La 12° sesión ordinaria del Concejo Deliberante de General Villegas tuvo un tratamiento rápido de los 13 asuntos entrados legislativos previstos en el orden del día. En aproximadamente media hora, los expedientes fueron aprobados o derivados a las respectivas comisiones. Sin embargo, el tramo final de la sesión estuvo atravesado por una cuestión que no formaba parte de los temas a tratar: la compra del Hotel Rucalén, proyecto presentado por el Departamento Ejecutivo y actualmente en comisión.
Una vez finalizado el tratamiento de los asuntos, el concejal Adrián Carenzo, quien ocupó la banca de Cecilia Caponi durante su licencia dentro del bloque oficialista, pidió la palabra para dejar expresada su posición respecto de la adquisición del inmueble. Carenzo manifestó su rechazo absoluto a la compra del Rucalén, aun cuando el expediente no se encontraba en tratamiento y, por lo tanto, no correspondía una votación sobre el tema.
La intervención tuvo además un motivo particular: Carenzo no estará en su banca cuando el proyecto sea tratado, por lo que aprovechó la sesión para dejar asentada públicamente su postura frente a una iniciativa que genera debate dentro del ámbito legislativo y también en la comunidad.
Su compañera de bloque, Lucila Gisbert, intervino para solicitar la interrupción de la alocución, al considerar que las expresiones de Carenzo se encontraban fuera de contexto respecto de los asuntos que correspondían a la 12° sesión ordinaria.
Carenzo volvió a pedir la palabra y sostuvo que el proyecto sobre el Rucalén implica «una enorme responsabilidad». En ese sentido, pidió al resto de los concejales que, cuando llegue el momento de analizarlo, lo hagan «con mucha honestidad».
La postura del edil recibió luego el respaldo de Dante Costamagna, integrante del bloque de La Libertad Avanza, quien destacó la «valentía» de Carenzo por expresar públicamente su desacuerdo con la compra. «La comunidad no está de acuerdo y lo está manifestando», sostuvo el concejal.
De esta manera, aunque el proyecto de adquisición del Hotel Rucalén no formó parte del orden del día ni fue sometido a votación, terminó ocupando el centro de la escena política en el cierre de una sesión que, hasta ese momento, se había desarrollado con rapidez.

Reemplazos por licencias
La 12° sesión ordinaria también contó con otros reemplazos temporarios en las bancas del Concejo Deliberante.
Por el bloque de Fuerza Patria, Sofía Mackay se encuentra de licencia y en esta oportunidad asumió una banca Mauro Gighliano. En tanto, por La Libertad Avanza, Sergio Tomaselli también solicitó licencia y fue reemplazado durante la sesión por Vanesa Lavín.
Así, con 13 asuntos entrados que tuvieron un tratamiento expeditivo, la sesión concluyó formalmente en poco más de media hora, aunque el debate político quedó instalado en torno a un proyecto que todavía permanece en comisión: la eventual compra del Hotel Rucalén por parte del Municipio.
- Secretaria y presidente Concejo Deliberante
- Bloque Fuerza Patria
- Bloque La Libertad Avanza