El secretario general de UDEB, Graciano Córica, habló con ACTUALIDAD este miércoles en el marco de un nuevo inicio de ciclo lectivo y sin conflicto docente, luego de que los gremios acordaran con el gobierno de la Provincia de Buenos Aires un incremento salarial del 42% que se pagará en tres tramos.
«Es una alegría volver a la escuela con presencialidad plena, después de dos años muy complicados para todos los sectores; y el educativo no fue la excepción», expresó el dirigente a cargo de su nueva función desde el 20 de diciembre pasado.
Córica destacó que el retorno a las aulas se da «asumiendo la incertidumbre que tienen estos tiempos. No sabemos realmente lo que puede pasar, pero por lo pronto desde lo gremial solicitamos a las autoridades que se pueda mantener la presencialidad plena de manera cuidada, garantizando el libre acceso a las vacunas para aquellos que todavía no completaron los esquemas; y también están llegando partidas de barbijos a las escuelas».
«Además, nuestro reclamo más fuerte tiene que ver con que en todos los establecimientos educativos haya una conectividad plena a internet porque, con toda la experiencia que fuimos acumulando en estos dos años de virtualidad o semi-presencialidad, queremos empezar a implementar las herramientas que fuimos aprendiendo y hacer una mejora de nuestras prácticas educativas; y para eso necesitamos mejores condiciones también», agregó.
El protocolo
«La escuela ha sido y seguirá siendo un lugar de cuidados», expresó Córica al referirse al protocolo vigente, aunque con permanentes cambios, que se implementa en las instituciones educativas.
«No voy a decir que no es difícil sostener una clase por varias horas con el barbijo colocado y todo lo que genera esta nueva realidad a la que nos hemos acostumbrado, pero también es cierto que en muchas aulas hay superpoblación. Entonces, tenemos mucha gente en muy pocos metros cuadrados y el aire se contamina muy rápido, lo que hace que si hay un caso se multiplique rápidamente», añadió el dirigente.
Al mismo tiempo, aclaró que «los protocolos que van actualizando permanentemente. El año pasado se cambiaron fácil cinco veces, porque van bajando o aumentando los casos y la gente se vacuna más. Eso se va acordando, lo importante es que todos los acatemos para poder seguir estando en las escuelas de la mejor manera posible».
Un inicio sin conflicto: "El diálogo está abierto"
Córica recordó que desde el año 2012 a 2019 «fueron años de mucha conflictividad. Empezar un año sin conflicto cambia el ánimo en las escuelas. Si bien la negociación fue muy larga y trabajada, llegó a buen puerto y los docentes pudimos estar concentrados en cómo recuperamos aprendizaje e intensificamos enseñanza, con aquellos chicos que quedaron desvinculados o con una vinculación parcial, con proyectos, con ideas. Es decir, pudimos concentrarnos en nuestro trabajo porque el diálogo está abierto y tiene respuestas».
El incremento salarial es del 42% y está distribuido en tres tramos, pagándose el último en el mes de septiembre del corriente año.
¿Con otro gobierno se hubiera aceptado este aumento, teniendo en cuenta que la inflación anual que se proyecta es de algo más del 50%?
El incremento no es para todo 2022. Obviamente que si hubiera sido así lo rechazábamos de plano, ni siquiera se hubiera consultado a las bases. El acuerdo salarial es hasta septiembre y ese mes hay que sentarse a negociar de nuevo. Además, este año logramos una doble cláusula, entonces si la inflación se dispara antes, hay una revisión inmediata de este acuerdo. Nuestra bandera es defender los derechos de los docentes, sus salarios, sus condiciones de trabajo, la dignidad de nuestro trabajo y el reconocimiento social de la tarea docente. Gobierne quien gobierne, nosotros siempre llevamos lo mismo a la mesa de negociación. La aceptación de esta propuesta tiene que ver con que la paritaria queda abierta, eso es fundamental. Lo de los tramos no gustó mucho, nos hubiera gustado algo más corto. Nosotros pedíamos un aumento bimestral, pero no lo pudimos lograr. No fuimos al paro, pero la negociación fue muy trabada y trabajada. También se habló de todo lo que tiene que ver con infraestructura, el módulo veintiuno de los profesores y el trabajo de los preceptores, que es cada vez mayor y son los que menos cobran. Hay mucho para seguir trabajando en esta paritaria.
Un aumento que obviamente repercute en los docentes jubilados.
Sí, como siempre lo fue. Nuestra bandera como frente gremial es que todo aumento vaya a todo el cuerpo docente. Desde el primer activo hasta el jubilado. Eso ni siquiera se pone a consideración. Es más, los jubilados también participan en la decisión de aceptar o no la propuesta. Lo que estamos logrando son todos aumentos al básico y eso cae muy bien, porque da igualdad en la escala salarial y llega a todos los jubilados.
Nueva función y objetivos del gremio
Graciano Córica es secretario general de UDEB General Villegas desde fines de diciembre. «La participación la venimos generando desde hace muchos años. Para mí lo más importante es el grado de responsabilidad institucional. La clave está en formar equipo y la verdad que aquí lo tenemos, nos seguimos fortaleciendo sumando gente comprometida, reconocida y querida en la comunidad educativa».
«La expectativa es seguir abriendo la participación, para que más compañeros y compañeras se sumen. El objetivo principal que tenemos es aumentar y fortalecer el cuerpo de delegados, que es el corazón de nuestra organización. En cada escuela contamos con una persona atenta a las necesidades para llevarlas al gremio; y desde aquí acercar las novedades a las instituciones educativas», agregó.
«El desafío es seguir creciendo como organización, brindarle más y mejores servicios a nuestros afiliados, que son un montón. Tenemos que seguir mejorando, la pandemia nos tiene que dar muchas lecciones. Hay que reconciliar la comunidad educativa y a a la comunidad en general con la actividad gremial. Nosotros no somos enemigos de nadie, sino que sabemos muy bien cómo defender nuestros derechos», concluyó el secretario general de UDEB.

