El defensor de Eclipse volvió a General Villegas para afrontar la parte decisiva de la temporada. Habló de su regreso a la competencia, destacó el crecimiento de sus compañeros y palpitó el debut ante Ingeniero por el Dodecagonal.
Alejandro Suárez atraviesa días especiales. A la alegría que significó consagrarse campeón del Torneo Apertura con Eclipse se le sumó una experiencia todavía más importante en su vida personal: hace dos meses fue papá por primera vez. Después de acompañar a su pareja durante el embarazo y los primeros días de su hija, el defensor volvió a General Villegas junto a su familia para encarar la última parte de la temporada.
“Puse a la familia primero. Soy primerizo y quería estar en todos los momentos, con el embarazo de mi señora y recién nacida mi hija. Quería estar en cada movimiento y verla crecer. Creo que es lo más lindo que me ha pasado en toda la vida”, contó Suárez en los micrófonos de OVACIÓN.
La llegada de su hija no significó, sin embargo, abandonar el fútbol. Aunque estuvo alejado de la competencia oficial, continuó entrenándose para mantenerse en condiciones y esperar el momento de regresar. La vuelta no fue sencilla. Ingresó desde el banco frente a Cañada Seca y Sportivo, hasta recuperar la titularidad en el clásico ante Atlético.
“Los dos primeros partidos me costaron un montón. Me costó conectarme otra vez con el grupo, entrar en el segundo tiempo. Siempre he dicho que es muy difícil. Después, en el clásico, pude estar bien y me sentí muy bien, acompañado por mis compañeros”, explicó.
Suárez reconoció que la diferencia entre entrenar y competir después de un período de inactividad es considerable. “No es lo mismo entrenarte en un gimnasio que entrenar en el club con tus compañeros. Me sentí desenfocado, como que no estaba unido con el plantel o que no estaba haciendo las cosas bien. Después pude volver a mi nivel”, señaló.
Mientras estuvo afuera, también le tocó observar desde otro lugar el partido que Eclipse y Cosmopolita protagonizaron por la última fecha del Clausura. El defensor no pudo jugar por acumulación de amarillas, pero siguió atentamente la victoria de los suyos por 5 a 3 y destacó la respuesta de sus compañeros.
Entre ellos, hizo especial hincapié en Héctor “Tito” González, una de las figuras ofensivas del equipo. Incluso contó, entre risas, que suele sufrirlo en los entrenamientos cuando le toca marcarlo. “Es una pesadilla para nosotros, pero a la vez es un orgullo. Los chicos están levantando cada vez un poquito más el nivel. Tomi Collado también está en un nivel espectacular, Alejo Rocca, Facu Rosales, Jesús Ávalos, el Seba Báez, Tomi Orlando, por mencionarte algunos. Son chicos que tienen muchísimo más para dar”, sostuvo.
Con ese plantel, Eclipse afrontará ahora el Dodecagonal, el último torneo de la temporada y una competencia en la que cada partido tendrá un valor especial. Suárez considera que será un certamen incluso más exigente que los anteriores. “Para mí este Reducido va a ser muchísimo más difícil que el Clausura o la Apertura. Lo van a querer ganar todos, va a ser muchísimo más competitivo y el grupo que nos ha tocado es fuertísimo”, afirmó.
Eclipse integrará la Zona 2 junto a Ingeniero, FC Bunge y Atlético Ameghino. El debut será ante el Rojo, en el Predio de Avenida Chassaing, en un duelo que tendrá además el antecedente de que los dos enfrentamientos quedaron en favor de La Maquinita. Para Suárez, justamente ese historial puede ser un condimento adicional. “Este partido va a ser más difícil que los dos que han pasado. Ellos van a querer ganar y no van a querer perder tres veces. Van a salir a matar”, manifestó el defensor.
En ese sentido, entiende que Eclipse deberá aprovechar la necesidad de su rival sin perder el foco. “Ahí es donde tenemos que actuar nosotros con esa desesperación de ellos y tratar de trabajarlo bien en cada posición. Tienen jugadores muy buenos, muy desequilibrantes, y tenemos que marcarlos bien y hacer el trabajo que venimos haciendo”, analizó.
La importancia del resultado también aparece como una de las grandes diferencias respecto del campeonato de liga. En un torneo de estas características, cada punto puede ser determinante para avanzar. “No hay margen de error, nada, cero. Esto es ganar, ganar y ganar. No hay empate, no hay pérdida, nada. Si mirás por un costado, chau, te pasó el otro equipo”, sentenció Suárez.
