El piloto de Trenque Lauquen logró su primer triunfo de la temporada en el TC Pista y desató el festejo de un grupo de seguidores villeguenses que lo acompaña carrera tras carrera. La promesa de una vaquillona ahora deberá hacerse realidad.
El automovilismo suele regalar historias que trascienden los resultados. En los boxes, lejos del ruido de los motores y las banderas a cuadros, también nacen amistades que perduran con el paso del tiempo. Una de ellas tiene como protagonistas al piloto trenquelauquense Felipe Bernasconi y un grupo de fanáticos de General Villegas que lo adoptó como propio.
El pasado fin de semana, en el Gran Premio Shell V-Power disputado en San Juan por la novena fecha del TC Pista, Bernasconi consiguió un triunfo tan esperado como celebrado. El joven piloto de Trenque Lauquen se quedó con su primera victoria de la temporada al mando del Toyota Camry de su estructura familiar JMB Competición, luego de un año en el que ya había mostrado un gran potencial con una pole position y varios resultados destacados.
Detrás suyo terminaron Gabriel Gandulia y Juan Sebastián Gallo, ambos con Ford Mustang, completando un podio que tuvo al bonaerense como gran protagonista de la jornada.
Pero apenas cayó la bandera a cuadros, hubo otro festejo que se vivió casi con la misma intensidad. Fue el de un grupo de simpatizantes villeguenses integrado, entre otros, por Oscar Oronoz, Walter Álvarez, Jorge Coronel, José Echave y Luis Chirizola, quienes desde hace tiempo siguen al joven piloto en buena parte del calendario.
La relación nació como tantas otras en el automovilismo: compartiendo mates, charlas y largas jornadas en los boxes. Con el paso de las carreras, el afecto fue creciendo hasta convertir a Bernasconi en una especie de «ahijado deportivo» para los hinchas villeguenses, que siempre encuentran un momento para acercarse al box del Toyota Camry, alentarlo y compartir la pasión por los fierros.
Entre bromas y conversaciones apareció hace un tiempo una promesa muy particular: si Felipe lograba ganar una carrera en el TC Pista, el grupo de Villegas le regalaría una vaquillona. Una apuesta típica del interior bonaerense, nacida entre amigos y con mucho humor, que ahora dejó de ser una simple ocurrencia para convertirse en una deuda pendiente.
Con apenas 19 años, Bernasconi continúa consolidándose como una de las grandes promesas del automovilismo nacional. Luego de debutar en el TC Mouras en 2024, donde consiguió una victoria, dio el salto al TC Pista en 2025 y esta temporada afronta el campeonato con un Toyota Camry desarrollado por el equipo familiar de Trenque Lauquen.
Su victoria en San Juan lo ratificó como uno de los protagonistas del certamen y le permitió dar un paso importante en la pelea por el campeonato, reafirmando el crecimiento que venía evidenciando durante todo el año.
La próxima cita del TC Pista será el 23 de agosto en Paraná, donde Bernasconi seguramente volverá a contar con el aliento de sus amigos villeguenses. Ellos estarán, como siempre, acompañándolo desde los boxes. Y, probablemente, también recordándole que aquella promesa hecha entre risas ya no tiene marcha atrás.
Porque algunas victorias entregan copas y puntos para un campeonato. Otras, además, dejan historias que merecen ser contadas… y una vaquillona que espera cambiar de dueño.
