El riocuartense de nacimiento, pero villeguense por adopción, atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Con 8 goles de hándicap, fue figura y máximo anotador de la Copa Joseph Drysdale con Híper y ya acumula 22 tantos en la Triple Corona, solo por detrás de Adolfo Cambiaso y Camilo Castagnola.
A los dos años llegó a General Villegas y allí transcurrió prácticamente toda su vida. En La Lucila Polo Club dio sus primeros pasos en el deporte, acompañado por Gustavo Courreges, y comenzó un camino que muchos años después lo llevaría a jugar en los principales escenarios del polo argentino.
Hoy, Victorino Ruiz Jorba, aunque nació en Río Cuarto, no duda cuando tiene que hablar de sus raíces: “La verdad que sí, soy de ahí, tuve toda mi vida ahí, mis amigos son de ahí”, reconoció en diálogo con OVACIÓN.
El presente lo encuentra con 8 goles de hándicap e integrando Híper junto a Francisco Elizalde, Gonzalo Ferrari y Teodoro Lacau. El equipo, formado para esta temporada, ya consiguió una importante conquista: la Copa Joseph Drysdale, donde Ruiz Jorba fue una de las grandes figuras.
En la final frente a La Ensenada GreenArmor, Híper llegó a estar 5-1 abajo, pero reaccionó y terminó imponiéndose 15-14. El Torito convirtió nueve de los quince goles de su equipo y fue elegido MVP. Una actuación que se sumó a sus seis tantos en la semifinal ante Don Ercole.
“La satisfacción es la del equipo, de haber ganado esa Copa, que no hay muchas Copas en la Triple Corona. Hay cuatro Copas, es lindo ganar un torneo de ese nivel”, explicó Victorino, sin perder de vista que la temporada todavía tiene por delante sus desafíos más importantes.
Su producción goleadora también lo colocó entre los principales anotadores del Abierto de Hurlingham. Tras ese torneo, llevaba 22 goles, solamente detrás de Cambiaso y Castagnola. Una cifra que alimenta la ilusión de un posible ascenso de hándicap.
“Ojalá tengamos esta charla más adelante. Estaría lindo, me encantaría”, respondió cuando se le planteó la posibilidad de dejar atrás el 8. Sin embargo, rápidamente puso los pies sobre la tierra: “Esto recién empieza, faltan los dos torneos más importantes. Hay que mantener el nivel. El principio no es lo que vale, hay que mantenerse hasta el final, que al último es lo que todos miran”.
El recorrido hasta llegar a este nivel no fue sencillo. Ruiz Jorba reconoce que el polo exige una estructura muy diferente a la de otros deportes. “Es un deporte difícil de entrar, necesitás muchas cosas, caballos. No es como el fútbol, que por ahí te ponés unos botines y te metés a jugar”, explicó.
En ese camino destaca especialmente a quienes lo acompañaron desde sus comienzos: “Mucho esfuerzo, mucho sacrificio, costó mucho, pero le metimos y por suerte se me dio. Estoy muy agradecido de la gente que me ayudó, como Gustavo, el club de La Lucila”.
También encontró en Híper un grupo con el que comparte una historia previa. Con Lacau ya lleva varios años jugando, mientras que Ferrari fue una incorporación que venían siguiendo y Elizalde terminó de completar el equipo.
“Somos amigos de chicos, jugamos todos los torneos de chicos juntos”, contó sobre sus compañeros. Y agregó que se trata de un equipo en el que todos están “en la misma” y donde existe una relación de amistad que se traslada a la cancha.
Para Ruiz Jorba, además, sentirse cómodo dentro del equipo resulta fundamental para explicar su producción ofensiva. “Estoy tirando los penales, me siento cómodo. El equipo me facilita un poco a mí, que juego de uno. Pero eso es un logro del equipo más que mío, porque yo me siento cómodo gracias a ellos”, señaló.
Ahora, con la Copa Drysdale ya en sus vitrinas, el objetivo pasa por mantener el nivel en los torneos que quedan de la Triple Corona. Híper avanza hacia Tortugas y, más adelante, aparece el gran sueño: Palermo. “Venimos de menor a mayor, pero lo veo bien. De acá hasta Palermo son todas finales y hay que estar muy enfocado en todos los partidos”, sostuvo.
Mientras el Torito sigue acumulando goles y ganando protagonismo entre los mejores polistas del país, aquella historia que comenzó en las canchas de La Lucila continúa sumando capítulos. Y General Villegas, el lugar donde se crió y donde nació su vínculo con el polo, sigue estando presente en cada uno de ellos.
