Las concejales de La Libertad Avanza se refirieron a los loteos impulsados por el municipio y pusieron el foco en la falta de servicios básicos en algunos sectores. También cuestionaron el destino de los fondos del Banco de Tierras y reclamaron que se prioricen las necesidades de quienes ya adquirieron sus lotes.
Las concejales de La Libertad Avanza Josefina Caramés y María José Echave abordaron, durante su paso por FM Actualidad, la situación de distintos terrenos y loteos del distrito, en el marco del debate generado por el proyecto de compra del Hotel Rucalén.
Las legisladoras cuestionaron, principalmente, la falta de servicios básicos en algunos sectores donde ya se encuentran personas que adquirieron terrenos e incluso construyeron sus viviendas.
Uno de los ejemplos mencionados fue el de Quinta de Handorf, donde, según expresaron, existen vecinos que todavía esperan contar con energía eléctrica. “Hay gente que tiene la casa lista y no está viviendo ahí porque no tiene luz”, plantearon.
Caramés y Echave señalaron que, antes de avanzar con nuevos proyectos o destinar recursos a otras iniciativas, deberían resolverse las necesidades de quienes ya adquirieron lotes.
“Lo importante es que la gente tenga el terreno y tenga los servicios mínimos para poder construir su casa”, sostuvieron.
En ese sentido, cuestionaron que se entregue o comercialice un terreno sin que cuente previamente con cuestiones esenciales, como la delimitación correspondiente, calles de acceso y la posibilidad de conectarse a los servicios.
La situación de Quinta de Handorf
Las concejales señalaron que en Quinta de Handorf hay personas que ya construyeron sus viviendas y que deben recurrir a diferentes alternativas ante la falta de energía eléctrica.
“Hay casas terminadas que hoy no tienen luz”, manifestaron, al tiempo que mencionaron situaciones de vecinos que utilizan grupos electrógenos o reciben conexiones provisorias desde propiedades cercanas.
Para las representantes de La Libertad Avanza, el acceso a la energía eléctrica constituye un servicio básico que debería estar garantizado para quienes adquirieron los terrenos.
También señalaron que el expediente relacionado con Quinta de Handorf todavía no llegó al Concejo Deliberante, según expresaron durante el diálogo con Actualidad, por lo que afirmaron desconocer detalles relacionados con los adjudicatarios y las condiciones de las operaciones.
Los fondos del Banco de Tierras
La discusión sobre los terrenos también se vinculó con el proyecto de compra del Hotel Rucalén. Caramés y Echave cuestionaron el destino de los recursos que ingresaron a través de la venta de lotes y consideraron que primero deberían atenderse las necesidades de los sectores que ya se encuentran en proceso de urbanización.
Según señalaron, la normativa establece que determinados fondos vinculados a los terrenos integran el Banco de Tierras. En ese contexto, las concejales manifestaron que la prioridad debería estar puesta en garantizar los servicios mínimos para quienes ya adquirieron un lote.
“Primero pongámosle los servicios mínimos a la gente a la cual se le otorgaron los terrenos”, remarcaron.
La Quinta de Del Valle y la necesidad de planificación
Las concejales también hicieron referencia a los terrenos entregados recientemente en el predio conocido como ex Quinta de Del Valle y cuestionaron la planificación de los nuevos desarrollos.
Plantearon que la entrega de terrenos debe ir acompañada de las condiciones necesarias para que sus adjudicatarios puedan avanzar posteriormente con la construcción y la instalación de sus viviendas.
“No es solamente entregar un terreno. Si se lo vas a cobrar a una persona, tiene que estar demarcado y contar con los servicios para que pueda construir”, expresaron.
Además, pusieron el foco en la situación de los vecinos que ya realizaron un esfuerzo económico para adquirir un lote y avanzar con su vivienda.
Para Caramés y Echave, la prioridad debería estar centrada en garantizar servicios básicos y condiciones adecuadas antes de continuar con nuevas etapas de adjudicación.
Las concejales insistieron en que el acceso a un terreno representa una posibilidad concreta para muchas familias, pero consideraron que ese proceso debe estar acompañado por infraestructura y planificación.
“El terreno es importante, pero también lo es que la persona tenga los servicios para poder vivir dignamente”, concluyeron.

