El Lobo se impuso por un contundente 8 a 0 en el Anyulín Penacino, sumó su segunda victoria consecutiva y continúa ajustando piezas de cara al Clausura. Ramiro Peters fue la gran figura de la tarde con cuatro goles.
A pesar de las bajas, de la irregularidad que lo acompañó durante gran parte del campeonato y de haber quedado sin posibilidades de pelear por el título, Santa Rita sigue mostrando señales de recuperación. Este domingo, el bicampeón vigente dio una nueva muestra de crecimiento, al vencer al Deportivo Blaquier en una actuación que recordó a las mejores versiones del elenco piedritense.
La victoria significó el segundo éxito consecutivo para el Lobo, que busca cerrar el Torneo Apertura con buenas sensaciones y llegar en óptimas condiciones al inicio del Clausura.
En la previa, el panorama no era el ideal para los dirigidos por Paulo Tabasso. Carlos Moyano y José Vera fueron recientemente intervenidos quirúrgicamente y estarán alejados de las canchas durante un tiempo prolongado. A ellos se sumaron las ausencias de Alejo Ponzi y Abel Ponzi por lesión, además de la suspensión de Guido Riscosa.
Sin embargo, enfrente estaba un Deportivo Blaquier que llegaba último, sin unidades y con derrotas en todas sus presentaciones durante la temporada. Sobre el papel, el encuentro se intuía claramente favorable para el local.
Los primeros minutos parecieron contradecir esa lógica. El Lobo monopolizaba la posesión de la pelota, pero le costaba encontrar espacios frente a un rival replegado que apostaba a resistir y salir rápido de contraataque. Incluso las primeras situaciones claras fueron para la visita.
Primero avisó Guido Ledesma Suárez con un remate lejano que se fue por encima del travesaño. Luego fue Lucas García Lavallén quien sorprendió con un disparo desde tres cuartos de cancha que encontró retrocediendo a Martín Morillo y obligó al arquero a mandar la pelota al córner.
Todo cambió a los 11 minutos. La apertura del marcador destrabó el partido y liberó definitivamente a Santa Rita. Claudio Farías recibió en tres cuartos de cancha, levantó la cabeza y metió un pase preciso para Ramiro Peters. El delantero controló de pecho y definió con gran categoría para establecer el 1 a 0.
A partir de allí, el partido se transformó en un monólogo. Con Farías manejando los tiempos y asistiendo desde posiciones retrasadas, Brian Mendoza y Eber Gómez participando en la elaboración y los mediocampistas llegando constantemente como opción de pase, el Lobo comenzó a desarmar a su rival.
El segundo gol fue una verdadera obra de arte. Eber Gómez habilitó a Peters por la derecha y todos imaginaron un centro al área. Sin embargo, el atacante enganchó, dejó rivales en el camino y sacó un zurdazo formidable que se clavó en el ángulo derecho del arco defendido por Amílcar Dovigo. Golazo y 2 a 0.
La historia estaba prácticamente resuelta, pero Santa Rita siguió acelerando. Otra vez apareció la conexión Farías-Peters. El «Choco» filtró un pase perfecto, el delantero quedó mano a mano, eludió al arquero y definió con tranquilidad para completar su triplete antes de la media hora.
La exhibición del primer tiempo se completó con el cuarto gol. Nuevamente Farías retrasó su posición para conducir la jugada y metió otra asistencia quirúrgica para Eber Gómez. El delantero parecía dispuesto a enviar un centro, pero sorprendió con una definición al primer palo que dejó sin respuestas a Dovigo.
Con el 4 a 0, Blaquier ya se encontraba completamente desbordado y Santa Rita incluso tuvo oportunidades para ampliar aún más la diferencia antes del descanso. La única incógnita para el complemento era cuántos goles más podía convertir el local.
Con la amplia ventaja a su favor, Santa Rita reguló energías y comenzó a administrar esfuerzos. Farías dejó la cancha en el entretiempo y fue reemplazado por Juan Barbera. Más tarde también llegarían otros cambios pensando en preservar futbolistas.
Sin embargo, antes de abandonar el campo, Peters volvió a dejar su sello. A los 16 minutos del complemento, Barbera metió un centro preciso y el goleador controló de pecho para luego sacar una espectacular definición de volea. La pelota picó y se metió junto al palo más lejano de Dovigo para decretar el 5 a 0 y completar una tarde inolvidable para el atacante, que terminó firmando un póker de goles.
