La iniciativa solicita al Ejecutivo un informe detallado sobre programas, recursos y dispositivos existentes, además de evaluar la implementación de una estrategia integral de salud mental comunitaria. El momento más emotivo de la sesión llegó con el testimonio del concejal Oscar Trojaola, quien habló en primera persona sobre su experiencia con la depresión, la ansiedad y el tratamiento psiquiátrico.
El Honorable Concejo Deliberante de General Villegas aprobó por unanimidad un proyecto de comunicación que solicita al Departamento Ejecutivo información detallada sobre las políticas públicas de salud mental que actualmente se desarrollan en el distrito y propone evaluar la implementación de una estrategia integral de abordaje comunitario.
El proyecto, presentado por el bloque Fuerza Patria, parte de la premisa de que la salud mental constituye un derecho humano fundamental y advierte sobre el crecimiento de problemáticas como la ansiedad, la depresión, los consumos problemáticos, los intentos de suicidio y las dificultades de acceso a tratamientos especializados. También remarca la necesidad de fortalecer acciones preventivas, dispositivos territoriales y equipos interdisciplinarios.
Qué información deberá brindar el Ejecutivo
Mediante la comunicación aprobada, el Concejo solicita que el Municipio informe qué programas y estrategias de salud mental están actualmente en funcionamiento, si existen equipos interdisciplinarios de abordaje territorial, qué acciones preventivas se realizan en barrios, pueblos, escuelas, clubes e instituciones, qué estadísticas o diagnósticos locales posee sobre salud mental, consumos problemáticos y suicidio, cuáles son los protocolos de atención para urgencias y con qué recursos humanos cuenta el área. Además, invita al Ejecutivo a evaluar la puesta en marcha de una Estrategia Integral de Salud Mental Comunitaria para General Villegas, en línea con los principios de la Ley Nacional de Salud Mental Nº 26.657.
Un testimonio que marcó la sesión
Más allá del tratamiento del expediente, uno de los momentos más significativos de la sesión fue la intervención del concejal Oscar Trojaola, quien decidió compartir públicamente su propia experiencia como paciente en tratamiento de salud mental.
En un discurso atravesado por vivencias personales, agradeció que el Concejo pusiera el tema en agenda y sostuvo que muchas enfermedades mentales continúan siendo «totalmente invisibles» para gran parte de la sociedad.
«La ansiedad, la depresión, los trastornos bipolares y un montón más son invisibles a los ojos de los demás, pero totalmente nocivos para uno», expresó, al advertir que, cuando no son tratados a tiempo, pueden derivar en situaciones irreversibles.
Trojaola reveló que desde hace casi veinte años realiza tratamiento psiquiátrico debido al estrés, la depresión, la angustia y diversas fobias. Explicó que durante mucho tiempo creyó que ser fuerte significaba soportar todo en silencio.
«Yo soy un paciente de un psiquiatra desde hace casi 20 años porque creí que la fortaleza significaba soportar todo en silencio», afirmó ante el recinto.
Romper el estigma
El edil cuestionó los prejuicios que todavía existen alrededor de la salud mental y sostuvo que muchas personas evitan pedir ayuda por miedo a ser juzgadas.
En ese sentido, remarcó que consultar a un psiquiatra o a un profesional de la salud mental no implica estar «loco», sino reconocer a tiempo que se necesita acompañamiento.
También señaló que históricamente la sociedad fue educada para atender únicamente las dolencias físicas, mientras que el sufrimiento emocional quedó relegado o directamente oculto.
«La salud mental no se trata únicamente de superar trastornos severos; se trata de cómo nos sentimos a diario, cómo nos relacionamos y cómo atravesamos el día a día», sostuvo durante su exposición.
La importancia del acompañamiento
Trojaola destacó que quienes atraviesan problemas de salud mental necesitan tanto el acompañamiento profesional como el apoyo de familiares, amigos y de la comunidad.
Entre las acciones que consideró fundamentales mencionó escuchar sin juzgar, ofrecer compañía, promover actividades recreativas o físicas y hacerle saber a quien sufre que no está solo.
Además, propuso fortalecer el trabajo territorial mediante personas capacitadas que puedan realizar acompañamientos periódicos a pacientes bajo tratamiento y colaborar con el área municipal de Salud Mental.
El concejal recordó también su experiencia al frente del área de Desarrollo Social, donde aseguró haber recibido a numerosas personas que simplemente necesitaban ser escuchadas.
«Muchas veces la gente iba solamente a hablar», relató, al destacar que, aun cuando no se cuenta con formación profesional específica, escuchar y orientar hacia un tratamiento adecuado puede convertirse en un primer paso muy importante.
«No son pocos, son muchos»
Sobre el cierre de su intervención, Trojaola pidió que el debate no quedara limitado a una discusión política ni a la elaboración de estadísticas, sino que sirviera para generar conciencia y educación sobre salud mental.
Finalmente, advirtió que el problema alcanza a muchas más personas de las que habitualmente se perciben.
«Hay muchas personas de General Villegas que, aunque no lo quieran creer, no son pocas, son muchas; y, como dije anteriormente, son invisibles», concluyó, en una de las intervenciones más emotivas de la jornada legislativa.
