14.4 C
General Villegas
sábado, mayo 2, 2026
InicioSociedadDe Villegas a la pasión por los fierros: un viaje por la...

De Villegas a la pasión por los fierros: un viaje por la historia del automovilismo argentino

La propuesta de Herencia Viajera volvió a poner el foco en el turismo nacional con una invitación distinta: recorrer la Argentina a través de su identidad fierrera. En diálogo con Romina Domínguez, la columna planteó un itinerario que combina ruta, paisajes, historia y experiencias ligadas a la pasión por los motores, en sintonía con el entusiasmo que generó en el país la reciente visita de Franco Colapinto a Buenos Aires.

“Me parecía que algo bueno era volver a esa Argentina fierrera que se gestó con Fangio y que hoy vuelve a despertar en muchos argentinos”, explicó Domínguez, al presentar un recorrido pensado para quienes disfrutan tanto del viaje como del camino.

La propuesta parte desde General Villegas y traza un primer destino claro: la ciudad bonaerense de Balcarce, cuna de Juan Manuel Fangio. El trayecto, de unos 560 kilómetros, invita a recorrer rutas conocidas como la 188, 226 y 33, atravesando localidades como Lincoln, Junín y la zona de Azul, en un paisaje típico de la llanura pampeana que lentamente comienza a transformarse con suaves sierras.

Balcarce, historia viva del automovilismo

Una vez en destino, el corazón del recorrido está puesto en el Museo Juan Manuel Fangio, un espacio que resume la vida y la carrera del quíntuple campeón mundial de Fórmula 1. “Es entrar en una parte de la historia de la Argentina”, destacó Domínguez, al tiempo que remarcó el valor cultural del lugar, donde se pueden apreciar autos emblemáticos, trofeos, motores y material fotográfico.

Balcarce, además, ofrece una experiencia tranquila, con identidad serrana, gastronomía local y propuestas al aire libre. Entre ellas, se destaca la posibilidad de subir a la Sierra La Barrosa para contemplar el paisaje o disfrutar de un picnic en un entorno natural.

El recorrido puede complementarse con destinos cercanos como Tandil, Mar del Plata o Sierra de los Padres, lo que amplía la oferta turística con opciones que combinan naturaleza y buena infraestructura.

Rafaela y Termas de Río Hondo: velocidad y descanso

El viaje continúa con dos alternativas. Una de ellas apunta directamente al corazón del automovilismo nacional: Rafaela, en la provincia de Santa Fe. Allí, la tradición fierrera forma parte de la identidad local, con una fuerte presencia de la industria y el deporte motor.

“Recomendamos elegir una fecha donde se pueda vivir una carrera, porque es una experiencia única”, señaló Domínguez, al describir el ambiente que se genera en torno a estos eventos, con banderas, asados, mates y todo el folclore argentino.

Para quienes buscan combinar adrenalina con relax, la segunda opción es continuar hacia Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero. Allí, el circuito internacional convive con complejos termales que permiten equilibrar la intensidad del automovilismo con momentos de descanso. “Es una mezcla entre velocidad y bienestar”, resumió.

Viajar sin apuro y dejarse sorprender

El itinerario completo —Villegas, Balcarce, Rafaela, Termas de Río Hondo y regreso— puede realizarse en una semana, incluyendo una parada intermedia en Rosario, ciudad que aporta un condimento urbano con su costanera sobre el río Paraná y su riqueza cultural.

Más allá de los destinos, Domínguez puso el acento en la forma de viajar. “A veces no hace falta tener todo tan estructurado. Lo lindo es dejarse sorprender, entrar a un pueblo, recorrer su plaza, hablar con la gente”, expresó.

En ese sentido, Herencia Viajera propone mucho más que un recorrido turístico: invita a vivir una experiencia. “Es tomarse el tiempo, bajar un cambio y conectar con lo nuestro, con la cultura, los paisajes y esa mística que tiene el automovilismo en la Argentina”, concluyó.

Así, la ruta se convierte no solo en un camino físico, sino en una forma de redescubrir el país desde sus pasiones más profundas.