Una constante de estos tiempos: Las tormentas de fuertes vientos y los daños que provocan.
En la ciudad casi no se sintió, pero en zonas rurales el viento huracanado causó serios daños, especialmente en dos instituciones educativas.
En la Escuela Agropecuaria Nelly Brown de Emerson se llevó parte del techo del sector de Agroalimentos y de la Preceptoría.
También sufrió las consecuencias la Escuela N° 27 de Moores.
Esas chapas estaban mal aseguradas, no hay que ser ingeniero para darse cuenta. Cuánto se habrán llevado y cuánto habrán compartido por ese trabajo mal hecho?