectoria comercial, Damián «Marosca» Martínez inaugurará este jueves la tercera sucursal de La Querencia en General Villegas. El crecimiento de un emprendimiento local que se transformó en una marca reconocida gracias a la atención personalizada, la confianza de los clientes y una filosofía de trabajo basada en el optimismo.
Cuando alguien menciona La Querencia en General Villegas, es difícil separar el nombre del negocio de la figura de Damián «Marosca» Martínez. Después de casi 19 años de actividad comercial, el emprendedor abrirá este jueves una tercera sucursal de su reconocida fiambrería, un nuevo paso en una trayectoria construida sobre la atención personalizada, el optimismo y una relación de confianza que supo generar con centenares de clientes.
El nuevo local funcionará en Belgrano 655, entre Paso y Vieytes, y representa mucho más que una ampliación comercial. Para quienes conocen la historia del negocio, la apertura aparece como la consecuencia natural de un camino que comenzó hace casi dos décadas y que fue creciendo sin perder la cercanía que caracteriza a su propietario.
Del mostrador a una marca reconocida
En agosto se cumplirán 19 años desde que Martínez comenzó a recorrer un camino que lo llevó a convertir a La Querencia en una referencia local dentro del rubro gastronómico.
Durante todo ese tiempo cambió el mercado, cambiaron los hábitos de consumo y aparecieron nuevos desafíos, pero hubo algo que se mantuvo inalterable: la forma de atender a la gente.
Esa relación construida día tras día con los clientes es probablemente una de las claves que explican el crecimiento del emprendimiento. La Querencia pasó de ser un comercio más dentro de la oferta local a convertirse en una marca identificada rápidamente por los vecinos de General Villegas.
Martínez reconoce que disfruta de los nuevos proyectos y que cada desafío vuelve a despertarle el entusiasmo de los comienzos. “Me entretiene, me motiva”, resumió al referirse a la apertura del nuevo local.
Lejos de mostrarse preocupado por los riesgos que implica cualquier inversión, asegura que siempre intenta enfocarse en las oportunidades antes que en las dificultades.
“Las posibilidades de que las cosas no salgan bien siempre existen, pero no forman parte de mi manera de pensar”, explicó durante una entrevista en FM Actualidad.
La importancia de volver
En una época en la que muchos productos pueden encontrarse en distintos comercios, Martínez considera que el verdadero diferencial está en el trato con las personas.
Por eso suele repetir que el objetivo no es solamente vender, sino lograr que quien entra al local tenga ganas de regresar.
La frase resume una filosofía que atraviesa toda la historia de La Querencia y que se refleja en la valoración permanente que hace de quienes lo acompañan en el emprendimiento.
Durante la entrevista destacó especialmente el trabajo de los empleados, la confianza de los propietarios de los locales que alquila, el compromiso de los proveedores y, por supuesto, la fidelidad de los clientes. “Todos nos necesitamos para que esto funcione y para que nos vaya bien”, sostuvo.
Ese reconocimiento hacia quienes forman parte del proyecto es una constante en su discurso y ayuda a entender por qué, más allá de los productos que vende, La Querencia logró construir un fuerte vínculo con la comunidad.

Optimismo, humor y espíritu emprendedor
Quienes conocen a Marosca saben que el humor ocupa un lugar importante en su forma de relacionarse con la gente.
Durante la entrevista alternó anécdotas, bromas y recuerdos de sus años en el rubro, incluso en Buenos Aires y Pinamar, manteniendo el tono distendido que lo caracteriza.
También habló de algo que considera fundamental: la actitud con la que se enfrentan los desafíos cotidianos.
Mientras avanza con los preparativos para la apertura del nuevo local, recordó los trámites, gestiones y obras necesarias para llegar a esta instancia. Sin embargo, eligió destacar la predisposición de quienes lo ayudaron en el proceso.
“A veces es más fácil quejarse que reconocer lo que funciona bien. Me encontré con gente que me ayudó mucho y eso también hay que decirlo”, señaló.
La reflexión resume una manera de mirar las cosas que parece acompañarlo desde hace años: poner el foco en las soluciones antes que en los problemas.


El respaldo de la familia
Otro aspecto que aparece de manera recurrente cuando habla de su historia es la importancia de la familia.
Martínez destacó el acompañamiento permanente de sus padres, sus hermanos, su pareja, su hijo y sus amigos, a quienes considera fundamentales en cada etapa de su vida. “Tengo una familia hermosa, muchos amigos y gente que siempre acompaña”, expresó.
Esa red de afectos fue creciendo al mismo tiempo que lo hacía el negocio y constituye una parte inseparable de su recorrido personal y comercial.
Una nueva etapa para La Querencia
La inauguración de la tercera sucursal marca un nuevo capítulo para una empresa que continúa expandiéndose en General Villegas.
El local de Belgrano 655 ofrecerá la misma propuesta que caracteriza a La Querencia: fiambres, quesos, aceitunas, milanesas, sándwiches y productos seleccionados que forman parte de una identidad comercial consolidada a lo largo de los años.
Sin embargo, detrás de cada producto sigue estando la misma idea que acompañó al emprendimiento desde sus comienzos: construir relaciones duraderas con quienes cruzan la puerta del negocio.
Por eso, más que la apertura de un nuevo local, este jueves será la celebración de una historia de trabajo sostenido, confianza ganada con el tiempo y una forma de hacer comercio que convirtió a Damián «Marosca» Martínez en uno de los comerciantes más reconocidos y apreciados de General Villegas.


