Viajar no solo implica trasladarse de un lugar a otro: también es una forma de conectar con los sentidos, con el entorno y con uno mismo. Así lo planteó Romina Domínguez, de Herencia Viajera, al proponer un recorrido diferente por el norte argentino, lejos de los destinos más tradicionales.
La iniciativa invita a salir desde General Villegas y emprender un viaje largo, pero profundamente enriquecedor, hacia el corazón de la puna catamarqueña, una región tan imponente como poco explorada.
Romina destacó que, si bien existen propuestas armadas, cada experiencia se adapta a quien viaja. “Nosotros sugerimos destinos que nos parecen interesantes, pero siempre escuchamos al viajero, que es quien va a vivir la experiencia”, explicó.
Un recorrido para hacer sin apuro y disfrutar cada tramo
El itinerario comienza con un primer tramo hacia Córdoba, ideal para descansar y dividir el viaje. Desde allí, el recorrido continúa hacia San Fernando del Valle de Catamarca, atravesando paisajes que cambian de manera progresiva: del verde pampeano al monte árido y las altas temperaturas del norte.
La capital catamarqueña aparece como un punto clave no solo para conocer su centro histórico y su catedral, sino también para prepararse antes de ingresar a zonas más inhóspitas. “Es uno de los últimos lugares grandes donde conviene cargar combustible, revisar el vehículo y organizar provisiones”, remarcó.
El viaje continúa hacia Belén, atravesando sitios cargados de historia como Londres, uno de los pueblos más antiguos del país, fundado en el siglo XVI. Allí, el paisaje comienza a transformarse con la aparición de cerros rojizos y formaciones geológicas impactantes.

Antofagasta de la Sierra, la puerta a otro mundo
El destino central es Antofagasta de la Sierra, ubicado a más de 3.400 metros de altura. Se trata de un pequeño pueblo que funciona como base para recorrer algunos de los paisajes más impresionantes del país.
Desde allí se pueden visitar lugares únicos como el Campo de Piedra Pómez, una formación volcánica de aspecto blanco que parece nieve petrificada, resultado de antiguas erupciones. También se destacan el Salar de Antofagasta, con más de 150 kilómetros de extensión, y lagunas de colores intensos donde habitan flamencos andinos.
Otro de los atractivos es la Laguna Grande, una reserva natural que combina la aridez del entorno con el contraste del agua y el cielo, generando postales difíciles de olvidar.
La región está rodeada de un importante sistema volcánico, entre los que se encuentran el volcán Galán —con una de las calderas más grandes del planeta—, el Antofalla y el Carachipampa. Las excursiones permiten adentrarse en estos escenarios, aunque requieren preparación y conciencia de las condiciones del terreno.

Un viaje exigente que recompensa con paisajes únicos
Romina Domínguez subrayó que no se trata de un viaje convencional. Las grandes distancias, los caminos de ripio, la altura y la escasa señal obligan a planificar con anticipación y a tomarse el recorrido con calma.
“Es un viaje para desconectar, para salir de la lógica del teléfono y del trabajo. Hay que ir despacio, hidratarse y disfrutar del camino”, indicó.
Además, recomendó realizarlo en estaciones intermedias como otoño o primavera, evitando tanto el calor extremo del verano como las condiciones más duras del invierno en altura.
Sabores del norte y experiencias auténticas
La propuesta también incluye un recorrido gastronómico por la región, con platos típicos que se destacan por su elaboración artesanal y el uso de especias. Empanadas, pasteles y comidas al disco forman parte de una experiencia que invita a descubrir sabores distintos.
“Hay que animarse a entrar a esos lugares que no aparecen en las aplicaciones, donde la comida tiene ese sabor casero de antes”, señaló.
En definitiva, se trata de una travesía que combina aventura, naturaleza y cultura, ideal para quienes buscan salir de los circuitos habituales y vivir una experiencia diferente dentro del país. Un viaje exigente, pero que deja huellas imborrables en la memoria y en la mirada de quien se anima a recorrerlo. ¿Te animás? Comunicate con Herencia Viajera al 3388 538273.

