En una nueva edición de Tecnología Al Paso, Gustavo González explicó cómo trasladar contactos, fotos, aplicaciones y conversaciones al cambiar de teléfono, sin poner en riesgo la información personal. También brindó recomendaciones para proteger las contraseñas, WhatsApp y los datos sensibles antes de entregar o vender el equipo anterior.
Los teléfonos celulares dejaron hace tiempo de ser únicamente una herramienta para comunicarse. Hoy concentran gran parte de la vida cotidiana: contactos, fotografías, documentos, aplicaciones bancarias, billeteras virtuales, historiales de conversaciones y hasta las claves de acceso a múltiples servicios. Por eso, cambiar de dispositivo suele generar una mezcla de entusiasmo y preocupación.
En ese contexto, durante una nueva emisión del espacio Tecnología Al Paso, Gustavo González abordó uno de los temas que más consultas genera entre los usuarios: cómo cambiar de celular sin perder información y de manera segura.
Las herramientas hacen el proceso mucho más sencillo
González explicó que tanto Android como Apple fueron simplificando el traspaso de información entre dispositivos.
«Antes cambiar el teléfono era un proceso complicado y casi siempre necesitabas la ayuda de un especialista. Hoy cualquier usuario puede hacerlo porque los propios sistemas operativos te van guiando paso a paso», señaló.
Las herramientas permiten copiar contactos, fotografías, aplicaciones, configuraciones e incluso las contraseñas almacenadas en el dispositivo. En el caso de los teléfonos Android, una de las aplicaciones más utilizadas es Smart Switch, que facilita la migración de toda la información mediante un cable o, si no se dispone de él, a través de una conexión Wi-Fi.
El especialista recordó que actualmente el celular funciona como una verdadera «memoria digital», donde ya no solo se guardan imágenes y números telefónicos, sino también información laboral, documentos y accesos a servicios esenciales.
Las contraseñas también forman parte del traslado
Uno de los puntos sobre los que hizo mayor hincapié fue el cuidado de las contraseñas.
Muchas aplicaciones ofrecen guardarlas automáticamente y esa información queda almacenada en administradores de contraseñas propios del sistema operativo o del navegador.
«Cuando transferimos el teléfono también pueden transferirse esas contraseñas. Allí se guardan el sitio, el usuario y la clave de acceso, por eso es fundamental hacer el procedimiento correctamente y proteger esa información», explicó.
También recomendó utilizar gestores de contraseñas específicos o las herramientas que ofrecen Android y Apple para administrar esos datos de manera segura.
Comprobar que todo funcione antes de borrar el teléfono viejo
Otra de las recomendaciones fue no apresurarse a eliminar la información del dispositivo anterior.
«El teléfono viejo conserva todo hasta que decidimos borrarlo. Lo mejor es esperar unos días y comprobar que en el nuevo equipo funcionen correctamente las aplicaciones que usamos todos los días», indicó.
Sugirió verificar especialmente el acceso al correo electrónico, las fotos, las aplicaciones bancarias, Mercado Pago, redes sociales y cualquier otra herramienta de uso frecuente.
Además, recordó que ambos teléfonos deben tener la batería completamente cargada durante el proceso de transferencia para evitar interrupciones.

WhatsApp requiere una atención especial
Uno de los aspectos más importantes del cambio de equipo es el traspaso de WhatsApp.
González explicó que la aplicación exige una nueva validación cuando se registra en otro teléfono y que, por cuestiones de seguridad, incluso puede bloquear temporalmente el acceso si detecta movimientos inusuales.
«Me pasó ayudando a una persona. WhatsApp detectó un cambio extraño y bloqueó el acceso durante 24 horas. Después volvió a habilitarlo normalmente. Es un mecanismo de seguridad», comentó.
Por eso aconsejó realizar previamente una copia de seguridad desde la configuración de WhatsApp para conservar el historial completo de conversaciones, especialmente para quienes utilizan la aplicación con fines laborales.
El teléfono viejo también debe protegerse
Una vez confirmado que toda la información fue trasladada correctamente, llega otro paso fundamental: borrar completamente el dispositivo anterior.
«No importa si se lo vas a vender, regalar o dárselo a un familiar. Ese teléfono tiene tus fotos, tus contraseñas, documentos y accesos a aplicaciones como Mi Argentina o los bancos. Hay que restaurarlo a valores de fábrica», remarcó.
Explicó que eliminar aplicaciones una por una no garantiza que desaparezca toda la información personal, mientras que la restauración de fábrica sí elimina completamente los datos almacenados.
El primer celular y la edad adecuada
Sobre el final de la charla surgió otro tema vinculado con la tecnología y la familia: la edad a la que los chicos reciben su primer teléfono.
González comentó que, según estadísticas, en Argentina el primer celular suele entregarse alrededor de los nueve años, aunque recordó que la Sociedad Argentina de Pediatría considera recomendable esperar hasta los 12 o 13 años, cuando los chicos adquieren mayor autonomía.
De todos modos, explicó que tanto Android como Apple ofrecen herramientas de control parental que permiten limitar funciones, administrar tiempos de uso y supervisar la actividad de los menores.
Finalmente, recordó que al configurar un nuevo teléfono también será necesario volver a registrar las huellas digitales o el reconocimiento facial.
«La autenticación biométrica pertenece al dispositivo. Por eso, aunque ya la tengas configurada en el teléfono anterior, el nuevo equipo te va a pedir que vuelvas a registrar tu huella o tu rostro. Es una medida de seguridad completamente normal», concluyó.