La charla abierta se realizará este viernes 30 de octubre, a las 19, en el salón de Bomberos Voluntarios. Participarán Serena, mamá de Joaquín e impulsora de la ley que lleva su nombre, y María Sol Vázquez, especialista en seguridad e higiene. La iniciativa surgió a partir del fallecimiento de Augusta Consiansi mientras practicaba patín en el gimnasio del club Eclipse. Su mamá, Yésica Toledo, busca transformar el dolor en prevención, mientras continúan las causas judiciales por la muerte de su hija.
El fallecimiento de Augusta, la niña que murió después de que un arco se le cayera encima mientras practicaba patín en el gimnasio del club Eclipse de General Villegas, movilizó a su familia y a distintos sectores de la comunidad. En ese contexto, este viernes 30 de octubre se realizará una charla abierta para informar sobre la Ley Joaquín, concientizar acerca de la prevención de accidentes y promover condiciones de seguridad en espacios deportivos, educativos y recreativos.
La actividad -declarada de Interés Municipal- comenzará a las 19 en el salón de Bomberos Voluntarios y tendrá una duración aproximada de 90 minutos. La convocatoria está dirigida a toda la comunidad, con especial interés para las familias, las instituciones, los responsables de clubes y establecimientos recreativos, y todas las personas que trabajan con niños.
La propuesta contará con la presencia de Serena Campos Lobos, mamá de Joaquín, el niño que falleció en enero de este año tras la caída de un arco durante un campamento en Junín de los Andes, provincia de Neuquén. A partir de esa tragedia, Serena impulsó la legislación que lleva el nombre de su hijo y que busca establecer medidas de prevención y seguridad para evitar accidentes provocados por estructuras deportivas que no se encuentran debidamente sujetas.
También participará María Sol Vázquez, especialista en seguridad e higiene, quien brindará herramientas para reconocer riesgos y mejorar las condiciones de los espacios donde se desarrollan actividades deportivas y recreativas.
La iniciativa nació del contacto entre Serena y Yésica Toledo, quien encontró en esa experiencia un camino para trabajar por la prevención luego de la muerte de Augusta. La organización fue posible gracias al acompañamiento de familiares, amigos, clubes e instituciones que colaboraron para concretar la visita.
Una ley que tomó relevancia después de la tragedia
En una entrevista con Actualidad, Yésica contó que conoció la existencia de la Ley Joaquín después de la muerte de su hija. El hecho la llevó a tomar contacto con Serena y a interiorizarse sobre una problemática que, según explicó, no conocía antes de lo ocurrido.
La legislación contempla medidas de seguridad vinculadas con el anclaje y la sujeción de arcos de fútbol, aros de básquet y otras estructuras deportivas, con el objetivo de reducir el riesgo de vuelcos y caídas.
Según detalló Toledo, la ley cuenta con aprobación en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mientras que a nivel nacional obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y todavía resta su tratamiento en el Senado.
Para la mamá de Augusta, la difusión de estas medidas es fundamental. Consideró que, si hubiera conocido antes esta normativa y las precauciones que deben adoptarse, habría tenido más herramientas para advertir sobre los riesgos.
Durante la visita en Actualidad también señaló que, en el caso de la estructura involucrada en el accidente de su hija, el soporte que debía asegurarla no estaba colocado. Además, mencionó que tomó conocimiento de antecedentes relacionados con la caída de ese mismo arco, aunque sin consecuencias fatales.
La charla buscará, precisamente, que la prevención no dependa de que ocurra una tragedia para que las familias y las instituciones comiencen a prestar atención a las condiciones de seguridad.
Revisar los espacios para prevenir accidentes
Además de la exposición, María Sol Vázquez ofrecerá un servicio gratuito de asesoramiento y revisión de instalaciones para instituciones deportivas, salones de eventos, espacios de danza, canchas de pádel y otros establecimientos que reciben público.
Toledo explicó que más de 15 lugares ya manifestaron interés en recibirla. El procedimiento contempla una recorrida por las instalaciones, la identificación de posibles riesgos y la elaboración de un informe con observaciones y aspectos que podrían mejorarse.
La mamá de Augusta aclaró que no se trata de una inspección oficial ni de un operativo destinado a aplicar multas, sino de una herramienta para que cada institución pueda conocer mejor sus condiciones de seguridad y trabajar sobre los aspectos que requieran atención.
La propuesta apunta a que la prevención involucre a toda la comunidad. Los adultos responsables, los profesores y quienes administran los espacios deben prestar atención a las instalaciones y verificar que se encuentren en condiciones adecuadas antes de desarrollar una actividad.
La convocatoria ya generó una importante respuesta, con interés de General Villegas y de otras localidades de la región. La inscripción previa permite organizar el espacio, aunque no es un requisito indispensable para asistir.
El proceso judicial continúa
Mientras impulsa esta iniciativa, Yésica Toledo atraviesa el duelo por la muerte de su hija y espera que avance la investigación judicial para determinar las responsabilidades correspondientes.
Consultada sobre su vínculo actual con la institución donde Augusta practicaba patín, explicó que hubo acercamientos personales y que encontró disposición para dialogar. Sin embargo, remarcó que la investigación continúa y que las responsabilidades deben establecerse en el ámbito judicial.
La mamá de la niña confirmó que hay actuaciones tanto en el fuero penal como en el civil y que sigue las novedades de la causa a través de su abogado, Ramiro Quiroga.
“Hay que esperar el proceso”, expresó al referirse a los tiempos de la Justicia. También reconoció que la espera resulta difícil en medio del dolor y la necesidad de conocer lo sucedido.
Toledo señaló que, por el momento, espera una resolución judicial. La determinación de las responsabilidades, incluidas las que pudieran corresponder por los controles y las condiciones de seguridad, deberá surgir de las actuaciones correspondientes. Por esa razón, evitó adelantar conclusiones sobre cuestiones que todavía están bajo investigación.
En ese contexto, explicó que su decisión de trabajar en la prevención no implica dejar de esperar respuestas judiciales. Ambas cuestiones avanzan en paralelo: por un lado, la búsqueda de justicia por Augusta y, por otro, la posibilidad de evitar que otras familias atraviesen una tragedia similar.
Transformar el dolor en prevención
“Mi causa sigue siendo ella”, expresó Toledo al explicar qué la impulsa a organizar la actividad. La posibilidad de ayudar a otros niños y evitar que una situación semejante vuelva a repetirse es, según manifestó, una de las razones que hoy la sostienen.
La charla del viernes 30 representa así mucho más que una actividad informativa. Es una oportunidad para conocer una ley que cobró visibilidad después de distintas tragedias, revisar prácticas que suelen darse por seguras y promover una mayor responsabilidad colectiva en los espacios donde los chicos juegan, entrenan y comparten actividades.
La invitación es abierta a toda la comunidad. La expectativa de la organización es que la convocatoria permita ampliar el conocimiento sobre la Ley Joaquín y que la prevención comience a ocupar un lugar central en las decisiones cotidianas de las instituciones y de los adultos responsables.
A partir de la muerte de Augusta, General Villegas tendrá la oportunidad de convertir una experiencia dolorosa en una instancia de aprendizaje colectivo. Para Yésica Toledo, el objetivo es claro: que lo ocurrido con su hija sirva para cuidar otras vidas, mientras la Justicia continúa su trabajo para esclarecer el caso.


