El mediocampista, autor del único gol y figura en el triunfo sobre Ingeniero, analizó el partido, contó cómo se dio su conquista y destacó el trabajo de su compañero, Santiago Núñez.
Eclipse comenzó con el pie derecho su camino en el Dodecagonal. La Maquinita venció 1 a 0 a Ingeniero en el duelo correspondiente a la primera fecha y sumó tres puntos importantes en su objetivo de avanzar a la siguiente instancia.
El único gol del encuentro fue convertido por Joan Romero, quien apareció en el momento justo para aprovechar una serie de errores defensivos del conjunto de Banderaló y darle la victoria al elenco villeguense. Tras el partido, el mediocampista fue elegido como la figura y dejó sus sensaciones sobre lo ocurrido dentro del campo de juego.
Romero consideró que Eclipse tuvo un mejor primer tiempo, aunque reconoció que el trámite cambió durante el complemento. “El primer tiempo fue casi todo nuestro. Tuvimos dos chances claras que no supimos aprovechar, mientras ellos creo que nos llegaron una sola vez”, comentó.
Sin embargo, Ingeniero reaccionó en la segunda mitad y obligó a La Maquinita a replegarse durante varios pasajes. “En el segundo tiempo se nos vinieron con todo. Ingeniero es un buen equipo, y podía sucedernos eso. Por suerte nunca dejamos de luchar, y sobre el final con algo de fortuna nos terminamos quedando con los tres puntos”, agregó.
Para Romero, el resultado tuvo además un condimento especial por tratarse del tercer enfrentamiento entre ambos equipos durante la temporada. Eclipse había ganado los dos duelos anteriores y el mediocampista esperaba una propuesta diferente por parte del conjunto de Banderaló.
“Esta fue la tercera vez que nos enfrentamos en el año. Era de esperarse que ellos cambien la forma de jugar, ya que le habíamos ganado los otros dos partidos cuando intentaron jugar de igual a igual. Tienen muy buenos jugadores y siguen siendo un equipo de mucho cuidado”, explicó.
El gol que terminó definiendo la historia llegó sobre el cierre y tuvo una cuota importante de fortuna, tal como reconoció el propio Romero. “La fortuna estuvo de nuestro lado esta vez. Primero pifió el defensor, después el arquero y bueno yo estaba justo donde había que estar. No soy delantero ni nada, normalmente lo hacen ellos, pero bueno estaba ahí y lo aproveché yo, ja”, relató entre risas.
Más allá de la manera en la que llegó el tanto, el mediocampista entendió que Eclipse hizo méritos suficientes para quedarse con la victoria. “Fue un triunfo merecido. En el balance del partido fuimos un poco más”, enfatizó.
Con este resultado, La Maquinita arrancó de la mejor manera su participación en el Dodecagonal. Romero dejó en claro que la intención del equipo es mantener la misma postura independientemente del rival y del escenario.
“Nosotros salimos a ganar todos los partidos, no importa el rival o las canchas. Obviamente que en nuestro estadio queremos que los tres puntos se queden siempre acá, o al menos no perder”, señaló.
Romero atraviesa además una temporada con un importante aporte goleador. Con su tanto frente a Ingeniero llegó a ocho conquistas en el año, una cifra destacada para un mediocampista. Al momento de explicar su libertad para llegar al área rival, el jugador de Eclipse no dudó en destacar el trabajo de su compañero Santiago Núñez.
“Mucho de esto se lo debo a Santi Núñez. Él se come la cancha, está atento a todo lo que pasa en el juego, lee el partido como nadie y eso permite que yo me suelte un poco más en ataque. Para mí, él fue la figura de la cancha. Santi es un distinto”, elogió.
Así, Romero no solo fue protagonista directo de la primera victoria de Eclipse en el Dodecagonal, sino que también puso en palabras una de las claves del funcionamiento de La Maquinita: el equilibrio en el mediocampo y la posibilidad de que sus volantes lleguen al área rival.
El triunfo ante Ingeniero le permitió a Eclipse comenzar con tres puntos una instancia en la que cada resultado puede ser determinante. Y Romero, con su oportunismo para encontrar el gol y su aporte desde la mitad de la cancha, volvió a ser una pieza importante para el conjunto villeguense.
