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ACA VS. ACTC: el duelo permanente que divide al automovilismo argentino | Por José Luis Vázquez

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Los éxitos de Franco Colapinto en Fórmula 1, desde su debut en 2024, como de Nicolás Varrone, Leonel Pernía, José María López y los hermanos Néstor y Franco Girolami, entre otros pilotos más, deberían llenarnos de orgullo a todos los argentinos. Por desgracia, estos éxitos son desaprovechados por una lucha que vienen sosteniendo el ACA (Automóvil Club Argentino) y la ACTC (Asociación Corredores del Turismo Carretera) por el dominio de este deporte, que es el más popular después del fútbol, provoca una guerra sin cuartel y que no ve visos de terminar. Pero seguramente el lector se pregunta: ¿por qué pasa esto? y ¿Cuál es el origen de la disputa? Intentaremos, en este artículo, explicar las razones de la disputa y cuyo origen se remonta a una categoría: el Turismo Carretera.

En el año 1960, cuando el TC estaba bajo la órbita del ACA, un grupo de pilotos se reúnen en la casa del Sr. Plinio Abel Rosetto para buscar soluciones a sus problemas y en la cual se constituye la ACTC, siendo el anfitrión de la casa el primer presidente de dicho organismo en vez de algún piloto más conocido, como por ejemplo los hermanos Juan o, en su defecto, Oscar Gálvez. Al momento del nacimiento, la primera queja fue una decisión inconsulta del ACA sobre recargar combustible desde el exterior del vehículo cuando ellos querían hacerlo desde adentro del coche o, en 1968, en la era de los autos Sport, por el peso mínimo de los autos, límite de cilindrada y distancia entre ejes, que eran pautas técnicas del ACA.

Para los años 70, la ACTC aceptaría la propuesta del ACA de reducir la cilindrada de motores, que pasarían de 4000 a 3000 centímetros cúbicos, aunque se generó una disputa con los pilotos por el arco de cilindrada, que permitía una cilindrada mínima de 1450 cc y habilitaba a participar a Peugeot y Fiat en esta categoría. Más tarde, la comisión técnica de la ACTC solicitó incluir una brida (que es como un inhibidor de potencia) para reducir la velocidad de los coches y, en 1974, el enfrentamiento entre ACA-CADAD con la ACTC hizo que el campeonato empezara tarde (recién en abril) y solo la intervención de la Subsecretaría de Deportes de la Nación hizo que el conflicto fuera disminuyendo hasta que, en 1978, nuevas disputas entre las partes (con boicot de carreras) o incluso la presentación de un torneo nocturno en el que el ACA presentaba autos de 2 litros de cilindrada (indicada por ellos como el nuevo TC), la ACTC decidió no seguir colaborando con el principal órgano rector y los pilotos tomaron una decisión histórica: autofiscalizar las carreras del TC, quedando en este período Octavio Suárez de presidente y siendo el responsable del gran cambio que con el tiempo le iba a dar al Turismo Carretera una nueva impronta: ausencia de equipos oficiales (como había sido la costumbre en los años 70) y pilotos integrados a equipos que se armaban en la provincia de Buenos Aires, principalmente.

Con el paso del tiempo, las relaciones entre el ACA y ACTC fueron cambiando, para bien, e incluso se permitió que compartieran competencias en un mismo circuito (autódromo de los Hermanos Gálvez) o la posible carrera de Nueve de Julio, en 1997, que reuniría a cuatro categorías (TC, TC 2000, TN y Top Race) con un valor de 30 pesos de ese entonces, pero que se canceló por las lluvias en ese momento. Esta buena amistad terminaría en 2001 con un nuevo conflicto (esta vez fueron las licencias para correr que solo permitían participar en una sola categoría) que se solucionó rápido (volviendo a admitir licencias dobles) y además le otorgó el ACA un poder limitado a la ACTC para que siga fiscalizando al TC y TC Pista. Luego de esto se mantuvo cierta cordialidad hasta que, en diciembre de 2023, con la asunción de las nuevas autoridades nacionales, la ACTC, a cargo de Hugo Mazzacane, comenzaría a absorber categorías que estaban en la órbita del ACA (aprovechando que además venía golpeada por haber apoyado al candidato contrario a presidente de la FIA) y quedando el máximo órgano rector con pocas categorías, en tanto que la organización de Mazzacane amplió su poder hasta límites insospechados.

Ya en 2025, un decreto del Gobierno nacional determinó que el Automóvil Club Argentino era la única entidad que podía fiscalizar las carreras, quitando el poder limitado a la ACTC y declarando que sus carreras eran ilegales. Hace un mes, más o menos, César Caram, presidente de ACA, y Hugo Mazzacane, encargado de la ACTC, sostuvieron conversaciones para tratar de poner fin a esta lucha y se espera que en unos días este intento de diálogo llegue a buen puerto (creo que las personas a las que les gusta este deporte quieren) y que contará con la visita de Mohamed Ben Sulayem, que es el presidente de la FIA (Federación Internacional del Automóvil), en donde ambos dirigentes buscarán quedar bien parados: por el lado del ACA, mostrar su solidez y capacidad de mantener el orden, y la ACTC usará al Turismo Carretera como su arma insignia, ya que es la categoría de Turismo más antigua del automovilismo (certificada con el premio Guinness en 2008). La reunión estaría pactada para el 3 de septiembre en la sede del Automóvil Club Argentino. Si debiera arriesgar una opinión, pueden pasar dos cosas: que la reunión no dé los frutos esperados o se le pedirá a la ACTC eliminar categorías que se superponen. Si esto ocurriera, sería gradual, no de golpe.

A modo de cierre del artículo explicaremos las categorías a cargos de cada uno de los organismos: el ACA, a través de la CDA (Comisión Deportiva Automovilística), maneja las categorías Turismo Competición 2000 (con equipos oficiales y privados), la Fórmula Nacional, Top Race (creada por la ACTC en 1997 y desde 2011 parte del ACA), Fiat Competizione, Rally Argentino y Superbikes, además de federaciones provinciales bajo su control. En tanto, la ACTC tiene bajo su control al Turismo Carretera, TC Pista, TC Mouras, TC Pista Mouras, TC Pick Up y el Pista Pick Up, Turismo Pista (con sus 3 clases), Fórmula 2 Argentina, Turismo Nacional APAT (con 2 clases de cilindradas), Turismo Carretera 2000 (ex-TC 2000), TC Junior (ex-Top Race Junior).

Estas categorías las fiscaliza la ACTC a través de la CAF (Comisión Asesora Fiscalizadora) y tienen federaciones como la Metropolitana, Carshow Santafesino y la Asociación de Mar y Sierras, que se manejan con sus propios estatutos.

Fuentes de consulta: libro de Clarín El fenómeno TC, febrero de 2004, y artículos del sitio web Carburando.

*El autor es abogado

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