El ex entrenador del Naranja ecordó el bicampeonato conseguido con la institución ameghinense y revivió una de las etapas más exitosas del fútbol local.
El paso del tiempo no ha logrado borrar una de las etapas más gloriosas en la historia del Club Atlético Ameghino. A una década del recordado bicampeonato conseguido en las temporadas 2016 y 2017 de la Liga de Fútbol de General Villegas, Daniel Balmaceda, el entrenador del Naranja en aquella epoca gloriosa, volvió a poner en palabras algunos recuerdos que marcaron para siempre su carrera como director técnico y la memoria futbolera del club.
En diálogo con Diario Actualidad, Balmaceda repasó con emoción lo vivido durante su ciclo al frente del Naranja, con el que logró los únicos dos títulos que la institución posee dentro de la Liga de Fútbol de General Villegas. “Son momentos inolvidables. Con el paso del tiempo uno les da todavía más valor a los jugadores y a la gente que lo acompañó. A Atlético Ameghino aún lo siento como mi casa”, expresó.
El entrenador recordó especialmente las dos finales disputadas en el estadio Raúl Malbrán, donde su equipo se consagró campeón en definiciones por penales: primero ante Santa Rita en 2016 y luego frente a Atlético Villegas en 2017, nada menos que en condición de visitante. “Nos encontramos con dirigentes y jugadores que tenían un objetivo claro. Armamos un gran grupo humano y futbolístico, y eso terminó quedando en la historia del club”, destacó.
Aquel primer título llegó tras una campaña sobresaliente, con la delantera más goleadora y la valla menos vencida del torneo, aunque el desenlace terminó siendo un tanto sufrido. “El fútbol muchas veces te lleva hasta el límite, pero a la larga te pone en el lugar que merecés. Había grandes equipos y ganar no fue nada sencillo”, recordó.
Actualmente radicado en San Rafael, Mendoza, Balmaceda continúa plenamente ligado al fútbol. Allí desarrolla entrenamientos personalizados para jugadores de distintos clubes y sigue activo como entrenador. Tras dirigir la selección mayor local, hoy se encuentra trabajando en el Club Constitución, dentro de un proyecto que —según remarcó— mantiene la seriedad que siempre buscó en su carrera.
Pese a la distancia, el vínculo con la liga villeguense permanece intacto. “Sigo todo lo que pasa. Es una liga muy competitiva y siempre estoy actualizado. El fútbol es mi vida”, aseguró.
Incluso reveló una intimidad poco conocida del título de 2017: mientras sus jugadores celebraban dentro del campo, él brindaba una entrevista sabiendo que ese sería su último partido antes de mudarse a Mendoza. “El festejo lo tuvimos charlando con ustedes y después celebramos todos juntos”, recordó entre risas.
Antes de cerrar, Balmaceda dejó un mensaje cargado de afecto para la comunidad ameghinense: “A la gente de Atlético siempre le voy a estar agradecido. Diez años después lo recuerdo como el primer día. Fue hermoso ser parte de la historia del club”.
Una historia que, con el paso del tiempo, no hizo más que agigantarse y que aún hoy sigue despertando nostalgia y orgullo en todo el pueblo naranja.
