El Jardín de Infantes N° 901 cerró con un balance altamente positivo una nueva edición de su tradicional venta de locro, una propuesta solidaria que, una vez más, contó con un fuerte acompañamiento de la comunidad y que permitirá continuar realizando mejoras en el establecimiento educativo.
La directora de la institución, Yésica Garcete, expresó su satisfacción por los resultados obtenidos y destacó el compromiso demostrado por docentes, la Asociación Cooperadora, las familias y los vecinos que colaboraron de distintas maneras para hacer posible la iniciativa.
«Fueron dos jornadas de mucho trabajo, compromiso y dedicación, pero sobre todo de encuentro entre el equipo docente, la Asociación Cooperadora, las familias y toda la comunidad educativa del Jardín 901», señaló Garcete al realizar el balance de la actividad.
La directora confirmó que la venta superó las expectativas tanto por la cantidad de porciones comercializadas como por la recaudación obtenida, fondos que serán destinados a seguir concretando mejoras en la institución.
En ese sentido, resaltó el trabajo permanente que desarrolla la Cooperadora del jardín, a la que definió como un pilar fundamental para llevar adelante numerosos proyectos.
«Nuestra cooperadora viene trabajando desde hace muchos años con un enorme compromiso, acompañándonos durante todo el año y haciendo posible que muchos proyectos que tenemos en mente se conviertan en realidad», expresó.
Agradecimiento a quienes hicieron posible el locro
Garcete hizo extensivo su reconocimiento a todas las personas que colaboraron con la organización, ya sea mediante donaciones, trabajo voluntario o adquiriendo una porción del tradicional plato.
«Estamos muy felices con los resultados y queremos agradecer profundamente al equipo docente, a cada integrante de la cooperadora, a las familias y a todas las personas de la comunidad que colaboraron con donaciones, con su tiempo, con trabajo y, por supuesto, comprando o vendiendo una porción del locro», manifestó.

También dedicó un agradecimiento especial a Ariel Trojaola, quien desde hace más de quince años está al frente de la elaboración del locro.
«Nos acompaña desde hace más de 15 años con su exquisito locro, poniendo su experiencia, su generosidad y su cariño al servicio de nuestra institución», destacó.
Una edición con un significado especial
Más allá del éxito alcanzado, la directora reconoció que esta edición tuvo una carga emocional diferente, ya que fue la primera sin la presencia de quien fuera durante muchos años su compañera en el equipo directivo, quien recientemente se trasladó a otra ciudad.
«Durante muchos años vivimos estas jornadas con mucha alegría, trabajando codo a codo, complementándonos y disfrutando de cada momento. La extrañé muchísimo», confesó.
Sin embargo, remarcó que el respaldo del resto del equipo permitió que la actividad volviera a desarrollarse con el mismo espíritu de siempre.
«Quiero destacar que el gran equipo del Jardín 901 estuvo presente en todo momento, acompañándonos con el mismo compromiso y haciendo que esta edición fuera tan especial y exitosa como las anteriores», sostuvo.
El valor del trabajo colectivo
Finalmente, Garcete dejó un mensaje de agradecimiento a toda la comunidad por el permanente acompañamiento que recibe la institución.
«Solo nos queda decir gracias. Gracias por demostrar una vez más que cuando una comunidad se une por un mismo objetivo, los resultados superan cualquier expectativa», afirmó.
Asimismo, agradeció el espacio brindado por Actualidad para difundir las actividades del jardín y mantener informada a la comunidad sobre las iniciativas que impulsan desde la institución.