Poco después llegó otra incidencia importante. Ulises Otamendi, que ya tenía tarjeta amarilla, cometió una dura infracción sobre Brian Mendoza y vio la segunda amonestación. Blaquier se quedó con diez hombres, mientras que Mendoza debió abandonar el campo lesionado. En su lugar ingresó Nahuel Belén, quien volvió a vestir la camiseta de Santa Rita.
La situación del visitante empeoró todavía más minutos después. Eber Gómez escapó solo rumbo al arco y fue derribado por Dovigo fuera del área. El árbitro sancionó correctamente la infracción y expulsó al arquero por ser último hombre. Con nueve jugadores, el panorama para Blaquier era irreversible.
Ingresó el arquero suplente Juan López y tuvo una presentación frenética. En la misma jugada contuvo el tiro libre inicial y un rebote posterior, pero nada pudo hacer ante el potente remate de Ramiro Carballo, quien terminó enviando la pelota al fondo de la red para el 6 a 0.
Los minutos finales estuvieron prácticamente de más. Santa Rita manejó la pelota con inteligencia, evitó entrar en discusiones y aceleró cuando encontró espacios frente a un rival golpeado tanto futbolística como anímicamente.
La goleada se completó sobre el cierre. A los 87 minutos, Cristian Morillo recibió habilitado por el sector derecho y definió con enorme calidad por encima de López para marcar el séptimo. Dos minutos más tarde llegó el broche perfecto para una tarde ideal. Lucas Palomino, que hacía su debut en primera división, tomó la pelota, dejó a un rival en el camino y definió cruzado al palo izquierdo del arquero para sellar el definitivo 8 a 0. El festejo fue doble para el juvenil, que tuvo un estreno soñado en la máxima categoría.
El resultado no admite demasiados análisis. Después de unos minutos iniciales de cierta paridad, Santa Rita fue ampliamente superior en todos los aspectos del juego. Encontró asociaciones, mostró contundencia, aprovechó cada espacio que concedió su rival y terminó construyendo una de las goleadas más amplias del campeonato.
Más allá de que ya no tiene posibilidades de pelear por el Apertura, el conjunto de Piedritas empieza a reencontrarse con una imagen mucho más cercana a la que lo llevó a dominar las últimas temporadas. Una noticia alentadora para un equipo que pretende volver a ser protagonista en el segundo semestre.
Ahora, Santa Rita tendrá un papel importante en la definición del campeonato. En la última fecha visitará a Atlético Villegas y se convertirá en uno de los jueces de una lucha por el título que todavía permanece abierta.
Mientras tanto, el Lobo sigue sumando confianza. Si algo quedó claro es que, pese a las ausencias y las dificultades que atravesó durante el año, todavía conserva intacta su capacidad para lastimar.
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Santa Rita 8 (Ramiro Peters -4-, Eber Gómez, Ramiro Carballo, Cristian Morillo y Lucas Palomino)
Martín Morillo, Martín Schpether, Andrés Ledesma, Santiago Rovella, Ramiro Carballo, Santiago Piovani, Eber Gómez, Claudio Farías, Ramiro Peters, Brian Mendoza y Alex Suárez. DT: Paulo Tabasso.
Suplentes: Federico Gómez, Andrés Piovani, Juan Barbera, Nahuel Belén, Lucas Palomino y Cristian Morillo.
Cambios: Juan Barbera por Claudio Farías, Cristian Morillo por Ramiro Peters, Nahuel Belén por Brian Mendoza, Lucas Palomino por Eber Gómez y Andrés Piovani por Santiago Piovani.
Deportivo Blaquier 0
Amilcar Dovigo, Alexis Maldonado, Lucas García, Juan Rosales, Ulises Otamendi, Juan Cruz Ledesma, Ezequiel Fuertes, Jeremías Figueroa, Emanuel Fuertes, Guido Ledesma Suárez y Lucas Rojas. DT: Leonardo Cabezas.
Suplentes: Juan López, Facundo Rimoldi, Imanol Pedro, Enzo Roldán y Tobías Zaccagiano.
Cambios: Juan López por Emanuel Fuertes, Tobías Zaccagiano por Facundo Rimoldi.
Expulsados: Amilcar Dovigo y Ulises Otamendi.
Árbitro: Diego López.
