En una nueva entrega del espacio “Tecnología al Paso”, el especialista Gustavo González reflexionó sobre cómo cambió el concepto de brecha digital en las últimas décadas. Si en los años noventa la diferencia estaba entre quienes tenían computadora y quienes no, o entre quienes podían acceder a Internet y quienes quedaban excluidos, hoy la situación es muy distinta: el desafío ya no es contar con la tecnología, sino saber utilizarla.
“Hoy todo el mundo tiene en su mano o en su escritorio una herramienta potentísima. Lo que falta es conocimiento. Tener tecnología sin saber usarla es como tener un libro sin saber leer”, resumió González.
El especialista explicó que actualmente la exclusión tecnológica se manifiesta en situaciones cotidianas. Puso como ejemplo a una persona mayor que usa WhatsApp para comunicarse con su familia, pero necesita ayuda cada vez que debe realizar un trámite bancario o utilizar una aplicación oficial.
También mencionó a los adolescentes, expertos en el manejo de redes sociales, pero que muchas veces comparten noticias falsas o contenidos manipulados sin verificar su origen. Y agregó el caso de empleados que cuentan con computadoras, programas y conexión a Internet, pero continúan haciendo tareas de manera manual porque desconocen las herramientas disponibles.
“Lo que hoy diferencia a las personas no es si tienen o no acceso a la tecnología, sino si comprenden cómo usarla y si desarrollan criterio para aprovecharla”, sostuvo.
Adultos mayores: perder el miedo y animarse a aprender
Uno de los ejes principales de la charla estuvo centrado en las personas mayores. González citó estadísticas del INDEC según las cuales el 67% de los mayores de 65 años posee un celular, aunque solo el 47% utiliza Internet.
“Eso quiere decir que tienen el dispositivo, pero no siempre saben cómo aprovecharlo”, explicó.
En ese sentido, destacó la importancia de la paciencia y del acompañamiento familiar. “Muchas veces la solución rápida es decir ‘dámelo, yo te lo hago’. Pero lo importante es enseñar, para que puedan hacerlo solos y ganar autonomía”, remarcó.
El especialista mencionó además programas de inclusión digital como Clic Mayores y los talleres presenciales que se desarrollan en distintos espacios del país, orientados a ayudar a los adultos mayores a familiarizarse con aplicaciones, trámites y medidas de seguridad.
“Perder el miedo es fundamental. Nunca es tarde para aprender”, aseguró.
El desafío de los jóvenes: desarrollar pensamiento crítico
Aunque los adolescentes son considerados “nativos digitales”, González advirtió que eso no significa necesariamente que sepan evaluar la información que consumen y comparten. “Ser nativo digital no garantiza tener sentido crítico. Eso también se enseña”, señaló.
En ese marco, alertó sobre el crecimiento de las noticias falsas y del contenido generado con inteligencia artificial, que puede resultar extremadamente convincente.
“Hoy las redes sociales muestran aquello que genera más likes y reacciones, no necesariamente lo que es verdadero”, explicó.
Por eso recomendó consultar sitios de verificación como Chequeado, que permiten contrastar información y detectar contenidos engañosos.
Herramientas de oficina: mucho más que lo básico
González también se refirió al ámbito laboral, donde numerosas personas utilizan programas como Microsoft Excel o el correo electrónico en su versión más elemental, desaprovechando gran parte de su potencial.
“Usar Excel solo como una tabla es aprovechar una mínima parte de todo lo que puede hacer. Fórmulas, gráficos, automatizaciones y análisis permiten ahorrar muchísimo tiempo”, explicó.
Lo mismo ocurre con el correo electrónico, que ofrece funciones como filtros, carpetas y detección de spam, herramientas que ayudan a organizar mejor la información.
Promtear: la nueva habilidad de la era de la inteligencia artificial
Durante la charla, González destacó el papel creciente de la inteligencia artificial como aliada para aprender y optimizar tareas.
“Antes hablábamos de ‘googlear’. Ahora vamos a empezar a ‘promtear’”, comentó, en referencia a la práctica de escribir instrucciones o consultas —conocidas como prompts— para obtener respuestas de sistemas de IA.
Según explicó, estas herramientas pueden ayudar a crear fórmulas en Excel, redactar documentos, ordenar información e incluso interpretar apuntes escritos a mano. “Lo importante es saber pedirle correctamente lo que necesitamos”, indicó.
Conocimiento para ganar autonomía
A modo de cierre, González insistió en que la alfabetización digital no implica convertirse en programador ni en experto en informática.
“No se trata de ser ingeniero en sistemas. Se trata de adquirir capacidades que nos den autonomía para hacer trámites, comprar de manera segura, identificar engaños y usar mejor las herramientas que ya tenemos”, sostuvo.
Y concluyó con una reflexión que resume el eje de la columna: “La tecnología está al alcance de todos. La verdadera diferencia la hace el conocimiento”.
