Home Sociedad Los pueblos olvidados de La Forestal: una propuesta para descubrir la historia...

Los pueblos olvidados de La Forestal: una propuesta para descubrir la historia del norte santafesino

0
La Gallareta, en el Departamento Vera, en el norte de la provincia de Santa Fe, se destaca por su rica historia ligada a "La Forestal"

En una nueva entrega de su espacio turístico en Actualidad, Romina Domínguez, de Herencia Viajera, invitó a recorrer una de las regiones más particulares de la Argentina: el norte profundo de Santa Fe, donde todavía permanecen las huellas de La Forestal, la empresa británica que marcó el desarrollo económico, social y ambiental de una extensa zona del país durante gran parte del siglo XX.

La propuesta contempla un viaje de cinco o seis días y combina historia, cultura, paisajes y naturaleza. El recorrido comienza en Vera, localidad ubicada a unos 650 kilómetros de General Villegas y conocida como la capital del quebracho.

“Ahí es donde empieza a aparecer un paisaje que se parece más al Chaco que a la Pampa Húmeda que nosotros conocemos”, explicó Domínguez, al describir una región donde los quebrachos centenarios siguen siendo protagonistas y ayudan a comprender por qué ese territorio se convirtió en uno de los polos industriales más importantes de la Argentina de principios del siglo pasado.

La Forestal llegó al norte santafesino atraída por la riqueza del quebracho colorado, del cual se obtenía tanino para la industria del cuero. Con el paso de los años construyó fábricas, hospitales, clubes, almacenes, viviendas y una extensa red ferroviaria destinada a transportar la producción desde el interior del monte.

“Alrededor de toda esa actividad se generó un verdadero imperio económico”, señaló la referente de Herencia Viajera.

El crecimiento de la compañía fue tan importante que llegó a tener una influencia decisiva sobre la vida cotidiana de miles de trabajadores y sus familias. Su poder económico y territorial hizo que muchos historiadores la definieran como un “Estado dentro de otro Estado”.

Villa Guillermina, Villa Ana y La Gallareta

Desde Vera, el recorrido continúa por algunas de las localidades más emblemáticas de la historia forestal. Entre ellas aparecen Villa Guillermina, Villa Ana y La Gallareta, pueblos que nacieron y crecieron al ritmo de la explotación del quebracho.

Villa Guillermina es uno de los ejemplos más representativos. Actualmente cuenta con alrededor de 1.500 habitantes, pero hace más de un siglo era una localidad en constante movimiento, con trenes entrando y saliendo, comercios abiertos, cines, clubes y una intensa vida social.

Hoy el contraste entre aquel pasado y la tranquilidad actual constituye uno de los aspectos más impactantes para quienes visitan la región.

En estas localidades aún pueden observarse antiguas instalaciones fabriles, estaciones ferroviarias y distintos edificios vinculados a la empresa. También existen museos que conservan documentación, objetos y testimonios de una época que transformó para siempre al norte santafesino.

En Villa Ana, además, se encuentran las ruinas de la ex fábrica de La Forestal, declaradas Monumento Histórico Provincial.

“Todavía queda gente que nació y vivió allí y puede contar perfectamente cómo era la vida en aquellos años”, destacó Domínguez.

Villa Guillermina. Fundado en 1904, hoy destaca por su rica historia obrajera, casonas centenarias y su impresionante entorno de monte nativo

Cuando el progreso se detuvo

La propuesta turística también invita a reflexionar sobre las consecuencias que puede generar la dependencia de una única actividad económica.

Durante décadas, millones de quebrachos fueron talados para abastecer la producción de tanino. Con el tiempo, la disponibilidad del recurso comenzó a disminuir y el mercado internacional incorporó nuevas tecnologías y productos alternativos.

La Forestal cerró definitivamente en la década de 1960 y dejó tras de sí pueblos que dependían casi exclusivamente de su funcionamiento. Miles de trabajadores quedaron sin empleo y muchas familias emigraron hacia otras ciudades.

“Cuando todo un pueblo gira alrededor de una sola actividad económica, pueden suceder estas cosas”, reflexionó la especialista en turismo.

Reconquista, el cierre de un viaje diferente

Luego de recorrer los pueblos vinculados a La Forestal, el itinerario propone trasladarse hacia Reconquista, donde el paisaje cambia por completo.

Los humedales, riachos y la influencia del río Paraná aportan una identidad más ligada al litoral santafesino. Allí los visitantes pueden recorrer la costanera, disfrutar de la naturaleza y degustar pescados de río antes de emprender el regreso.

“Queremos terminar el viaje con otra sensación, disfrutando de la naturaleza y recordando que nuestro país está lleno de cultura, historia y lugares por descubrir”, señaló Domínguez.

La propuesta de Herencia Viajera (3388 538273) vuelve a poner en valor destinos poco conocidos que permiten comprender mejor la historia argentina y descubrir rincones donde el pasado todavía permanece presente en la memoria de sus habitantes.

Salir de la versión móvil