El mendocino, que ya hace varios que se encuentra radicado en General Villegas, integrará el seleccionado argentino +50 que disputará el Mundial Máster en Países Bajos. Tras un exigente proceso de dos años, destacó el crecimiento del equipo, la experiencia de representar al país y el enorme esfuerzo personal que implica llegar a la máxima cita.
Alejandro Calzada está a días de cumplir uno de los grandes objetivos de su carrera deportiva. El entrenador y jugador de hockey, oriundo de Mendoza pero radicado desde hace muchos años en General Villegas, viajará a Países Bajos para disputar el Mundial Máster +50 con la Selección Argentina, una experiencia que volverá a ponerlo frente a los mejores exponentes de la categoría.
Será su segunda participación mundialista, luego de haber competido en Sudáfrica en la categoría +40. Sin embargo, asegura que esta convocatoria tiene un sabor especial, ya que el camino hasta llegar al plantel definitivo fue mucho más exigente. «Este equipo lleva un proceso de dos años. Empezamos con 42 jugadores y en febrero quedó definido el plantel. Hoy somos 19, con jugadores de muchísima experiencia», explicó Calzada, quien destacó la evolución del proyecto respecto al Mundial anterior.
Dentro del seleccionado ocupa nuevamente un lugar en el mediocampo, una posición a la que regresó luego de desempeñarse como defensor central en los últimos años. «Naturalmente siempre fui volante, pero por una cuestión física había retrocedido unos metros. Ahora volví a jugar de volante por izquierda, así que hubo que prepararse muy bien porque hay que correr mucho», comentó en su paso por OVACIÓN.
El campeonato se disputará en Rotterdam, una de las grandes capitales del hockey mundial. Allí, Argentina compartirá grupo con Japón, España, Francia y Bélgica. Para Calzada, el debut será determinante. «El primer partido ayuda mucho. Si ganás, todo se fortalece. Individualidades tenemos por todos lados, hay jugadores de enorme jerarquía, pero creo que todavía nos falta consolidarnos como equipo», analizó con la autocrítica que lo caracteriza.
El villeguense por adopción explicó que durante dos años el plantel se reunió todos los sábados en Buenos Aires para entrenar apenas unas horas, una preparación condicionada por las distancias y las obligaciones laborales de cada integrante. «Son todos referentes de sus clubes, de distintos lugares del país. Hay mucho cacique y poco indio. El desafío será lograr que todas esas individualidades funcionen como un verdadero equipo», señaló.
Más allá de las expectativas deportivas, Calzada no ocultó la emoción que significa volver a vestir la camiseta argentina y hacerlo nada menos que en el país considerado la meca del hockey. «Es un sueño. En Sudáfrica viví una experiencia increíble y me dijeron que este Mundial, al hacerse en Europa, será todavía más grande. Hay una confraternidad muy especial entre los jugadores máster y eso hace que todo sea único», expresó.
Sin embargo, aseguró que afrontará el torneo con la misma filosofía que utilizó en su anterior participación. «No voy pensando en disfrutar durante los partidos. Voy a jugar. Después habrá tiempo para disfrutar todo lo que significa estar ahí», afirmó.
El camino hasta llegar al Mundial también implicó un enorme sacrificio fuera de la cancha. Viajes semanales a Buenos Aires, entrenamientos nocturnos, largas horas de ruta, compromisos familiares y una importante inversión económica formaron parte del recorrido. «Todo es muy amateur. Aparecieron algunos auspicios que ayudan un poco, pero el esfuerzo es prácticamente todo personal. Lo hacemos porque nos apasiona este deporte y porque representar a la Argentina vale cada sacrificio», sostuvo.
Calzada viajará primero a España y luego se unirá al resto del plantel para instalarse en Países Bajos, donde buscará dejar bien representado al hockey argentino y también a General Villegas, ciudad que desde hace años considera su hogar.
