El proyecto «IA: Inteligencia Adolescente», desarrollado por estudiantes del Centro Educativo Complementario de General Villegas, fue uno de los seleccionados para la instancia regional de la Feria de Ciencias. La propuesta busca que los jóvenes aprendan a utilizar la inteligencia artificial de manera responsable, cuestionando sus respuestas y comprendiendo sus alcances y limitaciones.
El Centro Educativo Complementario (CEC) de General Villegas volverá a representar al distrito en una nueva instancia de la Feria de Ciencias. El proyecto «IA: Inteligencia Adolescente» fue seleccionado para participar en la etapa regional que se desarrollará el próximo 14 de agosto en Rivadavia, consolidando una trayectoria institucional que, año tras año, logra destacarse con propuestas innovadoras.
La directora de la institución, Natalia Rach, destacó que el trabajo nació a partir de una inquietud de los propios alumnos, quienes comenzaron a utilizar ChatGPT para resolver tareas escolares y generar imágenes, aunque advirtieron que muchas veces aceptaban las respuestas sin cuestionarlas.
«Los chicos empezaron a ver que aceptaban pasivamente lo que el GPT les contestaba. No investigaban si la información era correcta o si podía contener errores», explicó. Ese diagnóstico fue el punto de partida de una investigación que evolucionó hacia una experiencia de investigación-acción, donde los propios estudiantes asumieron un rol activo como investigadores.
Aprender a preguntar
El proyecto no se limitó a analizar el funcionamiento de la inteligencia artificial. También buscó enseñar a formular mejores preguntas y comprender que la calidad de las respuestas depende, en gran medida, de la información que se brinda a la herramienta.
Según explicó Rach, los alumnos aprendieron que realizar consultas demasiado generales puede derivar en respuestas poco útiles o imprecisas. En cambio, al construir indicaciones más específicas y contextualizadas, la inteligencia artificial ofrece resultados más cercanos a lo que realmente se busca.
Durante el desarrollo del trabajo también exploraron distintas plataformas de inteligencia artificial y descubrieron que ChatGPT no es la única herramienta disponible, sino que existen alternativas con diferentes aplicaciones según cada necesidad.
La tecnología frente al arte
Uno de los aspectos más originales del proyecto fue la articulación entre inteligencia artificial y educación artística.
A partir del proyecto institucional del CEC, dedicado al análisis de distintos artistas plásticos, los estudiantes utilizaron la inteligencia artificial para recrear estilos pictóricos y reflexionar sobre aquello que la tecnología todavía no puede reemplazar.
La experiencia permitió arribar a una conclusión compartida: la inteligencia artificial puede generar imágenes inspiradas en determinados autores, pero no puede reproducir la historia personal, las emociones y la sensibilidad que hay detrás de una obra artística.
Como ejemplo, los alumnos pidieron a la inteligencia artificial que imaginara cómo representaría distintos oficios un determinado artista en la época colonial, ajustando cuidadosamente las consignas para obtener resultados coherentes.
Un proyecto con participación protagónica de los estudiantes
Rach remarcó que el verdadero valor de la propuesta radica en que fueron los propios estudiantes quienes construyeron el proyecto.
«La docente fue una guía. Los chicos fueron quienes hicieron el trabajo y se apropiaron completamente de él», señaló. Incluso destacó que cualquier integrante del grupo puede explicar la investigación porque todos conocen en profundidad el proceso desarrollado.
Entre las fortalezas señaladas por las evaluadoras figuraron la actualidad de la temática, el trabajo colaborativo, la integración entre ciudadanía digital y educación artística y el protagonismo estudiantil durante todo el proceso.
Ahora el equipo aprovecha el receso invernal para realizar los ajustes sugeridos antes de presentarse en la instancia regional.
Un CEC que sigue activo durante el receso
Mientras prepara la Feria Regional, el Centro Educativo Complementario mantiene abiertas sus puertas durante las vacaciones de invierno.
La institución funciona de lunes a viernes en horario reducido, de 8 a 12.30, ofreciendo desayuno, comedor y almuerzo, además de actividades pedagógicas, música y educación física para niños y adolescentes desde los dos años hasta el nivel secundario.
Rach explicó que esta continuidad también representa un acompañamiento importante para las familias que trabajan durante el receso escolar, ya que los chicos pueden seguir asistiendo con normalidad.
Asimismo, recordó que la inscripción permanece abierta durante todo el año para quienes deseen incorporarse a la propuesta educativa del CEC.
«Recibimos a chicos desde los 2 años hasta el nivel secundario. Quienes quieran sumarse pueden acercarse a realizar la inscripción o la reinscripción», indicó la directora.
