La Escuela de Educación Especial Nº 501 atraviesa un momento significativo de cambio institucional. En los últimos días comenzó la obra de remodelación de su fachada, que incluyó el derribo del muro perimetral que históricamente separaba al edificio de la calle. La intervención, largamente conversada durante el año con el Consejo Escolar, marca un paso simbólico y concreto hacia una escuela “más abierta, más visible y más integrada a la comunidad”, según expresó su director, Franco Borda.
“Llegó el día, el gran día de derribar el muro. Por suerte se pudo hacer hace unos días. Se empezó con la construcción y remodelación de la fachada de nuestra escuela”, señaló. Borda explicó que la decisión no responde únicamente a una cuestión estética, sino que forma parte de un replanteo más profundo sobre el sentido y el propósito de la institución. “No es solamente una cuestión estética que nosotros decidimos derribar ese muro, sino que tiene que ver un poco más con el propósito por el cual fue creada en su momento, diseñada y pensada hace años. Hoy creemos que va por otro lugar”.
El director destacó que la visibilidad de la institución es un aspecto central de la transformación. “Hacernos visible no significa solamente que se vea la escuela, sino que la gente empiece a verla de otra manera. Y qué mejor que haciéndolo muy abierto y muy visible a las personas que transitan por ahí. A diario pasan muchas personas. Incluso los chicos y las maestras desde el aula no ven para afuera. Ver y mirar tiene mucho significado para nosotros, y también que nos miren”.
Borda aseguró que la comunidad escolar vive el proceso “muy, pero muy contenta”, más allá de que la obra se concrete hacia fin de año. “No importa la altura del año, esto se habló en febrero con el Consejo Escolar. La verdad que hubo un acompañamiento impresionante, un esfuerzo de todas las partes”.

En ese sentido, remarcó dos aportes fundamentales que hicieron posible el inicio de los trabajos. “Hubo una persona anónima que donó mano de obra y materiales para las rejas, y luego el Consejo puso la mano de obra y los materiales para la construcción, el derribo del muro, la mucheta, la colocación de columnas y demás. Estamos en proceso”.
Como mensaje aparte, pero vinculado al espíritu de apertura del que habló, Borda valoró especialmente la disposición al diálogo que rodeó este proyecto. “Siempre estuvieron dispuestos a dialogar con nosotros. No es fácil ni común que las personas tomen el teléfono para hacerte una donación grande. No es para uno, es para la escuela, para el mañana, para el futuro. En este caso ustedes (por Actualidad) hicieron lo propio convocándonos siempre para dialogar acerca de las ideas o proyectos que tenemos, no solamente académicos sino también deportivos, sociales y recreativos. Creemos que también va por ahí. Ojalá nos podamos encontrar pronto”.

