El villeguense vivió en primera persona la clasificación de Argentina a la final del Mundial y relató la emoción, el clima de las tribunas y la impresionante movilización de hinchas albicelestes en distintas ciudades estadounidenses.
Mientras General Villegas seguía por televisión la histórica victoria de Argentina sobre Inglaterra, uno de los vecinos de la ciudad la vivía desde adentro. Gustavo “Chaqueño” Monti fue uno de los miles de argentinos que acompañaron a la Selección en Estados Unidos y que presenciaron en el estadio una de las noches más emocionantes del Mundial.
Entrevistado por FM Actualidad, Monti describió una experiencia que, según sus propias palabras, difícilmente pueda olvidar. “Cuando entré al estadio te juro que se me venían las lágrimas”, confesó al recordar el momento en que tomó dimensión de dónde estaba y lo que estaba viviendo.
El villeguense siguió a la Selección en varias sedes del torneo. Estuvo en Miami para el partido ante Cabo Verde, luego acompañó al equipo frente a Egipto y Suiza, y finalmente llegó a Atlanta para el esperado cruce con Inglaterra. Según relató, en la mayoría de los encuentros la presencia argentina fue abrumadora.
“En Kansas éramos un 90% argentinos. Ayer, en Atlanta, se notaban más los ingleses, pero igualmente había muchísima gente nuestra”, señaló.
Una fiesta que siguió después del partido
La victoria frente a Inglaterra desató una celebración que se prolongó durante horas dentro del estadio. Monti contó que los hinchas argentinos se resistían a abandonar sus ubicaciones y que la organización terminó desalojando las tribunas.
“Nos quedamos una hora y media o dos horas después del partido. No nos queríamos ir. Al final nos sacaron”, recordó entre risas.
También destacó el comportamiento general de los simpatizantes y la convivencia entre hinchadas, algo poco habitual para los estándares argentinos. Aunque reconoció que hubo algunos incidentes menores en la calle, aseguró que el operativo de seguridad fue muy importante.
“Hay mucha seguridad. La gente va con sus hijos. Dentro de la cancha no pasó nada”, afirmó.

Messi y Argentina, una atracción mundial
Uno de los aspectos que más llamó la atención del villeguense fue la cantidad de personas de otras nacionalidades que alentaban por Argentina. Según explicó, no solo había argentinos en las tribunas.
“Hay muchos chinos alentando para Argentina. También algunos brasileños y muchos norteamericanos que apoyan a la Selección. Acá la gran figura es Messi. Se vuelven locos con Messi”, relató.
La presencia de Lionel Messi aparece como uno de los grandes motores de la simpatía internacional por el seleccionado nacional. Para Monti, ese fenómeno se percibe claramente en cada ciudad que visitó durante el campeonato.
Los banderazos y el color argentino
Además de los partidos, el chaqueño destacó la magnitud de los tradicionales banderazos argentinos. Recordó especialmente los realizados en Miami y Atlanta, donde miles de personas se congregaron para acompañar al equipo.
“El de Miami fue tremendo. Dicen que había 60.000 personas. Y el de Atlanta fue igual o mejor. Fue impresionante”, comentó.
A su entender, ninguna otra afición logra igualar el nivel de aliento que muestra la hinchada argentina.
“No largan el resto las otras hinchadas. La nuestra es terrible. Hay grupos con bombos, cantan durante horas y todo el mundo acompaña. Llovía y la gente seguía cantando”, describió.
Un partido que ya es historia
Más allá de la expectativa que genera la final, Monti considera que el duelo frente a Inglaterra ya quedó grabado como uno de los grandes momentos de este Mundial.
“Para mí el partido emblema fue el de ayer. La final quiero que la ganemos, pero el partido para ver era el de ayer”, sostuvo.
La emoción lo atravesó antes, durante y después del encuentro. Lloré antes y después. No lo podés creer. Pensás: ¿cómo puede ser que estoy acá? Soy un agradecido de Dios por poder vivir algo así”, expresó.
La gran duda: Nueva York o General Villegas
Al momento de la entrevista, Monti enfrentaba una decisión que muchos hinchas envidiarían: quedarse en Estados Unidos para presenciar la final o regresar a General Villegas para compartir el partido con su hijo.
“Estoy analizando si me voy a Nueva York o me vuelvo a Villegas para ver la final con mi hijo. Me gustaría festejarlo con él”, contó.
La reflexión abrió un debate inmediato. Por un lado, la posibilidad irrepetible de asistir a una final mundialista. Por el otro, el valor emocional de compartir ese momento con la familia.
Sea cual sea la decisión final, Gustavo Monti ya tiene asegurado un lugar privilegiado entre los hinchas argentinos que pudieron vivir desde adentro una de las campañas más recordadas de la Selección. Y mientras millones de personas celebraron desde sus hogares, él tuvo la oportunidad de sentir en carne propia cómo una multitud albiceleste transformó estadios estadounidenses en auténticos escenarios argentinos.