El centrodelantero de Atlético convirtió por duplicado en la goleada sobre Blaquier que le permitió a La Academia conquistar el Clausura. Después de casi dos meses fuera por un desgarro, Gamarra volvió a ser protagonista en una noche especial.
Nicolás Gamarra necesitaba una noche así. Después de atravesar una lesión que lo mantuvo casi dos meses alejado de las canchas y de algunos partidos en los que le costó reencontrarse con el gol, el centrodelantero tuvo una actuación destacada en la jornada en la que Atlético se consagró campeón del Torneo Clausura.
El atacante convirtió dos de los cinco goles de La Academia en la goleada sobre Blaquier y, además, contó con varias oportunidades para ampliar su cuenta personal. Pero más allá de sus conquistas, Gamarra volvió a mostrarse activo y participativo en el ataque, justo cuando el equipo necesitaba cerrar el campeonato.
“Estos últimos partidos no venía convirtiendo. Por ahí me tocaba llevar de otro lado al equipo, pero siempre el delantero vive del gol y, por suerte, gracias a Dios, se dio hoy”, expresó el goleador en diálogo con OVACIÓN.
La responsabilidad de vestir la camiseta número nueve de Atlético también fue uno de los temas que abordó Gamarra. El delantero entiende que se trata de una posición que exige goles, especialmente en un equipo acostumbrado a pelear por los primeros lugares.
“Tener la camiseta nueve significa que hay que convertir. Es la camiseta de un equipo grande, que todos los años pelea y es lindo poder vestirla y representarla de esta manera”, señaló.
Su regreso no fue sencillo. El desgarro que sufrió lo obligó a permanecer fuera de competencia durante un período prolongado, mientras sus compañeros continuaban consiguiendo resultados. Para un futbolista acostumbrado a ser titular, observar los partidos desde afuera también implicó afrontar otra faceta de la competencia.
“Uno por ahí lo ve afuera y no puede aportar desde adentro de la cancha, pero siempre hay que ser positivo, aportar desde donde te toca”, explicó. Y agregó: “Por ahí no me tocaba aportar desde adentro de la cancha, pero sí trataba de aportar desde afuera. Ahora que puedo aportar de adentro, trato de dar mi granito de arena para el equipo”.
La goleada ante Blaquier significó, entonces, mucho más que una vuelta al gol. Fue también la confirmación de que Gamarra recuperó sensaciones y pudo contribuir directamente en la obtención del título.
El delantero también destacó el desafío que representa para Atlético afrontar una temporada con doble competencia. El Clausura y el Torneo Regional Federal Amateur obligaron al plantel a sostener una exigencia elevada, con partidos y entrenamientos que requieren una preparación diferente.
“Es difícil la doble competencia, pero creo que nos preparamos. Nosotros los jugadores queremos jugar todos los partidos, todos los minutos. Eso después es decisión del técnico y la respetamos, pero de mi parte estoy a disposición y, lo que me toque y de donde me toque, voy a sumar lo más posible”, manifestó.
Lejos de conformarse con el campeonato conseguido, Gamarra sabe que el calendario de Atlético todavía ofrece varios desafíos. La Academia tendrá por delante la definición del año en la Liga y continuará su participación en el Regional Amateur. “Esto creo que es un gran paso y un premio para el equipo, pero todavía nos resta la final del año, y también nos queda el Reducido y el Regional. Tenemos muchísimas cosas”, remarcó.
La consagración, sin embargo, merecía una pausa. Después de un año de exigencias, lesiones, competencia y esfuerzo, el centrodelantero pudo disfrutar de una noche que difícilmente olvide.
“Hoy toca festejar y mañana ya poner la cabeza en el miércoles”, señaló Gamarra, en referencia al próximo compromiso frente a Santa Rita.
Con dos goles en la noche de la consagración, el nueve recuperó una de sus principales virtudes: el contacto con la red. Pero, sobre todo, volvió a sentirse parte desde adentro en un Atlético que acaba de sumar otro título y que todavía tiene objetivos importantes por delante.
