Clientes del Banco Santander con cuentas radicadas en la sucursal de General Villegas recibieron en las últimas horas un correo electrónico oficial de la entidad que confirma cambios concretos en la administración de sus productos a partir de abril de 2026. Si bien el banco no utilizó la palabra “cierre”, el contenido del mensaje refuerza la versión de que la sucursal local quedará incluida en el proceso de reordenamiento nacional.
La comunicación señala que los productos actualmente administrados por la sucursal 510 – General Villegas pasarán a depender de otra sede, en línea con un plan de transformación que el banco viene implementando en todo el país. El aviso llegó en un contexto de tensión gremial y de versiones sobre el cierre de hasta 36 sucursales del Santander en la Argentina.
El comunicado que recibieron los clientes
En el mensaje enviado a los usuarios de General Villegas, el banco informó textualmente:
“Queremos contarte que, a partir de abril de 2026, los productos que hoy tenés en la sucursal 510 – General Villegas, ubicada en San Martín 454, General Villegas, pasarán a ser administrados por una nueva sucursal. Este cambio no modifica tu forma de operar ni afecta el uso de tus productos”.
A continuación, el correo remarcó el giro del banco hacia la operatoria digital:
“Hoy la cercanía se mide por poder operar cuando lo necesites desde donde estés. A través de la App Santander y de nuestros canales digitales podrás operar de manera fácil y segura”.
El mensaje enumeró distintas operaciones disponibles desde la aplicación, como escanear códigos QR, pagar tarjetas y servicios, recargar el celular y realizar transferencias. También informó que los clientes pueden “extraer, depositar y pagar en los locales Rapipago y Pago Fácil, y acceder a Extra Cash en comercios adheridos”.
“Seguimos acompañándote con más alternativas para que operar sea cada vez más fácil. Próximamente te daremos más detalles”, concluyó la comunicación.
Un proceso nacional con conflicto gremial
La situación de General Villegas se inscribe en un escenario nacional más amplio. En los últimos días, la Asociación Bancaria alertó por el posible cierre de 36 sucursales del Banco Santander en todo el país. Entre las sedes señaladas por el gremio figuran las de Pérez y Puerto General San Martín, en la provincia de Santa Fe.
Ante ese panorama, el sindicato se declaró en estado de alerta y movilización y reclamó que los trabajadores que resulten afectados sean reubicados. La Bancaria denunció que la entidad financiera descartó esa alternativa e insistió con un programa de retiros voluntarios.
Por este conflicto, el gremio presentó una denuncia ante la Secretaría de Trabajo de la Nación. El próximo jueves 5 de febrero se realizará una audiencia entre las partes, de la que podrían surgir definiciones sobre eventuales medidas gremiales a nivel nacional.
La posición pública del Banco Santander
Frente a los reclamos sindicales, el Banco Santander difundió un comunicado oficial en el que aseguró que el proceso de reorganización no afectará el nivel de atención a los clientes. Desde la entidad explicaron que la estrategia respondió a una transformación del modelo bancario, impulsada por el crecimiento de las operaciones digitales.
“El 90 por ciento de las transacciones se realizan de manera digital y la concurrencia a sucursales físicas cae alrededor de un 30 por ciento año tras año”, señalaron desde el banco. También informaron que prevén una inversión de 230 millones de dólares durante 2026 para profundizar la digitalización, mejorar la aplicación y sostener la atención especializada.
En el caso de Puerto General San Martín, una de las sucursales señaladas por el gremio, el Santander indicó que la operatoria se reubicaría en San Lorenzo, sin afectar los servicios a los clientes, y recordó que cuenta con corresponsalías y puntos de atención alternativos.
Mientras tanto, en General Villegas, el contenido del correo recibido por los clientes confirmó que la sucursal local dejará de administrar los productos a partir de abril de 2026. Aunque el banco evitó hablar de cierre, la notificación oficial y el contexto nacional de reducción de sucursales mantienen un clima de expectativa e incertidumbre entre usuarios y trabajadores de la plaza local.
