Cada 18 de febrero se conmemora el Día Internacional del Síndrome de Asperger, una fecha destinada a visibilizar esta condición que forma parte del Trastorno del Espectro Autista (TEA) y a promover una mayor comprensión social. En este marco, la directora de Aderid, Analía Campana, brindó detalles sobre las características principales, los signos de alerta y la importancia de la detección temprana.
“El síndrome de Asperger es una condición dentro del trastorno del espectro autista y son personas de alto funcionamiento a nivel cognitivo”, explicó Campana. En muchos casos, se trata de niños que presentan habilidades destacadas desde edades muy tempranas, ya sea en la lectoescritura, en el área numérica o en intereses específicos.
La profesional indicó que hay chicos que sorprenden porque “aprendieron a leer y escribir solos antes del inicio de la escuela primaria, incluso en sala de tres o cuatro años ya leen y escriben, a veces en cursiva”. Otros, en cambio, tienen un desempeño extraordinario en cálculos matemáticos o muestran un nivel de concentración muy elevado en temas que les resultan de interés, como la computación.
Alto rendimiento y dificultades en lo social
Campana señaló que muchas veces la mirada social se detiene únicamente en esas capacidades sobresalientes. “Siempre lo pensamos desde ese lugar, el alto funcionamiento de algo extraordinario que llama la atención, pero también son personas que tienen dificultades en los procesamientos sensoriales y en la vinculación”, advirtió.
Una de las principales características es la presencia de intereses muy específicos y repetitivos. “Ponen el foco en una cosa y no en otra; puede ser lo numérico, la informática o un tema determinado, y desarrollan un conocimiento profundo, pero les cuesta mucho la vinculación y la empatía”, explicó.
Según detalló, la gran dificultad radica en “poder leer al otro y poder leer el ambiente en el que están”. Suelen tener pensamientos rígidos y una interpretación literal del lenguaje, lo que puede generar malentendidos. “Quizá uno les hace un chiste y no lo pueden entender, o un comentario les duele y no se lo sacan de la cabeza”, ejemplificó.
Estas situaciones pueden derivar en aislamiento social. Aunque el rendimiento escolar suele ser muy bueno, muchas veces tienen pocos amigos o se relacionan con personas de características similares. “También pueden decir lo que piensan sin analizar que eso puede provocar dolor en el otro, y eso genera dificultades en lo social”, agregó.

Inserción laboral y desempeño destacado
Más allá de las dificultades sociales, Campana destacó que las personas con síndrome de Asperger pueden desarrollar una vida académica y laboral plena. “Son personas que pueden trabajar, que van a terminar teniendo un buen desempeño escolar y universitario”, afirmó.
Incluso señaló que en algunos países, como Estados Unidos, existen empresas que buscan contratar personas con esta condición por su nivel de precisión y excelencia. “Tienen la perfección como una gran característica y nunca se van a equivocar en lo que uno les pida”, sostuvo.
Signos de alerta y consulta temprana
La directora de Aderid subrayó la importancia de prestar atención a ciertos indicadores en la infancia. Entre ellos, mencionó pensamientos repetitivos, dificultades para vincularse, preferencia por el juego solitario, intereses muy marcados (como los autos en los varones pequeños) o la tendencia a copiar en lugar de desarrollar juego creativo.
También pueden observarse avances muy tempranos en lectoescritura o un lenguaje amplio y elaborado, aunque con repeticiones frecuentes. A esto se suman posibles alteraciones en el procesamiento sensorial: crisis ante ruidos, intolerancia a ciertos sonidos o berrinches intensos.
“Todo ese tipo de características pueden estar dentro de la neurodivergencia, ya sea en un niño con autismo o con síndrome de Asperger”, explicó. Por eso, recomendó no alarmarse pero sí realizar una consulta médica ante las dudas.
“La primera consulta tiene que ser al médico de cabecera, ver qué opina y desde ahí empezar el recorrido hacia la posibilidad de un diagnóstico o un tratamiento”, indicó.
Campana insistió en que la detección temprana mejora notablemente el pronóstico y la calidad de vida.
“El desempeño a futuro suele ser muy bueno si cuentan con equipos terapéuticos y familias que acompañen para que ese proceso sea el mejor posible y puedan llegar a una vida laboral independiente”, afirmó.
Finalmente, invitó a la comunidad a informarse y consultar ante cualquier inquietud. “Desde Aderid siempre decimos que la primera consulta es médica y, a partir de ahí, comenzar el camino necesario para que tengan una vida lo más linda posible”, concluyó.