Kayak Club La Botera inició una nueva etapa institucional con la asunción de Alina Giménez como presidenta, en el marco de un proceso de renovación de roles que, según remarcó, no altera la esencia del trabajo colectivo que sostiene al club desde sus inicios. Se trata, además, de la primera vez que una mujer ocupa la presidencia de la institución desde su conformación formal como comisión directiva, hace ocho años.
Giménez subrayó que los cargos dentro del club son circunstanciales y que La Botera se construye a partir de un equipo amplio, comprometido y con una fuerte vocación de trabajo. “Los roles no nos definen. Somos un grupo grande que tira para el mismo lado y seguimos trabajando de la misma manera que siempre”, señaló. En ese sentido, destacó la continuidad de quienes históricamente acompañaron al club, aun cuando algunos hayan dejado cargos formales para dar lugar a nuevas incorporaciones.
El balance del año fue calificado como “intensísimo” y cargado de logros que, según expresó Giménez, todavía no terminaron de dimensionar. Entre los hitos más destacados mencionó la participación de deportistas del club en competencias de alto nivel, como la segunda convocatoria de Francesco Guidi a un Sudamericano, representando no solo a la Argentina sino también a General Villegas y al Kayak Club La Botera. “Hoy, en el mundo del canotaje, decís Villegas y saben dónde queda. Y quieren venir”, afirmó.
También recordó la convocatoria de Victoria Gorriz a los Juegos Argentinos de Alto Rendimiento (JADAR), realizados en Santa Fe, y la participación sostenida del club en las regatas mensuales organizadas por la Federación Bonaerense, en sus distintas modalidades: velocidad, maratón y medio fondo. La presencia permanente en estas competencias, explicó, responde tanto al interés deportivo como al compromiso institucional con la federación y con los clubes que luego visitan Villegas.
La escuela de canotaje ocupa un lugar central en la planificación. Desde la comisión se evalúan cuidadosamente las condiciones de cada viaje, priorizando la seguridad y el bienestar de los chicos, especialmente en lo referido a alojamiento y logística. Además, el club formó parte de selectivos nacionales durante 2025, con la participación de jóvenes como Francesco Guidi, Baltazar Chapapietra y Luna Díaz Traverso, convocados a la Copa Binacional.
Nuevas disciplinas y propuestas
Más allá de los logros competitivos, Giménez puso el acento en el crecimiento interno del club y en la diversificación de propuestas, como el kayak polo, con el acompañamiento del entrenador Darío Herrador, de Trenque Lauquen, y el trabajo local de integrantes del club que se están capacitando para impulsar esta modalidad.
También se inició la incursión en canoa, una disciplina que hasta hace poco resultaba ajena a la institución, y se proyectan actividades recreativas como travesías, pensadas especialmente para quienes no se sienten atraídos por la competencia. En ese marco, adelantó la organización de una travesía al Río Quinto, prevista para enero, luego de la tradicional remada nocturna de Reyes, que se realizará el 5 de enero.
Infraestructura y apoyo municipal
El crecimiento sostenido del club también plantea nuevos desafíos en materia de infraestructura. Giménez reconoció que las instalaciones actuales “quedaron chicas” y que se comenzó a trabajar en un proyecto de ampliación, que permita, entre otras cosas, contar con un gimnasio para el entrenamiento en tierra, una necesidad planteada por el entrenador Juan Ignacio Cáceres, quien acompaña el desarrollo deportivo de La Botera.
En relación al reciente subsidio otorgado por el Municipio, la presidenta expresó un agradecimiento especial a la Secretaría de Deportes, y explicó que los fondos están destinados a solventar los honorarios de los instructores que dictan clases de lunes a sábados. “La cuota social es muy baja y a veces no alcanzaba para cubrir los sueldos. Esta ayuda nos alivia muchísimo y nos permite seguir trabajando”, señaló. Actualmente, el club cuenta con cuatro instructores y un esquema de planificación deportiva coordinado a distancia por Cáceres.
Un club abierto a la comunidad
Giménez remarcó que La Botera es una institución abierta, tanto para quienes desean practicar canotaje como para quienes simplemente quieren colaborar. El club dispone de embarcaciones, elementos de seguridad y materiales necesarios para la iniciación, lo que permite que niños desde los 5 o 6 años, y también adultos sin experiencia previa, puedan acercarse a probar la actividad. “No hace falta tener kayak ni saber nadar. Hay embarcaciones muy seguras y todas las medidas de seguridad”, aseguró.
Quienes deseen sumarse pueden acercarse directamente a las instalaciones del club, en el Parque municipal, de lunes a sábados a partir de las 17.30, o contactarse a través de las redes sociales de la institución. Además, La Botera volverá a participar de la Escuela Abierta de Verano, una instancia que permite que muchos chicos conozcan el deporte en un entorno controlado como la pileta.
Con la mirada puesta en 2026, Giménez reconoció que el desafío será sostener y superar lo alcanzado. “Tenemos la vara cada vez más alta, pero también un equipo sólido, apasionado e incansable”, expresó, y cerró destacando el rol de los niños y jóvenes del club: “Ellos son el motor por el que trabajamos. El futuro de La Botera”.
